MIAMI.-REDACCIÓN
La FDA ha respondido a estas preocupaciones, asegurando que este salmón modificado genéticamente no tendrá un impacto medioambiental significativo “pues se han tomado múltiples medidas para contener a estos animales y evitar su huida y proliferación en el medio ambiente”
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Desde 1996 fue realizada la solicitud para el consumo humano del AquAdvantage Salmón, un animal capaz de alcanzar las mismas dimensiones del salmón tradicional en la mitad del tiempo.
Y casi una década después, este 19 de noviembre, la FDA anunció que ha aprobado este salmón para el consumo humano en los Estados Unidos, con la condición de que debe ser cultivado en “tanques de incubación de instalaciones específicas ubicadas en Canadá y Panamá”.
Sencillamente, la FDA ha confirmado que el pez no puede ser criado o cultivado en ningún lugar fuera de dichas instalaciones, o de lo contrario, no se considera aprobado para ser vendido en los Estados Unidos.
En palabras de Bernadette Dunham, directora del Centro de la FDA para la Medicina Veterinaria: “Se analizó a fondo y se evaluaron los datos e información presentados con respecto a AquAdvantage Salmón y la FDA considera que este pez cumple con los requisitos reglamentarios para su aprobación, considerándolo como seguro para comer”.
El anuncio oficial no esclareció información sobre cuándo el AquAdvantage Salmón modificado genéticamente se hallará disponible para los consumidores en Estados Unidos.
Sin embargo, ya AquAdvantage Salmón ha generado polémica; sobre todo entre las voces ecologistas que temen la posibilidad de que estos peces modificados genéticamente escapen de sus tanques de incubación y compitan con el salmón tradicional en su hábitat natural, lo que podría dar al traste con la existencia de la especie natural.
A propósito, la FDA ha respondido a estas preocupaciones, asegurando que este salmón modificado genéticamente no tendrá un impacto medioambiental significativo “pues se han tomado múltiples medidas para contener a estos animales y evitar su huida y proliferación en el medio ambiente”.
A pesar de esto, los grupos ecologistas no se sienten convencidos. En un comunicado oficial contestatario la organización Food & Water Watch aseguró que: “examinará todas las opciones para detener que este pez llegue al mercado. Instamos al presidente Obama a revocar la aprobación de la FDA y no permitir que estos salmones transgénicos lleguen a los platos de los consumidores”.
