@VeroEgui

La agencia del Departamento del Tesoro, Red de Cumplimiento de los Crímenes Financieros (FINCEN, por sus siglas en inglés) emitió una alerta a las instituciones financieras sobre la corrupción en Venezuela y los métodos usados por figuras políticas de alto rango (y sus asociados) para mover y ocultar dinero procedente de la corrupción.

El aviso proporciona indicadores financieros para ayudar a identificar y reportar a la actividad sospechosa a FINCEN que puede ser indicativa de la corrupción venezolana, incluyendo el abuso de los contratos gubernamentales, las transferencias bancarias de corporaciones, así como la compra de bienes raíces en el sur de Florida y Houston, y otras regiones de Texas.

FINCEN estima que el conocimiento de los esquemas de lavado de dinero utilizados por los funcionarios venezolanos corruptos puede ayudar a las instituciones financieras a diferenciar entre legítimas e ilícitas transacciones, y identificar y reportar transacciones relacionadas con sospechosos actos de corrupción para que sean retenidos o movidos por sus clientes, incluso a través de sus corresponsales privados y relaciones bancarias.

Sin embargo, de acuerdo con un enfoque basado en el riesgo, las instituciones financieras deben saber que negocios y otras transacciones que involucren a nacionales y empresas venezolanas no representan el mismo riesgo que las transacciones y relaciones identificadas con el Gobierno venezolano, funcionarios venezolanos y empresas estatales venezolanas involucradas en la corrupción pública que ha sido señalada por FINCEN como bandera roja.

FINCEN destaca la ruptura del orden constitucional en Venezuela como parte de las consecuencias de la corrupción generalizada en el país, advirtiendo que esas prácticas contribuyen a afectar en mayor medida su crecimiento económico y estabilidad nacional. Sin embargo, informa que en los últimos años las instituciones financieras estadounidenses han avisado a la agencia del Departamento del Tesoro sobre sospechas acerca de transacciones que podrían estar vinculadas a la corrupción pública venezolana, incluyendo contratos.

“El Gobierno venezolano parece usar su control sobre grandes partes de la economía para generar una riqueza significativa para los funcionarios gubernamentales y ejecutivos de las empresas estatales, sus familias y asociados. Hay un alto riesgo de corrupción que involucra a funcionarios y empleados del Gobierno venezolano en todos los niveles, incluyendo aquellos que manejan o trabajan en las empresas estatales venezolanas“, sentencia.

Así mismo, FINCEN explica que “las transacciones que involucran a empresas estatales del Gobierno venezolano con contratos gubernamentales pueden usarse potencialmente como vehículos para mover, lavar y ocultar actos de corrupción. Las empresas estatales (así como sus funcionarios) también pueden tratar de utilizar el sistema financiero estadounidense para mover u ocultar los productos de la corrupción pública. Entre las empresas públicas mencionadas recientemente por el Departamento de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos se encuentran: el Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), los Suministros Venezolanos Industriales, CA (SUVINCA), el Banco de Comercio Exterior (BANCOEX), la Compañía Nacional de Telefonía (CANTV), la Corporación Eléctrica Nacional (CORPELEC), el Banco Económico y Social Venezolano (BANDES) y entidades estatales similares“, acota.

En este sentido, FINCEN advierte que por ley luego las instituciones fiscalizadoras y las instituciones financieras estadounidenses aumentan el escrutinio de las transacciones con empresas estatales venezolanas, sea probable que los funcionarios venezolanos corruptos traten de canalizar los ingresos ilícitos a través de empresas de menos conocidas o recién creadas empresas afiliadas.

En ese sentido existen nueve indicadores que derivan de informaciones que dispone FINCEN, producto de informes de actividades sospechosas, información asociada a la OFAC, y otra información pública para ayudar a las instituciones financieras a identificar los planes sospechosos de funcionarios corruptos, sus familiares y asociados en actividades de corrupción, a menudo involucrando contratos del Gobierno y otros recursos, a través de transacciones con empresas estatales y subsidiarias venezolanas, o como vehículos para malversar fondos y recibir sobornos:

  • Transacciones que involucren contratos con el Gobierno venezolano que sean direccionados a cuentas personales.

  • Transacciones que involucren contratos con el Gobierno venezolano que sean direccionados a compañías que operan en una línea de negocio diferente.

  • Transacciones que involucren contratos con el Gobierno venezolano que se originaron con, o están dirigidas a, entidades que son sociedades matrices corporaciones comerciales generales o empresas que carecen de un objeto comercial general.

Los miembros del régimen y sus aliados dirigen contratos gubernamentales a sus empresas asociadas para importar y obtener la aprobación de la Corporación Venezolana de Comercio Exterior (CORPOVEX) para empresas domiciliadas en el extranjero.

  • Documentos que corroboran transacciones que involucren contratos con el Gobierno venezolano que incluyan cargos de precios sustancialmente más altos que en el mercado o que incluyan una documentación demasiado simple o falta información con detalles tradicionalmente requeridos. Funcionarios venezolanos que reciben acceso a dólares preferenciales son los más favorecidos en los contratos. El tipo de cambio puede explotar la tasa cambiaria para lucro.

  • Pagos que involucren contratos con el Gobierno venezolano que hayan sido originarios de cuentas no oficiales venezolanas, particularmente cuentas localizadas fuera de la jurisdicción venezolana, como Panamá y el Caribe.

Comerciantes del sur de Florida especializados en enviar mercancía a Venezuela son particularmente vulnerables al esquema de lavado de dinero, que incluye a comerciantes que envían equipamiento pesado, como autopartes y equipos electrónicos (celulares y otros) de Florida a Venezuela.

  • Pagos que involucren contratos con el Gobierno venezolano que se origina por una tercera parte que no forma parte de las entidades gubernamentales venezolanas, como corporaciones.

Reportes públicos indican que el uso de terceras partes, corredores que trabajan con entidades gubernamentales son comunes en Venezuela y taren una fuente significativa de riesgos. Los corredores, particularmente cuando conspiran con funcionarios corruptos pueden facilitar transacciones al exterior de una forma que eluden los controles monetarios y los pagos de las empresas estatales.

  • Depósito en efectivo en vez de transferencias entre cuentas de compañías que involucren contratos con el Gobierno venezolano.

  • Transacciones de compras de bienes raíces principalmente en el sur de Florida, Houston y otras regiones de Texas, que involucre a antiguos y actuales funcionarios del Gobierno venezolano, miembros familiares y asociados que no corresponden con sus sueldos oficiales.

  • Funcionarios corruptos del Gobierno venezolano buscan abusar de la unidad de gestión patrimonial de EEUU y bancos foráneos, usando complejas transacciones financieras para mover y ocultar hechos de corrupción.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario