La bomba ha estallado. Justo dos años después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) informara sobre la aparición de la pandemia de coronavirus, un tremendo escándalo acerca de la supuesta causa real de la aparición del COVID-19, los implicados en su surgimiento en China y los responsables de contarle la verdad al mundo.

Project Veritas, organización de periodistas que investigan y exponen sus hallazgos sobre temas complejos del acontecer nacional, ha sido la autora del anuncio que no solo deja muy mal plantado al Dr. Anthony Fauci, asesor de la Casa Blanca sobre el tema, sino que también destapa una caja de pandora sobre el origen del mortal virus.

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Subvención en tela de juicio

Tras filtrar documentos clasificados de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de la Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés), el grupo periodístico sacó a la luz lo que apuntan sería un presunto nexo entre el Dr. Fauci, la firma sin fines de lucro estadounidense EcoHealth Alliance y el Instituto de Virología de Wuhan, desde donde el virus se expandió al mundo.

Tal como publica en su página web oficial, ProjectVeritas.com, la empresa de periodismo investigativo dijo que obtuvo "documentos sorprendentes nunca vistos sobre los orígenes del COVID-19, la investigación funcional, las vacunas, los tratamientos potenciales suprimidos y el esfuerzo del Gobierno por ocultar todo eso".

Los documentos a los que se refiere son parte de un informe (hasta ahora oculto) enviado en agosto pasado al Departamento de Defensa (DOD, por sus siglas en inglés) por parte del Mayor del Cuerpo de Marines de EEUU, Joseph Murphy, exmiembro de la citada DARPA.

En dicho reporte, Murphy informaba al DOD sobre sus estudios en torno al origen del virus, diciendo que "EcoHealth Alliance, los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) y el Instituto de Virología de Wuhan produjeron el SARS-CoV-2 a través de una investigación controversial de ganancia de funciones [armas biológicas] descrita en una propuesta de subvención del Pentágono", según reportó The Washington Post.

"El SARS-CoV-2 es una vacuna de murciélago recombinante creada en Estados Unidos, o su virus precursor", enfatizaba el militar en su reporte de hace cinco meses atrás, confirmando así una de las teorías manejadas hasta ahora en relación con la diseminación mundial del virus a causa de una fuga de laboratorio.

En su revelador informe, Murphy también mostraba su preocupación "por el programa de ganancia de funciones del COVID-19, el ocultamiento de documentos; la supresión de posibles curas como la ivermectina y la hidroxicloroquina y las vacunas de ARNm".

Retomando el hilo de la subvención citada por el militar, Project Veritas constató que se trata de 14 millones de dólares solicitados por el presidente de EcoHealth Alliance, Peter Daszak, a DARPA en 2018 "para realizar una investigación de ganancia de funciones de los coronavirus transmitidos por murciélagos" mediante el llamado Proyecto Defuse.

Básicamente, este proyecto “intentaba” investigar la amenaza que representan para los seres humanos los coronavirus transmitidos por dichos animales, una misión para la que contaría con la participación de varios investigadores estadounidenses y el propio instituto chino, considerado el epicentro del COVID-19.

Si bien todo indica que la subvención solicitada a DARPA fue rechazada, por motivos de seguridad y por violar la moratoria de investigación funcional de virus peligrosos, al parecer, sí fue apoyada por el Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés), entidad perteneciente a los NIH y dirigida por el propio Fauci. Esto es realmente increíble, ¿no?

Siguiendo con los hechos y a tenor de lo descubierto, EcoHealth finalmente consiguió capital de parte del NIAID. Estamos hablando de casi 3,8 millones de dólares que le sirvieron a la organización sin fines de lucro para establecer varios laboratorios dentro de Estados Unidos y trabajar, codo a codo, con el instituto chino donde surgió el virus.

Naturalmente, como usted podrá deducir de lo planteado hasta ahora, es aquí donde se complican las cosas con la aparente implicación directa del instituto liderado por Fauci en la investigación que condujo al surgimiento del coronavirus, causante de más de 63 millones de contagios y más de 850.000 muertes, sólo en EEUU.

El Dr. Fauci al descubierto

A pesar de que el Dr. Fauci ha jurado y perjurado, incluso, bajo juramento que ni los NIH, ni el NIAID han estado involucrados en la investigación de ganancia de funciones con EcoHealth Alliance, Project Veritas remarcó que, según los documentos revisados, "el NIAID [sí] siguió adelante con la investigación en Wuhan, China, y en varios sitios de los EEUU".

Partiendo de este descubrimiento, el director ejecutivo del grupo de investigación periodística, James O'Keefe, le lanzó una pregunta directa a DARPA sobre quién, en esa organización, tomó la decisión de enterrar el informe original sobre este tema, el que presentó Murphy en su momento.

Para O'Keefe, está claro que de haberse tomado en consideración, "se podrían haber levantado banderas rojas en el Pentágono, la Casa Blanca o el Congreso, lo que podría haber evitado esta pandemia que ha provocado la muerte de más de 5,4 millones de personas en todo el mundo y causado mucho dolor y sufrimiento a muchos millones más".

Respondiendo a la pregunta de O'Keefe, el portavoz de DARPA, Jared Adams, dijo que "las Regulaciones Federales de Adquisición impiden discutir quién puede o no haber hecho la oferta en un programa DARPA, [por tanto], no podemos confirmar la autenticidad de los documentos que Project Veritas ha publicado".

