MIAMI.- Las enfermedades cardíacas son la principal causa de muertes entre hombres y mujeres en Estados Unidos. Los días calurosos, cada vez más frecuentes, pueden provocar problemas cardiovasculares en personas vulnerables.
Según un estudio, las muertes podrían alcanzar un promedio de 5.500 al año, si no se toman medidas para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero
MIAMI.- Las enfermedades cardíacas son la principal causa de muertes entre hombres y mujeres en Estados Unidos. Los días calurosos, cada vez más frecuentes, pueden provocar problemas cardiovasculares en personas vulnerables.
De acuerdo con cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), 1.714 muertes en EEUU en 2022 se debieron a causas relacionadas con el calor.
Un reciente estudio realizado por un grupo de expertos de la Universidad de Pennsylvania, publicado por la revista oficial de la Asociación Estadounidense del Corazón Circulation, revela que el aumento del calor extremo podría tener graves consecuencias para las personas con afecciones cardíacas para mediados de siglo.
El análisis, advierte que si continúan las emisiones de gases de efecto invernadero que ocasiona que el cambio climático aumente sin control, los estadounidenses se enfrentarían temperaturas abrasadoras 80 días al año. Por lo que las muertes prevenibles relacionadas con enfermedades cardiovasculares podrían triplicarse en EEUU entre 2036 y 2065, alcanzando la cifra de casi 5,491 por año.
Los investigadores manifestaron, también que, aún si se implementan las medidas para combatir el cambio climático, “los días de calor extremo por verano para ese período aumentarían de 54 días anuales a 71, con un consecuente incremento de 2.6 veces en la mortalidad relacionada con problemas cardiovasculares, duplicándose a cerca de 4,300 muertes cardiovasculares adicionales por año”, de acuerdo con las estimaciones del estudio.
Los hallazgos mostraron que la deshidratación causada por el calor extremo obliga al corazón a trabajar más, lo que puede provocar complicaciones cardiovasculares serias en personas vulnerables.
“Cuando el cuerpo se recalienta, el corazón trabaja más, bombeando sangre a la periferia del cuerpo para liberar calor a través del sudor, y para las personas vulnerables, ese estrés puede ser excesivo. También sabemos que se proyecta un aumento en el número de días de calor extremo”, explicó el investigador principal, el Dr. Sameed Khatana, cardiólogo y profesor asistente de medicina en la Universidad de Pensilvania.
Por su parte, Kristina Dahl, científica climática principal de la Unión de Científicos Preocupados, una organización sin fines de lucro, quien no participó en el estudio, señaló que "el calor extremo se considera un asesino silencioso. Aunque a menudo son mortales, las olas de calor no acaparan los titulares que sí lo hacen los huracanes y desastres similares".
El artículo aclara que esto, junto a una población envejecida y más estadounidenses mudándose a partes más calurosas del país, apunta a un aumento en las muertes cardiovasculares relacionadas con el calor.
Precisaron que la buena noticia es que la temperatura responde rápidamente a los cambios en las emisiones de gases de efecto invernadero. "Así que como proyecta el estudio, reducir las emisiones debería ayudar a limitar los días de calor extremo y las muertes relacionadas con el corazón, en un plazo relativamente corto".
Por otra parte, el informe destaca que los más afectados por el calor extremo son las personas afroamericanas, los adultos mayores y residentes de áreas urbanas. Una perspectiva que ampliaría las disparidades raciales en enfermedades cardíacas que ya existen.
“Los afroamericanos podrían ver un aumento de casi cinco veces en las muertes cardiovasculares relacionadas con el calor. Una razón, es que los afroamericanos están más expuestos a los estragos de las temperaturas abrasadoras, en comparación con los estadounidenses de piel clara, que tienen más probabilidades de vivir en grandes ciudades, donde el concreto atrapa el calor y muchos habitantes de apartamentos carecen de aire acondicionado", aseguró Kristina Dahl.
Respecto a esto, los especialistas enfatizaron que el hallazgo más esperanzador es que algunas de esas muertes relacionadas con el calor podrían evitarse implementando las propuestas actuales para reducir las emisiones. "Las soluciones deben apuntar a las personas más vulnerables. Si no se realizan esfuerzos de mitigación, si no se realizan esfuerzos para reducir las emisiones, entonces estas desigualdades que ya hemos visto podrían seguir ampliándose ", afirmó por su parte Sameed Khatana.
Además, agregaron que muchas personas afroamericanas están expuestas a extremos de calor a través de trabajos que los mantienen al aire libre. Por lo que mencionaron que "el agua, la sombra y el descanso son clave para proteger a esos trabajadores. Pero por ahora, solo tres estados del país han establecido normas sobre ese tema”, enfatizaron.
Asimismo, los expertos apuntaron algunas medidas que las comunidades podrían tomar para proteger a sus residentes más vulnerables como: “plantar árboles en vecindarios urbanos para proporcionar sombra, crear centros de enfriamiento que sean accesibles, seguros y atractivos como para atraer a las personas, y diseñar planes de acción contra el calor para prepararse para las olas de calor”.
El equipo de Khatana analizó principalmente los datos sobre muertes cardiovasculares y días de calor extremo en distintos condados de EEUU entre 2008 y 2019, para calcular las proyecciones futuras.
“Entre 2008 y 2019, el índice de calor de al menos 90 grados Fahrenheit, causó en promedio 54 días cada verano, y un exceso de 1,700 muertes cardiovasculares cada año”, indica el estudio.
Luego, combinaron esas cifras, junto a proyecciones sobre el crecimiento demográfico, cambios ambientales, la migración y las tendencias en las emisiones de gases de efecto invernadero recopiladas, para determinar el alcance en las próximas décadas, 2036 a 2065.
@Lydr05
FUENTE: Con información de la revista Circulation
