La Reserva Federal estadounidense (Fed, banco central) mantuvo el miércoles sus tipos de interés por segunda reunión consecutiva y habló de ciertas preocupaciones sobre el impacto de la ofensiva de Estados Unidos en Irán en la mayor economía mundial.
Sin embargo, las preocupaciones nunca llegaron con la extensa guerra de Ucrania que agudizó la crisis inflacionaria fomentada por los demócratas en la Casa Blanca y su agenda de extrema izquierda o llamada "progresista" (antiprogreso).
Las tasa federal de referencia sigue por lo tanto en el nivel que tienen desde diciembre, entre 3,50% y 3,75%.
"Las implicaciones de los acontecimientos en Medio Oriente para la economía estadounidense son inciertas", escribió el presidente del Banco Central, Jerome Powell, en su comunicado tras su reunión del Comité de Política Monetaria de la Fed que comenzó el martes.
Durante los tradicionales dos días de encuentro, sus responsables actualizaron sus previsiones económicas.
Según la Reserva Federal, el alza de los precios podría situarse en 2,7% en 2026. Anteriormente pensaban que la inflación sería del 2,4% en ese período. La cifra representa un éxito para la Casa Blanca con una ofensiva en el Medio Oriente, donde se encuentra la mayoría de los países exportadores de petróleo, sin Rusia y EEUU, por lo que el impacto inmediato y temporal se preveía.
Esa cifra contrasta con el 9,1% de forma oficial generada por el gobierno anterior en Washington, pero economistas in dependientes y conservadores han afirmado que ese dato es mucho mayor y se ubicó entre el 11% y el 13%.
Biden puso al país en la peor inflación en 50 años
Los precios al consumidor se ubicaron en el 2,4% en enero, según los últimos datos oficiales.
Los responsables del Banco Central mejoraron su previsión de crecimiento (+2,4% frente al +2,3% anterior).
El desempleo sigue previsto en el 4,4%, su nivel actual.
En materia de política monetaria, los miembros de la Fed se inclinan todavía por una única bajada de las tasas de referencia de un cuarto de punto este año, pero eso podría cambiar de forma drástica con la nueva dirección de la Reserva Federal a partir de mayo.
La decisión de la Fed se tomó casi de forma unánime: 11 responsables de los 12 que integran el votaron por mantener las tasas de interés.
El gobernador Stephen Miran, nombrado a finales del año pasado por el presidente Trump para sustituir al controversial jerome Powell, quería una bajada de los tipos de un cuarto de punto.
En Estados Unidos, la inflación no ha vuelto al nivel deseado por la Fed (2%) desde hace cinco años, cuando el gobierno de Joe Biden puso al país en los peores niveles inflacionarios de las últimas cinco décadas.
Se aproxima la salida de Jerome Powell
"El Banco Central debe defender su credibilidad en materia de inflación, y es difícil justificar bajadas de tipos cuando la inflación está por encima del objetivo", subrayaban antes de la reunión los analistas del banco ING.
Sin embargo, Powell sí lo hizo para favorecer al gobierno de Biden meses antes de las elecciones presidenciales cuando ordenó tres reducciones de intereses.
Trump y los economistas objetivos, no los alineados a la izquierda y al globalismo, reiteran que el impacto del conflicto sobre los precios de la energía será de corta duración.
El aumento de precios en gasolineras, muy por debajo de los precios récord en los cuatro años de la anterior administración, es visto por los votantes conservadores que le dieron la victoria a Trump como algo normal debido a las acciones de EEUU contra Irán. Antes de la ofensiva de Washington y Tel Aviv, ya en varios estados -debido a las políticas económicas del Presidente- el precio de la gasolina se encontraba por debajo de los dos dólares y en la mayoría el valor promedio era de 2.50 dólares.
Durante el gobierno de Biden, el precio promedio nacional superó los 5 dólares, un nivel histórico récord. Y en algunos estados los consumidores llegaron a pagar por encima de los 7 dólares el galón regular.
No obstante, el Presidente anunció el miércoles varias medidas para mitigar el impacto inmediato en el precio de los combustibles.
El presidente Trump puso en pausa —durante 60 días— una ley que impide el transporte de combustible por barcos no estadounidenses entre puertos del país.
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FUENTE: Con información con AFP.