MIAMI. — Un episodio de lluvias continuas con probabilidades de hasta el 75% llega a Miami-Dade entre el lunes y el martes, con acumulados proyectados de entre dos y cuatro pulgadas de precipitación, en momentos en que Florida atraviesa la sequía más prolongada en más de una década, según datos de las autoridades meteorológicas.
Un frente frío que cruzó el estado el Domingo de Pascua desde el norte se debilitó y quedó estacionado sobre el sur de la península, condición que, según los meteorólogos, sostendrá la inestabilidad atmosférica y el desarrollo de tormentas durante los primeros días de la semana.
Peor sequía en más de diez años
El estado de Florida atraviesa un periodo de sequía intenso, con amenazas crecientes de incendios forestales y descenso sostenido de los niveles de aguas subterráneas.
La magnitud del problema se refleja en cifras alarmantes. Las condiciones de sequía propiciaron 1.500 incendios forestales en los primeros tres meses del año, una cifra que, de mantenerse el ritmo, superaría las 3.100 conflagraciones registradas en 2025 y las 2.500 de 2024.
La mayoría de estas emergencias fue contenida, según las autoridades, pero los incendios destruyeron más de una docena de viviendas y amenazaron negocios en todo el estado.
El comisionado de Agricultura de Florida, Wilton Simpson, fue directo en su advertencia. "La parte más activa de la temporada de incendios es abril, mayo y junio, y eso es exactamente lo que tenemos por delante", declaró al News Service of Florida.
La crisis tiene raíces que van más allá del invierno reciente. La sequía en muchas partes de Florida persiste desde el verano pasado. El estado no tuvo eventos de lluvia importantes —como sistemas tropicales— que habitualmente contribuyen a los niveles pluviométricos, y los sistemas de alta presión persistentes no solo limitaron las precipitaciones, sino que también provocaron temperaturas más altas, lo que agravó el resecamiento del suelo.
En enero, Florida registró apenas 1.35 pulgadas de lluvia (34.3 milímetros), menos de la mitad del promedio histórico de 2.96 pulgadas. El número de habitantes del estado bajo condiciones de sequía ascendió hasta los 18.1 millones de personas.
Miami-Dade salió mejor librado, pero el déficit persiste
Dentro del panorama estatal, el sur de Florida logró esquivar lo peor. El 30 de marzo, el Distrito de Manejo de Agua del Sur de Florida (SFWMD) levantó la Advertencia de Escasez de Agua emitida el 5 de febrero para Miami-Dade y Monroe, tras constatar que las lluvias de marzo —entre 3 y 6 pulgadas— recargaron el acuífero Biscayne hasta niveles seguros, apoyadas por los esfuerzos de conservación de usuarios y empresas de agua.
Sin embargo, los expertos advierten que la recuperación es frágil. Aunque cayeron entre 3 y 6 pulgadas de lluvia en marzo, el déficit acumulado supera las 10 pulgadas en zonas clave. El agua de lluvia actual se evapora o corre hacia el mar antes de poder recargar profundamente el acuífero.
El panorama para los próximos meses no es alentador en términos estructurales: los pronósticos del Centro de Predicción Climática indican que las lluvias para abril y mayo estarán entre 33% y 40% por debajo de lo normal.
Días húmedos, alivio real pero no solución
El pronóstico para los próximos tres días representa el período de mayor probabilidad de lluvia en semanas para el condado Miami-Dade.
El lunes registrará temperaturas máximas de 77.6 °F (25.3 °C) con 70% de probabilidad de precipitaciones; el martes será el día más lluvioso, con 75% de probabilidad y temperaturas que descenderán a 74.6 °F (23.4 °C); el miércoles traerá una moderación con 40% de probabilidad y máximas de 75.6 °F (24.2 °C).
Los totales de precipitación podrían alcanzar hasta 4 pulgadas en partes de Broward y entre 2 y 4 pulgadas en Miami-Dade. Las lluvias podrían ayudar a aliviar las condiciones de sequía, aunque los meteorólogos advierten que los períodos de lluvia intensa pueden generar inundaciones localizadas.