Especial
@luisfsanchez6

En la que puede ser considerada su peor derrota de la temporada, el Heat de Miami cayó 105-89 contra los Bulls de Chicago.

Dwyane Wade no jugó debido a una tendinitis y los aficionados sufrieron un doble golpe: no ver en acción a su ídolo favorito en su última campaña en la NBA y la rotunda y sorpresiva caída de su equipo.

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Tyler Johnson fue el mejor anotador del quinteto de casa con 15 puntos, seguido por Justise Winslow con 14, Bam Adebayo y Wayne Ellington con 13, Josh Richardson con 12 y Hassan Whiteside con 8.

El máximo anotador de la jornada fue Bobby Portis con 26 puntos, bien acompañado por sus compañeros en los Bulls Wayne Selden con 20, Lauri Markkanen y Kris Dunn con 14, Robin Lopez con 13 y Ryan Arcidiacono con 9.

Nadie hubiese imaginado que los Bulls iban a ganar al Heat, que venía en un buen momento, y mucho menos que esa derrota iba a ser por un margen de 16 puntos.

A los largo del encuentro, los Bulls de Chicago no hicieron honor al horrible rércord que presentaron la noche del miércoles en el AmericanAirlines Arena, en el que figuraba apenas una victoria en 14 partidos en enero y una foja de 11-40 en toda la campaña 2018-2019 de la NBA.

Todo lo contrario. No fueron el antepenúltimo equipo de la Conferencia Este ni el penúltimo de la División Este de la Liga.

Fueron un equipo alegre, atrevido y rápido que le hizo la vida a cuadritos al Heat.

El quinteto dirigido por Erik Spoelstra venía de ganar sus dos últimos partidos frente a los Cavaliers de Cleveland y los Knicks de Nueva York, en su invicta minigira por el norte del país luego de haber perdido el miércoles anterior contra los Clippers de Los Angeles en Miami.

Para colmo, los aficionados se quedaron con las ganar de ver a Flash contra su exequipo.

Wade, originario de Chicago, siempre se convierte en un atractivo adicional cuando enfrenta a los Bulls, pero esta vez no pudo ser.

Luego que el Heat se pusiera adelante apenas iniciado el partido, los Bulls empezaron a responder y le arrebataron el liderato pocos minutos después. El primer cuarto lo ganaron 31-21, pero no parecía que iban a mantener esa producción en los siguientes periodos.

En el segundo periodo, Spoelstra hizo algunos ajustes y mejoró la defensiva de los locales.

De no haber sido por ese factor y porque los Bulls fallaron mucho en sus tiros, los visitantes hubiesen sacado una ventaja muy difícil de remontar, pero no fue así y el Heat pudo irse al descanso abajo 50-48, luego de haber empatado el partido 31-31 al inicio del segundo cuarto con triple de Tyler Johnson, dos rebotes anotadores de Olynyk y triple de Dion Waiters. En ese lapso de cerca de tres minutos, los Bulls se la pasaron en blanco.

Ambos equipos tienen objetivos muy diferentes en la presente campaña.

Mientras los Bulls aspiran a darle rodaje a sus jóvenes jugadores y en el próximo Draft de la NBA escoger a uno de los mejores jugadores gracias a su pésima posición en la tabla de la liga, el Heat aspira a cosas mayores.

Con un récord de 24-25, el equipo de Spoestra se encuentra en una cerrada lucha por clasificarse a los playoffs. Tiene el talento suficiente como para lograr ese objetivo, pero actuaciones como la de la noche del miércoles son como una autoestocada contra todas sus aspiraciones.

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