Los seguros de manera general protegen las pérdidas económicas a las personas, las empresas y al Estado. Es el instrumento financiero que permite transferir los riesgos a las compañías de seguros mediante el pago de una cuota.

Al comprar una póliza de seguro, el asegurado puede recibir una compensación por el bien asegurado cuando ocurre un desastre natural, un accidente de auto, un incendio, una discapacidad, un engaño, un gasto por atención médica o incluso la muerte.

En el caso específico del mercado inmobiliario existen varios seguros especializados en proteger aspectos de las viviendas. Cuando una persona adquiere una propiedad con financiamiento los prestamistas requieren un seguro de propiedad (property insurance). Para lo cual el propietario deberá comprar una póliza que cubra mínimamente el valor de la hipoteca.

Las pólizas de seguro de propiedad estándar están comprendidas por cuatro coberturas de seguro.

La cobertura estructural que protege al dueño de los daños más comunes como incendios, humo, granizo, vandalismo y robo. Esta cobertura incluye un monto deducible que el propietario del inmueble se compromete a pagar en caso de sufrir alguno de los daños antes mencionado. El resto del dinero para la reparación o remplazo material lo proporcionará la compañía aseguradora hasta el límite predeterminado en el contrato.

En la mayoría de los casos la cobertura de la propiedad personal está incluida en el seguro del propietario (homeowner´s insurance) y protege la reparación o sustitución del contenido de la vivienda. Aquí se incluyen los muebles, las ropas, y los equipos electrodomésticos. Esta cobertura garantiza del 50% al 75% del valor de los artículos protegidos.

Es recomendable que los propietarios guarden en un lugar seguro un inventario detallado de sus posesiones, que vayan actualizándolo en la medida que adquieran un bien nuevo. En caso de tener en la propiedad armas, joyas valiosas u obras de arte, los propietarios deben comprar una cobertura adicional llamada flotante (floaters) y cumplir con obligaciones de seguridad más rigurosas indicadas por la compañía de seguro.

La tercera es la cobertura de gastos de subsistencia adicionales que consiste en los fondos que recibirá el damnificado asegurado y su familia para pagar un alojamiento alternativo cuando el propietario del inmueble no pueda vivir en el mientras se llevan a cabo trabajos de reparación. Estos gastos son limitados de acuerdo a la cobertura.

La última, y no menos importante, comprendida en el seguro de propiedad, es la cobertura de protección de responsabilidad. Con ella el propietario se protege contra las demandas y posibles reclamaciones por lesiones corporales o daños a la propiedad que cualquier miembro de la familia cause a otras personas o sus bienes materiales. Es una cobertura muy necesaria para aquellos propietarios que vivan en un condominio donde la probabilidad de ocasionar daños a otras propiedades por inundación u accidentes son más altas.

Algo significativo de la cobertura de protección de responsabilidad es que permite a la persona damnificada presentar las facturas médicas a cargo de la compañía de seguro del propietario de la vivienda. Inclusive cubre los costos legales en caso necesario y los costos de la sentencia judicial hasta los límites indicados en la póliza.

Si el propietario de la vivienda tiene un perro debe constatar su inclusión en la póliza. Si la mascota agreda a alguien estará protegido. Resulta que algunas aseguradoras de la Florida excluyen de forma específica la cobertura por mordeduras de perros.

Seguro contra inundaciones

En la Florida existen extensas área ubicadas en zonas de riesgo de inundación. Si la propiedad se encuentra en un área que pueda ser afectada por las crecidas de las aguas es requerido por el Gobierno y los prestamistas que el propietario adquiera un seguro contra inundaciones que no está incluido en los seguros de propiedad estándar. El Congreso ordenó a los prestamistas regulados o asegurados a nivel federal que exijan este tipo de seguro a las propiedades ubicadas en áreas de alto riesgo de inundación.

No obstante, un prestamista puede exigir un seguro de contra inundación aunque no sea requerido por la ley. Según los estudios en las zonas de riesgo de crecida de las aguas existe 25% de posibilidades de inundaciones durante una hipoteca a 30 años. Para evitar que las personas se adquieran un apóliza cuando una tormenta sea ya inminente las coberturas contra inundación no son efectivas hasta 30 días después de pagar la póliza.

Seguro de título.

Es uno de los seguros más importantes al comprar una propiedad. Teniendo en cuenta que la vivienda es de quien posea el título, el seguro de título permite al propietario y al prestamista protegerse contra una serie de inconvenientes legales como gravámenes no revelados, gravámenes impositivos no pagados, fallos judiciales, incumplimiento de las leyes locales, falsificaciones y fraudes. El seguro de título ofrece protección financiera contra pérdidas sufridas como resultado de un título defectuoso.

Existen dos tipos de pólizas de seguro de título, una para los prestamistas y otra para los propietarios.

La primera es requerida por todos prestamistas institucionales, y se emite por el monto del préstamo para cubrir su garantía subsidiaria. Se debe pagar por el prestatario en el momento del cierre del préstamo para poder obtener el financiamiento deseado.

Por su parte, la póliza de seguro del título del propietario es emitida por el monto del precio de la compra y pagada al cierre. Garantiza al comprador que el título de la propiedad está libre de todo defecto de título, gravámenes y cargas. Lo interesante de esta cobertura es que la puede pagar lo mismo el comprador como el vendedor de la propiedad, es negociable.

El seguro de título cubre los honorarios legales en la defensa de reclamaciones y pérdidas. Se puede adquirir una cobertura extendida que cubra al propietario, de ser necesario, de permisos de construcción, convenios e infracciones de propietarios anteriores, de mapeo incorrecto, futuras invasiones, de falsificaciones y fraudes.

La mayoría del dinero pagado en la póliza de seguro de título, a diferencia de otras pólizas, se utiliza por adelantado. Las compañías de seguros de título para evitar futuras reclamaciones identifican y eliminan posibles defectos del título antes de que se lleve a cabo la liquidación y el cierre de la venta de la propiedad.

El seguro del título no cambia con el tiempo, si la propiedad aumenta de valor el importe del seguro seguirá igual. El propietario, si desea, puede sacar una póliza nueva actualizada para aumentar el importe de la cobertura. Es bueno señalar que en la Florida no existe ninguna ley que exija al deudor hipotecario obtener un seguro de título.

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