HOUSTON.- La exprimera dama de Estados Unidos Barbara Bush, esposa del expresidente George H. W. Bush, murió hoy a los 92 años, según comunicó la familia.
HOUSTON.- La exprimera dama de Estados Unidos Barbara Bush, esposa del expresidente George H. W. Bush, murió hoy a los 92 años, según comunicó la familia.
Tal y como anunció el portavoz de la familia, Jim McGrath, en un comunicado difundido en Twitter, Bush falleció este martes tras haber renunciado a recibir tratamiento médico.
Barbara Bush era la exprimera dama de Estados Unidos de mayor edad. Los Bush estuvieron casados 73 años. Se conocieron cuando Barbara tenía 16 años. George H. W. fue vicepresidente de Ronald Reagan a partir de 1981 y en 1989 fue elegido presidente. Durante su mandato, la primera dama tuvo altos índices de popularidad.
La pareja tuvo seis hijos, de los cuales uno murió a los tres años de leucemia. El hijo George W. Bush fue presidente entre 2001 y 2009. Otro hijo, Jeb Bush, fue gobernador de Florida y precandidato a la Presidencia en 2016.
Al principio su madre dijo que ya había habido suficientes Bush en la Casa Blanca, pero después lo apoyó. Durante la precampaña participó en un acto a principios de 2016 pese a su avanzada edad y pidió el voto por su hijo.
Aunque Jeb Bush era favorito al principio, se convirtió en blanco de los ataques del actual presidente, Donald Trump, y cayó en las encuestas. Barbara Bush declaró en una entrevista la poca simpatía que le despertaba Trump. Nunca dice cómo va a resolver los problemas, solamente ofende y ha dicho cosas terribles sobre las mujeres, aseguró.
Tanto el presidente Donald Trump como cuatro de los cinco exmandatarios del país que aún permanecen con vida expresaron hoy su pesar por la muerte de la exprimera dama.
"Barbara Bush fue una primera dama fabulosa y una mujer como ninguna otra, que trajo amor y alfabetización a millones. Para nosotros era mucho más. Mamá nos mantuvo con los pies en el suelo y nos hizo reír hasta el final. Soy afortunado de que Barbara Bush haya sido mi madre", declaró George Bush en un comunicado divulgado por la Fundación George W. Bush Presidential Center.
La Casa Blanca también emitió un comunicado, lamentando la muerte de una persona especialmente querida en el país y que nació en Nueva York, en 1925, como Barbara Pierce.
"El presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump se unen a la nación al celebrar la vida de Barbara Bush. Como esposa, madre, abuela, mujer de un militar y antigua primera dama, la señora Bush fue defensora de la familia estadounidense", reza la nota que fue divulgada en la propia cuenta personal del mandatario.
El expresidente estadounidense Bill Clinton (1993-2001) utilizó su cuenta en Twitter para expresar sus condolencias a la familia a la que pertenecen tanto su predecesor como su sucesor y de la cual Barbara Bush fue un pilar fundamental.
"Barbara Bush fue una mujer notable. Tenía determinación y elegancia, cerebro y belleza. Era fiera y festiva en apoyo de su familia y amigos, de su país y sus causas. Nos mostró cómo es una vida honesta, vibrante y llena. Hillary y yo lamentamos su muerte y bendecimos su recuerdo", escribió Trump.
Twitter también fue el medio empleado por el expresidente Barack Obama (2009-2017) para expresar tanto su pesar como el de su esposa, Michelle.
"Barbara Bush era la roca de una familia dedicada al servicio público (...). Siempre le estaremos agradecidos por su generosidad durante nuestro período en la Casa Blanca, pero le estaremos aún más agradecidos por la manera en que vivió su vida", apuntaron los Obama en un comunicado.
Por último, el expresidente vivo que ocupó el Despacho Oval hace más tiempo, Jimmy Carter (1977-1981), también emitió en un comunicado su tristeza, así como la de su esposa Rosalynn, por la muerte de la ex primera dama.
"Tocó los corazones de millones con su calor, generosidad y su agudo ingenio. La matriarca de una familia dedicada a servir, promovió el voluntariado como forma en que todos los ciudadanos pudieran participar en el progreso del país", escribió Carter en un comunicado enviado a los medios.
El único expresidente vivo que no expresó públicamente su pesar por la muerte de Barbara Bush fue precisamente su marido, George H. W. Bush, cuya salud, a sus 93 años, también se encuentra muy deteriorada.
El legado de la exprimera dama
Cuando Barbara Bush se dirigía a la Casa Blanca junto al presidente George H. W. Bush, que acababa de jurar el cargo, la primera dama hizo algo curioso: Se acercó a un reportero y le dio un beso en la mejilla. Muchos años después reveló que no lo conocía, pero que tenía una mirada tan alegre que quiso saludarlo.
