MIAMI.- Uno tras otro, los automóviles se detienen frente al centro de acopio. Se abren los maleteros y comienzan a aparecer cajas de agua embotellada, alimentos enlatados, productos para bebés y artículos de primera necesidad. Son pequeñas contribuciones que, juntas, retratan la solidaridad despertada en el sur de Florida por el devastador terremoto que golpeó a Colombia.
El sismo de magnitud 7,4 sacudió el lunes el occidente colombiano y provocó graves daños en varias regiones. Este martes continuaban las labores de búsqueda entre los escombros, mientras el balance de víctimas seguía aumentando y miles de personas permanecían afectadas por la emergencia.
A más de 1.500 millas de distancia, la tragedia también se siente en Miami. Durante una visita de DIARIO LAS AMÉRICAS al punto de acopio habilitado en Deblex HUB, en Doral, fue constante la llegada de colombianos y otros residentes dispuestos a colaborar.
Algunos entregaban una caja, otros descargaban varias bolsas. El valor de la ayuda parecía pasar a segundo plano frente a un propósito compartido: hacer algo por quienes perdieron familiares, viviendas o pertenencias.
Lágrimas y llamados a ayudar
Jorge González, colombiano residente en Kendall, llegó con su colaboración, pero al hablar sobre las imágenes provenientes de su país no pudo contener la emoción.
“Esto es muy duro. No resisto los videos que están en las redes sociales. Hay que sobreponerse”, alcanzó a decir antes de romper en llanto.
A pocos metros, María Angélica Pérez, también colombiana y residente en Miami, convirtió su entrega en un llamado a quienes todavía no se han sumado.
“Vengan a ayudar todos. Nuestros hermanos en Colombia nos necesitan, no podemos dejarlos solos”, expresó.
Testimonios como esos se repetían con diferentes palabras en una jornada marcada por el altruismo: personas que no conocen a quienes recibirán las donaciones, pero que sienten como propia la urgencia provocada por la tragedia.
Por su parte, Paulina Estrada, coordinadora del centro de acopio y de Defensores de la Patria en el Exterior, señaló que la iniciativa surgió como una reacción inmediata al terremoto.
Estrada, quien coordinó en el exterior el movimiento político que respaldó al hoy presidente Abelardo de la Espriella, fue recientemente designada para asumir el Consulado General Central de Colombia en Madrid.
“En este momento Colombia nos necesita y cuando un colombiano necesita a otro tenemos que estar más unidos que nunca. Esta catástrofe fue repentina y tratamos de reaccionar lo más rápido posible”, dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS.
El centro recibe, entre otros productos, alimentos enlatados, pañales, fórmula infantil, comida para perros y gatos, botiquines de primeros auxilios e implementos de rescate.
Estrada confirmó que el primer cargamento saldría este martes y que posteriormente esperan realizar despachos diarios. “Ustedes traigan todo aquí, que nosotros nos encargamos de llevarlo a Colombia”, aseguró. La recolección continuará hasta el viernes, de 9:00 a.m. a 7:00 p.m.
Paulina Estrada, coordinadora del centro de acopio habilitado en Deblex HUB
D. CASTROPÉ
GEM también moviliza ayuda desde Doral
La respuesta tiene además un frente de mayor escala en Global Empowerment Mission (GEM). Desde su gran centro logístico en Doral, la organización comenzó a preparar ayuda tras el terremoto y ya desplegó personal en Colombia para evaluar las necesidades en las zonas afectadas.
Mientras esa maquinaria humanitaria se pone en marcha, en el otro centro de Doral la solidaridad sigue llegando de una manera mucho más sencilla: un automóvil, una familia, una caja a la vez.
Para muchos colombianos del sur de Florida, ayudar se ha convertido en la forma más inmediata de acortar la distancia con un país que hoy los necesita.