El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que la Copa del Mundo de 2026 cumplió con su objetivo de unir a personas de todo el planeta y calificó el torneo como un éxito rotundo, destacando el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la organización del evento.
En un acto celebrado en la Torre Trump de Nueva York, junto al mandatario estadounidense y varias figuras del fútbol internacional, Infantino afirmó que "el sueño americano se hizo realidad" gracias al Mundial, que por primera vez reunió a 48 selecciones y se disputó de manera conjunta en Estados Unidos, Canadá y México.
"Unimos al mundo", expresó el dirigente suizo, quien elogió repetidamente a Trump y aseguró que el torneo "no habría sido un éxito tan increíble sin su apoyo". Por su parte, el presidente estadounidense calificó la competición como "uno de los mayores eventos deportivos de todos los tiempos" y deseó suerte a Argentina y España antes de la final del domingo en el MetLife Stadium.
Récord de asistencia y estadios llenos
Infantino destacó que la edición 2026 rompió todos los registros de asistencia. La FIFA estima que el campeonato cerrará con alrededor de 6,7 millones de espectadores, la cifra más alta en la historia de los Mundiales, además de registrar estadios prácticamente llenos durante los 102 partidos disputados hasta ahora.
El dirigente señaló que, pese a las preocupaciones previas por el alto precio de las entradas y las políticas migratorias en Norteamérica, millones de aficionados viajaron para vivir el torneo.
"Millones de personas se reunieron de forma pacífica y alegre para celebrar una comunidad. Ese es el mensaje más fuerte que deja este Mundial y sobre el que debemos construir el futuro", afirmó.
El fútbol como herramienta de unión
Horas antes, Infantino participó en una sesión especial de las Naciones Unidas dedicada a la salud mental juvenil, donde llevó uno de los balones oficiales de la final entre Argentina y España y lo describió como "un objeto mágico con el poder de unir al mundo".
El presidente de la FIFA insistió en que el fútbol ha demostrado ser un lenguaje universal capaz de superar barreras culturales, políticas e idiomáticas.
"En dos días sabremos si Argentina o España será campeona del mundo. Pero ya sabemos que el fútbol es mucho más que el deporte más popular del planeta: es un idioma universal que reúne a todos", afirmó.
Un torneo con polémicas fuera del campo
Aunque el Mundial transcurrió sin incidentes graves de seguridad, también estuvo marcado por algunas controversias. Una de ellas fue la decisión de Infantino de levantar la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun tras una recomendación pública de Trump, medida que generó críticas internacionales.
Además, el Gobierno británico solicitó a la FIFA investigar a la selección argentina después de que sus jugadores exhibieran una pancarta reivindicando la soberanía de las Islas Malvinas tras eliminar a Inglaterra en semifinales.
Aun así, Infantino sostuvo que el balance general del torneo es ampliamente positivo y reiteró el compromiso de la FIFA para impulsar programas relacionados con la salud mental y el desarrollo de los jóvenes a través del deporte.