SALZBURGO.- Privado de su sueño de arbitrar en el Mundial 2026 tras haber sido rechazada su entrada en Estados Unidos en junio, el árbitro somalí Omar Artan fue invitado por la UEFA para dirigir el miércoles la final de la Supercopa de Europa entre el París SG y el Aston Villa.
Antes de que comenzara la Copa del Mundo, el árbitro de 34 años se vio bajo los focos mediáticos después de haber sido rechazado a su llegada al aeropuerto internacional de Miami, pese a formar parte del grupo de árbitros seleccionados por la FIFA para el torneo.
"Ha sido una época muy difícil", reconoció Artan en una entrevista publicada en la página web de la UEFA.
"Mucha gente me muestra su simpatía, porque cuando has trabajado durante muchos años para llevar a cabo un proyecto y al final no puedes hacerlo, es muy duro", añadió.
Rechazo del Departamento de Estado
El Departamento de Estado norteamericano justificó este rechazo explicando que el árbitro estaba "vinculado a personas sospechosas de pertenecer a organizaciones terroristas", lo que "hacía que el viajero no fuera elegible para entrar" en su territorio.
Acusaciones que el árbitro rechaza y que provocaron indignación en Somalia, donde Artan fue recibido como un héroe a su regreso.
"Lo que le ocurrió es desafortunado, pero no controlamos todo", se limitó a declarar el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
En respuesta, la UEFA, organismo que dirige el fútbol europeo, anunció que Artan arbitraría la Supercopa de Europa, que enfrenta al ganador de la Liga de Campeones, el PSG, con el de la Liga Europa, el Aston Villa.
"Tuve suerte, pero trabajé muy duro para llegar hasta aquí y estoy realmente orgulloso", declaró Artan a la UEFA.
Gesto político en medio de la batalla
Primer somalí en arbitrar en una Copa Africana de Naciones, en 2024, Artan arbitrará su primer partido en Europa.
"Vivir aventuras, crear recuerdos y aprender cosas nuevas siempre es maravilloso", celebró el árbitro, que tiene un consejo: "Nunca dejen de soñar".
Para justificar la decisión de designar a Artan como árbitro de la Supercopa, la UEFA destacó su protocolo firmado a finales de abril con la Confederación Africana de Fútbol (CAF) para fomentar la cooperación entre ambas confederaciones.
Pero sobre todo se trata de un gesto político de la UEFA, habitualmente crítica de la FIFA, que cobra un significado aún más fuerte con el conflicto que enfrenta desde hace dos semanas al organismo europeo con Infantino, en relación al fallido plan de abrir el organismo mundial a inversores privados.
Un fracaso debido, en gran medida, a la rebelión liderada por la UEFA, que anunció un boicot de los torneos FIFA, incluidas las Copas del Mundo, para intentar forzar la salida de Infantino.
FUENTE: AFP