AUSTIN.- Las elecciones legislativas que se celebran este otoño pueden ser un punto de inflexión para el devenir político de la nación y la atípica candidata demócrata a gobernadora de Texas, Lupe Valdez, busca liderar ese cambio con el voto latino.

Mujer, hispana, homosexual, veterana del Ejército y exsheriff del condado de Dallas es el singular perfil con el que Guadalupe "Lupe" Valdez pretende arrebatar el cargo al republicano Greg Abbott, cuyo partido lleva más de 20 años controlando la gobernación del estado de la estrella solitaria.

"Los últimos años los conservadores son los que han tenido voz, pero la realidad es que no es la voz de Texas, tenemos diferentes grupos que nos están apoyando, en estas elecciones va a salir la voz real de los texanos que estamos aburridos de escuchar al presidente Donald Trump y a Abbott", valoró Valdez en una entrevista a Efe.

Para ello, la candidata explicó en un tono distendido que su propósito es "pegar una patada que levante al gigante latino", ya que, en su opinión, solo con el voto la comunidad hispana podrá conseguir el "respeto" que merecen como parte fundamental del desarrollo económico y social de la región.

En Texas, el 40% de la población es de origen hispano, por lo que la demócrata desea que el poder que tienen se haga "efectivo" y, con ella como gobernadora, defender sus intereses.

Así pues, centra su discurso político en dos herramientas: sanidad y educación públicas; aspectos que según los análisis de su equipo de campaña son los que "más preocupan a la población" y los pilares para el futuro de la sociedad.

En el ámbito educativo pretender aumentar el nivel de inversión para mejorar un sistema que considera obsoleto: "Somos el estado número 40 de 51 en todo el país a nivel educativo".

En este sentido, ante la gestión del actual gobernador, lamentó que "hasta el momento", sus planes han sido para "favorecer a sus amigos y a la gente que le da dinero".

Valdez puso como ejemplo el seguro médico universal para rentas bajas propuesto por su partido, cuyas estimaciones en Texas beneficiarían a 1,5 millones de personas, y que asegura que "al tratarse de una idea demócrata" no fue aceptado por "orgullo".

La cuestión migratoria es uno de los temas más controvertidos durante su campaña, después de que en un debate a principios de mayo una activista latina le recriminara su ambigüedad en esta materia, ya que la joven reclamó que "su legado" debía ser un apoyo firme.

"Soy la única candidata que ha peleado por los inmigrantes, ya tengo más de cinco años de lucha para tratar de mejorar sus vidas con mi voz, con mi voto", respondió Valdez a Efe.

La candidata aclara que a pesar de que este asunto "nunca será una ley estatal", ya que es el Gobierno federal el que se encarga de gestionarlo, desde los estados pueden apoyar a los "soñadores", los jóvenes que llegaron siendo niños al país y que regularizaron su estatus migratorio a través del programa de Acción Diferida (DACA).

Esta iniciativa, promulgada por la administración del entonces presidente Barack Obama (2009-2017), está siendo cuestionada en los tribunales por el presiente Donald Trump y sus aliados, como el fiscal general de Texas, el republicano Ken Paxton.

"Lo que sí podemos hacer –en caso de ganar los comicios– es parar la demanda del estado de Texas para eliminar DACA, porque siempre vamos a apoyar a la gente común", detalló.

Por último, referido a la seguridad ciudadana, Valdez se mostró partidaria de respetar la Segunda Enmienda de la Constitución, que defiende el derecho a portar armas para la defensa propia.

Sin embargo, cree necesario revisar las leyes y restringir su acceso para asegurar que ninguna persona que "no pueda controlarse y solo quiera arreglar sus asuntos con violencia" tenga permiso para portarlas.

"Nuestros niños nunca deberían salir a las calles para pedir a los adultos que solucionen los problemas como la seguridad en las aulas. Es una vergüenza que los niños le rueguen a sus mayores que hagan algo, que asuman sus responsabilidades", reclamó.

El pasado 18 de mayor, un joven de 17 años robó varias armas del arsenal doméstico de su padre y abrió fuego contra sus compañeros de la escuela secundaria de Santa Fe, Texas, matando a diez personas y avivando de nuevo el debate sobre las armas en el país.

La exsheriff latina Lupe Valdez llegó a la carrera de la Gobernación de Texas ganando en la segunda vuelta de forma ajustada las primarias demócratas a Andrew White.

Su rival el próximo 6 de noviembre, el actual gobernador Greg Abbott, no necesitó acudir a una segunda votación y en marzo se impuso sin discusión en su partido con más de 1,3 millones de votos, un 90,4%.

Texas es el segundo estado más poblado del país, con una población estimada de 28 millones de habitantes.

FUENTE: EFE

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