Las cosas no van bien en el Inter Miami. Ganó solo tres de sus últimos nueve partidos y perdió cuatro, en la MLS y la Leagues Cup, de la que quedó eliminado; hace cinco salidas consecutivas que no conoce la victoria y ahora le quedan 13 encuentros por jugar en la liga estadounidense antes de los playoffs y ahí se decidirá la suerte de la temporada.
Bajo el mando del entrenador Guillermo Hoyos, los rosanegros no consiguieron la fórmula ganadora. Es cierto que el director técnico asumió las riendas del equipo tras la renuncia de Javier Mascherano, en abril pasado, y fue promovido. Pero en lugar de aprovechar las circunstancias y consolidarse en el puesto, bajo su dirección el equipo solo mostró dudas sobre su labor.
Todos saben que la relación entre el ahora extécnico del Inter Miami con Lionel Messi se remonta a la época en la que el astro integraba el equipo juvenil del Barcelona, club del cual Hoyos era entrenador.
Esa cercanía entre el crack y el técnico, sin embargo, no se traduce en un rendimiento de acuerdo a las expectativas.
Muchos críticos consideran que, en el Inter Miami de Hoyos, Messi era un llanero solitario y quizás contaba con el apoyo del brasileño Casemiro, recientemente adquirido por el club, pero el resto del plantel no respondió. La defensiva era pobre y el entrenador fue poco acertado a la hora de formar su equipo y realizar los cambios.
El exentrenador del Inter Miami, el argentino Guillermo Hoyos, previo a un juego de la Leagues Cup, el 12 de agosto de 2026.
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Cuando los reporteros le preguntaron por las razones de este bajo desempeño del equipo, Hoyos adoptó un tono místico.
“Tenemos mucha experiencia y cuando comenzamos, gracias a Dios, lo hicimos muy bien”, explicó en referencia a sus nueve triunfos y dos empates en sus primeros 12 partidos con el club. “Seguimos confiando en Dios”.
Es importante la fe, pero es importante también reconocer que uno tiene que ayudarse a sí mismo para obtener la gracia de Dios, y eso no ocurre con el Inter Miami, que no reacciona.
Cuatro derrotas en los últimos cinco partidos, en un equipo tan costoso como el Inter Miami, serían suficientes para poner a cualquier técnico en la cuerda floja.
En la pelea
El mayor problema del equipo que estuvo bajo el mando de Hoyos es la defensa. Tras 21 partidos jugados, Inter Miami suma 39 puntos, detrás de Nashville SC con 49 y los Whitecups de Vancouver con 40. Es decir, mantiene posibilidades de conseguir el "Supporters Shield", que permite al ganador de la temporada regular poseer la ventaja de local durante toda su andadura en los playoffs.
En la Conferencia Este, los rosanegros ocupan el segundo lugar, solo por detrás de Nashville. Además, junto con Cincinnati, son el equipo más goleador de la MLS, con 49 tantos en 21 partidos. El problema está en el otro extremo de la cancha: Inter Miami figura entre las seis peores defensas de la liga, con 40 goles encajados, casi dos por partido.
Las lesiones y las suspensiones han condicionado al equipo, pero en varios partidos también han quedado expuestos errores en la conducción técnica que terminan afectando la confianza de los jugadores. En medio de este panorama, Hoyos parecía aferrarse hasta a la fe como último recurso para intentar enderezar el rumbo.