Esta forma de ser segura de sí misma, espontánea y cariñosa hizo que Barbara Pierce Bush encarnara el lado más humano del Gobierno de su marido. Su pelo blanco, la cadena de perlas que casi siempre llevaba y su trato cálido y nada pretencioso hizo que se ganara rápidamente el apodo de "la abuela de Estados Unidos". Bush murió hoy a los 92 años.
Hija de un editor de revistas millonario de una pequeña ciudad del estado de Nueva York, Barbara tenía 16 años cuando conoció a su futuro marido en un baile. Ambos se comprometieron poco antes de que él se marchara a luchar como piloto de aviones en la Segunda Guerra Mundial, y se casaron en el último año de la contienda, en 1945, cuando fue derribado en el Pacífico y volvió a casa. Ella dejó entonces sus estudios en el renombrado Smith College del estado de Massachusetts.
A partir de entonces dedicó todas sus fuerzas y su tiempo a la familia y los objetivos políticos de su marido. Siguió a George en innumerables mudanzas por todo el mundo, ya que él se desempeñó como embajador ante la ONU, diplomático en China y director de la CIA antes de llegar a presidente en 1988.
Nunca tiñó su cabello, que se volvió prematuramente blanco, y renunció al glamour a lo Jacqueline Kennedy. No fue hasta su llegada a la Casa Blanca que empezó a poner más atención al aspecto estético y comenzó a hacer deporte, se compró elegantes vestidos de noche y se hacía peinar varias veces a la semana.
De los debates políticos controvertidos prefería quedarse al margen, pero su influencia fue mucho más allá de la creación de un jardín de rosas en la Casa Blanca: Bush se comprometió en proyectos sociales como la lucha a favor de personas sin techo y enfermos de sida. En un hospital para pacientes con cáncer lavaba a los enfermos y se ocupaba de los moribundos. Y como primera dama se dedicó a promover que aprendieran a leer y a escribir los adultos analfabetos.
En 1984 escribió un libro infantil sobre su familia desde la perspectiva de su perro Fred, y en 1990 le siguió otro, "Millie's Book", en el que su perra Millie contaba cómo era un día en la Casa Blanca. Los dos se convirtieron en bestsellers.
Madre de seis hijos, de los que uno murió de leucemia con tres años, Barbara crió a una generación de políticos que siguen destacando en el Partido Republicano hasta hoy: George W. Bush siguió los pasos de su padre y 12 años después se convirtió en presidente. En su toma de posesión el orgullo se leía en el rostro de su madre.
A su vez, Jeb Bush fue gobernador de Florida y precandidato a la Presidencia. Al principio su madre dijo que ya había habido suficientes Bush en la Casa Blanca, pero después lo apoyó. Durante la precampaña participó en un acto a principios de 2016 pese a su avanzada edad y pidió el voto por su hijo. Imágenes de la televisión la mostraron saliendo del evento apoyada en un andador sobre una gruesa capa de nieve.
Aunque Jeb Bush era favorito al principio, se convirtió en blanco de los ataques del actual presidente, Donald Trump, y cayó en las encuestas. Barbara Bush declaró en una entrevista la poca simpatía que le despertaba Trump. Nunca dice cómo va a resolver los problemas, solamente ofende y ha dicho cosas terribles sobre las mujeres, aseguró.
Barbara Bush siempre se mantuvo fiel a su papel conservador. En 1990 hubo un incidente a causa de ello cuando 150 jóvenes del Wellesley College, cerca de Boston, se manifestaron en contra de que ella pronunciara el discurso de su graduación porque consideraban que el haber interrumpido sus estudios y su vida como esposa de un hombre de éxito no encajaban en su modelo de mujer.
Finalmente la ex primera dama pronunció el discurso y les respondió a su manera: "Al final de sus vidas no lamentarán no haber aprobado otro examen, no haber ganado otro juicio o cerrado otro importante trato. Lamentarán el tiempo que no pasaron con sus maridos, sus hijos, amigos o padres". Para los estadounidenses de mayor edad, ella siempre fue su ejemplo.
Su papel como una mujer protectora y modesta encajaba con las aspiraciones políticas de su marido, que sin embargo perdió la reelección porque el presidente número 41 apenas tenía un 37 por ciento de simpatías en las encuestas, frente al 74 por ciento de Barbara.
Fueron inolvidables los encuentros de Barbara Bush con la "primera dama" soviética al final de la Guerra Fría. A diferencia de lo ocurrido con Nancy Reagan, Bush supo ser cálida con la mujer del ex jefe de Estado y de partido Mijail Gorbachov. Cuando Raissa Gorbachov incluso congenió con Millie en una reunión en 1990, Barbara dijo encantada: "Fue una maravillosa visita en la que refrescamos nuestra vieja amistad".
FUENTE: dpa
