Cuando se trata de la lucha libre profesional, es normal imaginarse a peleadores corpulentos y de gran estatura. El impacto global de figuras de la talla de Hulk Hogan, The Undertaker, Triple H, Batista, Goldberg, Brock Lesnar, Randy Orton y John Cena, entre muchos otros a lo largo de los años, ha tenido bastante que ver en ello.
Sin embargo, el ring siempre ha tenido espacio para los más pequeños, aunque el camino suele ser mucho más complejo para ellos. Quizás ningún ejemplo resulte más apropiado que el de Rey Mysterio Jr., quien pese a su metro y 68 centímetros de estatura, ha logrado cultivar una de las carreras más impresionantes en la historia del negocio.
Ese es justamente el ejemplo que siguió Bandido.
El talentoso luchador mexicano, apenas un par de centímetros más alto que el "Maestro del 619", cuenta con una hoja de vida repleta de logros y reconocimientos en el mundo de la lucha libre; y a sus 31 años de edad, el enmascarado oriundo de Torreón todavía puede tener la mejor etapa de su trayectoria por delante.
"Es mi gran ídolo. Siempre lo ha sido y eso nunca va a cambiar", aseguró Bandido en una conversación con Diario Las Américas esta semana. "No solo es un gran luchador, que también representa con orgullo sus raíces mexicanas, sino que es un muy buen ser humano. En las veces en las que hemos coincidido, siempre ha sido muy gentil y eso lo agradezco mucho", agregó.
Como actual campeón de Ring Of Honor (ROH) y campeón mundial de tríos de AEW, junto con Brody King y Adam Page, Bandido, quien también confesó ser un gran seguidor de Místico, otra leyenda de la lucha libre mexicana, se ha establecido rápidamente como uno de los pilares de la empresa presidida por Tony Khan.
Bandido ganó por segunda vez el título de ROH en abril de 2025, cuando derrotó al veterano Chris Jericho en una edición de AEW Dynasty. Su reinado actual, que ya supera los 560 días, es el segundo más largo en la historia del título y entre sus dos reinados tiene el récord de más días combinados como campeón de la reconocida marca, que hizo famosos a luchadores como Bryan Danielson, Kevin Steen (Kevin Owens en WWE) y Tyler Black (Seth Rollins).
"Ser campeón de ROH nuevamente es un gran honor para mí. Este título representa mucho y ha sido cargado por algunos de los nombres más icónicos en la historia de la lucha libre", explicó. "Mi meta en la actualidad es poder defender este cinturón todas las veces que pueda y extender mi reinado lo máximo posible".
Hace algunas semanas, Bandido fue incluido en el puesto 11 entre los 500 mejores luchadores de la actualidad en la lista anual de la reconocida revista Pro Wrestling Illustrated.
Es un gran logro para el guerrero azteca, aunque dicha posición todavía está lejos de ser la que desea.
"Me quedé a muy poquito de estar entre los mejores 10", dijo Bandido con una sonrisa. "Pero de igual forma es un gran honor. Estamos hablando de los mejores luchadores de todo el mundo, no solo de una empresa, así que estar en esa posición es algo muy importante. Mi meta sigue siendo alcanzar el puesto número uno en algún momento", añadió.
Además de su experiencia actual en AEW, reconocida hoy por hoy como la segunda empresa más importante de lucha libre en el mundo, por detrás de la gigantesca WWE, Bandido también ha ganado experiencia en otras promotoras con mucha tradición en el negocio, como el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) en México y New Japan Pro Wrestling en Japón.
"Ha sido una experiencia única y una trayectoria de la que puedo sentirme muy orgulloso. La parte más emocionante es que todavía queda mucho camino por recorrer y espero poder cumplir todas las metas que tengo trazadas", explicó.
Entre esos objetivos, Bandido no esconde que está el convertirse en campeón mundial de AEW.
"Ese es el título que todos queremos. Cualquier persona que llega a esta empresa, inmediatamente piensa en ganar ese campeonato. Tiene mucho prestigio y grandes luchadores lo han ganado, así que espero convertirme en uno de ellos más adelante", señaló.
Pero entre sus metas también hay luchas que desea hacer realidad algún día.
"Hay muchos combates que me gustaría tener, pero sin duda uno de los que más me gustaría sería contra Kenny Omega", confesó el mexicano, haciendo referencia al excampeón mundial de AEW y NJPW. "Es uno de los mejores luchadores del momento y sería un lujo compartir el ring con él".
Mientras tanto, el volador mexicano está comprometido a dejar en alto la bandera de su país, que cuenta con una de las tradiciones más ricas en la historia de la lucha libre.
"Soy orgullosamente mexicano y llevo mi estilo azteca conmigo para todos lados", sentenció.