Las patas cortas de la mentira

Como dice el refrán, la mentira tiene las patas cortas. Por más que quiera correr, siempre la verdad la alcanza y en esta ocasión ha sido Project Veritas quien le ha puesto la zancadilla mediante la filtración de documentos clasificados que, según parece, le hiciera llegar un informante perteneciente a DARPA.

Al igual que yo, puede que usted ahora mismo se pregunte: “Si eran clasificados, ¿cómo salieron a relucir?”. Según la fuente que lanzó la bomba, al parecer, el reporte estaba en las bases de datos de documentos clasificados, pero no estaba marcado como tal. Es más, podría haber estado a punto de ser eliminado cuando el denunciante lo descubrió.

El caso es que hoy se sabe que, en la propuesta de 2018, el presidente de EcoHealth Alliance, Peter Daszak, dijo que la intención de su organización era "tomar muestras intensivas de murciélagos en los sitios de campo donde se habían identificado SARS-CoV de alto riesgo de propagación".

Básicamente, se trataba de secuenciar la proteína espiga, aplicarle ingeniería inversa para realizar ensayos de unión e insertarla en la columna vertebral del SARS-CoV de murciélago para infectar ratones humanizados y así evaluar la capacidad de causar una enfermedad similar al SARS, señaló Daszak en su momento.

Al parecer, lo que buscaban era desarrollar una vacuna que pudiera ser rociada en murciélagos y, con ello, evitar que surgiera otro brote de la enfermedad de SARS, como la experimentada en China, en el 2003. Si es así, es evidente que las pruebas que pretendían hacer se les fueron como agua entre las manos.

Por lo que dijo Murphy, es probable que el virus sea "una vacuna viva que escapó del laboratorio chino antes de que pudiera modificarse en un estado menos peligroso". O sea, "se filtró y se propagó rápidamente porque estaba en aerosol para que pudiera infectar de manera eficiente a los murciélagos en las cuevas".

En cuanto a la connotación pública sobre este suceso, el portal RealClearPolitics refirió en un informe al respecto que el senador Roger Marshall (R-KS) fue de los primeros en cuestionar al Dr. Fauci en el marco de la más reciente audiencia del Comité de Salud del Senado.

Otro republicano, en este caso James Corner, también ha denunciado lo descrito en el informe elaborado por Murphy, sobre todo lo concerniente a los supuestos vínculos de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU con las investigaciones realizadas en Wuhan.

Los argumentos del Dr. Fauci

Defendiéndose de estas acusaciones, el principal promotor de las vacunas contra el COVID-19 ha dicho que "lo que salió en Project Veritas fue una [solicitud de] subvención que se envió a DARPA". En su opinión, "lo distorsionaron [todo] para decir que financiamos la subvención, [pero] nunca la hemos visto y nunca la hemos financiado, por lo tanto, están equivocados".

¿Qué se sabe sobre la posición de los NIH? Pues que desde que se comenzó a escudriñar en este tema, en octubre pasado, su vicedirector, Lawrence Tabak, reconoció el financiamiento de EEUU para investigar en Wuhan la llamada ganancia de funciones, mientras que el presidente de la entidad, Francis Collins, lo desmintió rotundamente, tal como publicara el portal noticioso A24 en su momento.

Según detalla la fuente, en ese entonces, Collins se comprometió a aclarar todo más adelante mediante un comunicado de prensa, pero sí adelantó que el apoyo al laboratorio de Wuhan, vía EcoHealth Alliance, jamás podría haber causado la pandemia de coronavirus, conocida como SARS-COV-2, porque ese no era el tipo de virus que se estaba investigando.

Volviendo al reporte de Murphy dirigido al DOD, el militar cerró sus reflexiones con la terrible idea de que "el nivel masivo de supresión de información del llamado 'Proyecto Manhattan', ejecutado por el Gobierno y la Trusted News Initiative, indica que [todo esto que ha salido a la luz] sería encubierto si algo salía mal".

De acuerdo con el portal BeforeItsNews, con esta afirmación, el exmiembro de DARPA parecía estar afirmando que "el Gobierno Federal ha colaborado con la gran mayoría de los medios de comunicación corporativos para engañar deliberada y conscientemente al pueblo estadounidense acerca de la pandemia de COVID-19".

Sobre las repercusiones de estas específicas declaraciones en concreto, no quiero ni pensar. Es un tema sumamente delicado que nos afecta a todos por igual y del que tendremos que obtener explicaciones sensatas y congruentes para poder asimilar una información tan controversial.

Necesitamos saber en qué se gastó concretamente el capital otorgado a EcoHealth Alliance por parte del NIAID, qué tipo de virus se estaba estudiando exactamente con ese dinero al momento de surgir la epidemia, y hasta qué punto el Dr. Fauci y los organismos federales implicados han tenido que ver con la pandemia que ha cambiado nuestras vidas, literalmente. Requerimos saber la verdad de la verdad.

Sobre el Dr. Rafael Marrero

Multipremiado economista y comentarista de noticias. Graduado de las universidades de Stanford y Cornell, es un reconocido experto en EE.UU. en contratación federal, emprendimiento para pequeñas y medianas empresas y gestión de proyectos. Autor del bestseller de Amazon La salsa secreta del Tío Sam.

Fuentes: www.projectveritas.com/news/military-documents; www.washingtontimes.com; beforeitsnews.com; www.realclearpolitics.com; www.reportwire.in/faucis; www.a24.com; derechadiario.com.

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