MIAMI.– El déficit comercial con China y la crisis en la península coreana son los dos temas principales que serán abordados a partir de este jueves en la primera Cumbre EEUU-China en la era Trump.
En una breve aparición en la sala de prensa del Air Force One, mientas volaba de Washington a Palm Beach para encontrarse con su homólogo chino, Xi Jinping, el presidente Donald J. Trump confirmó además estar convencido de que logrará una buena relación con el mandatario del gigante asiático.
“(Los chinos) nos han tratado injustamente. Durante años hemos firmado acuerdos terribles con ellos. Es una cosa de la cual hablaremos. La otra es, naturalmente, Corea del Norte”, dijo el Presidente.
Trump enfatizó su creencia de que en este último aspecto, su colega se puede mostrar cooperativo. “Va a estar a la altura de las circunstancias”, dijo el mandatario.
Una agenda abierta
La Casa Blanca no ha revelado la agenda de las conversaciones, pero un funcionario de la Administración reveló a los periodistas que acompañan al Presidente que no hay nada formalmente definido. “Hay algunas líneas clave a discutir, pero ellos son libres de abordar lo que quieran”, dijo la fuente.
En las últimas semanas, el asesor principal del Presidente, su yerno Jared Kushner, sostuvo una serie de reuniones en Washington con diplomáticos chinos donde acordaron incluir Corea del Norte y el comercio bilateral en las conversaciones, para lo cual los dos equipos han puesto al tanto a los mandatarios de los últimos detalles.
Se sabe que los chinos pidieron a los estadounidenses que informen por adelantado de algún tema no previsto que quieran incluir para que Xi “pueda estar listo y no perder la cara” delante de Trump.
Pero la confianza que el presidente estadounidense ha demostrado en la colaboración china en relación a Corea del Norte no está del todo asegurada. Xi no mantiene una buena relación con el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un. Al contrario del abuelo y el padre de éste, los nexos a nivel de liderazgo entre los dos países asiáticos son escasos por lo que es difícil una influencia personal del líder chino sobre el norcoreano.
Es por ello que “el comportamiento de Xi es una pesadilla para China, Estados Unidos y sus aliados”, ha dicho el analista del Brookings Institute, Jonathan Pollack. De hecho, Xi tuvo varios gestos que, en la práctica, desmienten la percepción generalizada de que su apoyo a Pyongyang es ilimitado.
Hace dos meses, tras una sucesión de disparos de misiles, China dejó de importar carbón natural de su vecino, cortando así una importante fuente de ingresos del pequeño país asiático. Por otro lado, al líder chino le preocupa mucho más el despliegue de un sistema de defensa antimisiles en suelo de Corea del Sur, al cual mira más como un peligro hacia China que a Corea del Norte.
Los dos presidentes aterrizaron a media tarde en West Palm Beach. Primero el mandatario chino y después el estadounidense. Este último se dirigió de inmediato a su club privado Mar-a-Lago, mientras que su invitado, tras ser saludado en la escalerilla del avión por el secretario de Estado, Rex Tillerson, se fue hospedar al Eau Palm Beach Resort and Spa in Manalapan, a unas siete millas al sur de Mar-a-Lago. Xi viajó directamente de Finlandia donde estuvo dos días en visita oficial.
Reacción del diario oficial China Daily
El mandatario chino no ha prestado declaraciones a la llegada. Pero el diario oficial China Daily dijo que la visita, “no se circunscribe apenas a dos líderes mundiales intercambiando apuntes, sino que ayudará a estabilizar las relaciones políticas” entre China e Estados Unidos.
“Los dos países tienen una amplia gama de intereses comunes así como diferencias, que si no son abordadas, pueden conducir a enfrentamientos. Para evitarlo, China y Estados Unidos deben realizar esfuerzos suplementarios para incrementar la colaboración benigna entre sus estamentos militares, porque juegan un rol vital en los dos países”, apuntó el diario oficial chino, en su edición en inglés.
También, agregó el rotativo, “no deja de ser menos importante que Washington abandone algunas de sus preocupaciones innecesarias sobre la capacidad militar de Beijing. Gracias a un sólido crecimiento en las últimas décadas, China ha sido perfectamente capaz de desarrollarse militarmente orientada hacia la autodefensa. Y tiene una buena razón para hacerlo”, agregó el China Daily.
