Otra temporada más con el mismo resultado. Los jugadores de los Marlins de Miami volverán a ver los playoffs desde la sala de sus casas, una situación que se ha repetido una y otra vez desde 2003, año en que los peces se llevaron la Serie Mundial. Esta cadena de 14 años sin asistir a la postemporada constituye la segunda más prolongada de las Grandes Ligas después de la de 15 años de los Marineros de Seattle.

Por ahora, el equipo dirigido por Don Mattingly tratará de enfocarse en romper otra seguidilla aciaga para el club, la de ocho campañas concluyendo con récord negativo.

Una vez más se cebaron contra los peces los mismos enemigos de siempre, las lesiones, la medianía en el rendimiento de algunas figuras de las que se esperaba más de ellas, y otra vez la displicencia en los momentos claves. Porque, y aunque ya parezca lejano, el equipo de Miami tuvo momentos importantes, pasajes que hicieron soñar a la fanaticada, como el destacado accionar durante agosto en el que la franquicia pareció renacer al punto de, y de la mano de Giancarlo Stanton, meterse en la lucha por uno de los puestos de comodín de la Liga Nacional.

Pero una sequía ofensiva a finales de ese mismo mes y que se extendió a principios de septiembre -en un lapso en el que los Marlins promediaron apenas dos carreras en cada una de las nueve derrotas en 10 encuentros- pulverizó toda esperanza, y retornó al panorama que ha caracterizado a la franquicia a lo largo prácticamente de este siglo.

Nada funcionó

La contienda de 2017 implicaba el reto mayor de afrontarla tras la muerte del emblema del equipo, José Fernández, quien falleció el año pasado en un accidente marítimo. Y desde el principio se notó que el cubano era irremplazable. Los peces jamás entraron en sintonía, el pitcheo no cuajó, se produjeron algunas transacciones -incluyendo la salida de Adeiny Hechavarría, A.J. Ramos y David Phelps- y aunque en agosto el equipo revivió terminó siendo más una ilusión que otra cosa.

“La gerencia estaba más pendiente de la venta que de otra cosa”, reconoció una fuente cercana al equipo en referencia a los sucesos de mitad de campaña cuando los ejecutivos de la franquicia se encontraban en plena negociación para vender la organización, que terminó siendo adquirida por un grupo en el que se encuentra el exgrandeliga Derek Jeter.

Pero llegó septiembre y se cayó en un vacío monumental. Durante la gira más reciente de 10 días, que incluyó una estadía en “casa” en Milwaukee tras el paso del huracán Irma, el pitcheo recibió 73 carreras, un promedio de 7,3 rayitas por encuentro. En ese lapso además, los peces permitieron hasta 10 anotaciones en cuatro desafíos. Se apilaron los errores de concentración y encima surgió un pequeño escándalo con Stanton, quien llegó a pedir días libres por estar cansado. En medio de todo esto, Mattingly añadió una dosis de controversia cuando aseguró que el Más Valioso del equipo había sido el dominicano Marcell Ozuna.

“Ofensivamente, Marcell ha sido [el mejor] día tras día, a lo largo de todo el año”, señaló el dirigente. “Ha sido el más consistente para nosotros”.

Si bien Ozuna ha tenido una temporada excepcional, lo de Stanton ha sido aún más superlativo, más tomando en cuenta que tiene opción de alcanzar los 60 cuadrangulares, lo que lo convertiría en apenas el sexto hombre en hacerlo en una campaña. El toletero derecho además tiene además casi 100 puntos de diferencia por encima de Ozuna en el promedio del OPS y según Baseball-Reference lo supera en casi dos victorias en el rubro del WAR (victorias sobre un pelotero de reemplazo).

Con el 2017 en el espejo del retrovisor, los peces ahora deberán trabajar para el próximo año, una vez más. En este comienzo hay un elemento diferente, con el que esperan revivir y dejar atrás lo que se ha vuelto una costumbre, las temporadas negativas. Se trata de los nuevos propietarios. Con ellos llega la ilusión de empezar una historia inédita.

Pero más allá de lo que puedan hacer Jeter y su equipo de trabajo, la realidad es que la organización parece encontrarse a años luz de volver a ser competitiva.

Luces y sombras

  • Giancarlo Stanton: Es candidato al premio al Más Valioso y además pudiera concluir con 60 jonrones. Pudiera terminar por tercera vez en su carrera como líder en slugging.

  • Marcell Ozuna: El dominicano se consolidó como una de las figuras más impactantes en la Nacional, al cosechar una campaña de más de 30 jonrones y 100 remolcadas.

  • Dee Gordon: Tras una campaña en la que estuvo involucrado en un lío de esteroides, Gordon volvió a probar ser un hombre consistente y al concluir probablemente termine por encima de .300 con más de 55 estafadas.

  • Justin Bour: El inicialista probó ser un bateador de impacto mientras estuvo sano, al concluir con .911 de OPS, un promedio más alto que Ozuna. Además soltó 21 jonrones en 96 juegos.

Las lesiones: El equipo sufrió diferentes molestias de salud, incluyendo la de Bour, así como la del venezolano Martín Prado. De igual forma, cayó el dominicano Edinson Vólquez, quien pese a proveer un momento de alegría al club, tras lanzar un juego sin hits, terminó siendo sometido a una cirugía de Tommy John y trabajó por última vez a principios de julio.

Wei-Yin Chen: La salud ha atentado contra el asiático, quien devengó el salario más alto de los peces en 2017. Chen, a quien le restan tres años de su contrato de 80 millones de dólares, ha lanzado apenas poco más de 150 innings a lo largo de dos dos temporadas.

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