miércoles 12  de  junio 2024
POLÍTICA

¿Qué participación tuvo Víctor Manuel Rocha en los crímenes de Hermanos al Rescate y Oswaldo Payá?

El exdiplomático que sirvió como agente extranjero al servicio de la inteligencia de un país enemigo de EEUU, durante décadas, manejó información secreta y sensible que compromete la seguridad nacional

Por JUDITH FLORES

MIAMI El exembajador de Estados Unidos Víctor Manuel Rocha, que espió como agente encubierto para el régimen de Cuba durante más de cuatro décadas, tuvo acceso a información secreta y muy sensible de la política exterior estadounidense con la que habría causado graves daños a los intereses de la nación.

El alcance de ese daño aún se desconoce, pero por ahora la atención se ha centrado en tres hechos: la participación de Rocha en el derribo de las avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, la muerte del líder opositor en Cuba Oswaldo Payá Sardiñas, víctima de un accidente automovilístico provocado, y la condena que recibió el exdiplomático por haber actuado como agente extranjero de forma clandestina.

Rocha fue condenado a 15 años de prisión. "El tribunal va a sentenciarle al máximo castigo permitido por ley", declaró la jueza Beth Bloom. La sentencia incluye el pago de 500.000 dólares de multa y 3 años de libertad condicional.

El abogado y exfiscal Nelson Rodríguez Varela y el exagente de la Dirección General de Inteligencia de Cuba y exinfiltrado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Ecuador, Enrique García coinciden en la gravedad del caso, los enormes daños, la participación del exembajador en el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, el crimen del opositor Oswaldo Payá, y comparan la sentencia de solo 15 años que recibió Rocha, de 73 años, con la impuesta a otros espías que fueron condenados a cadena perpetua.

“Es un caso muy grave porque estamos hablando de un señor que alcanzó unas posiciones muy altas en el Departamento de Estado, llegó al puesto de embajador; estamos hablando de la información secreta de alto valor que le proporcionó a la dictadura y al servicio de inteligencia cubano”, afirmó Enrique García, exoficial operativo de la Dirección General de Inteligencia de Cuba y exinfiltrado por la CIA en Ecuador, donde operaba en la embajada de Cuba en esa nación, con fachada diplomática.

Por qué solo 15 años

Es “un caso que merecería una sentencia más seria”, afirmó el abogado y exfiscal Nelson Rodríguez Valera, al compararlo con otros como el de Kendall Myers, un analista de alto rango del Departamento de Estado de EEUU, que operó durante 30 años como agente secreto del régimen de La Habana con el apoyo de su esposa. Kendall fue sentenciado a cadena perpetua y su cónyuge, que estaba a cargo de las comunicaciones, a varios años de prisión.

“Ves el caso (del exoficial de la CIA que vendió información clasificada a la Unión Soviética, Aldrich) Ames, que también fue sentenciado a cadena perpetua, hay bastante precedente para ciertas actividades que han sido castigadas (con penas) mucho más serias que el caso de Rocha”.

Ames fue detenido en 1994, cuando se disponía a viajar a Moscú. Descubierto y para evitar la pena de muerte, colaboró con el fiscal y reveló sus actividades. Fue condenado a cadena perpetua, mientras que su esposa Rosario Casas Dupuy, de origen colombiano fue sentenciada a cinco años de cárcel y luego, deportada a su país de origen.

El doctor Rodríguez Varela explicó que el exdiplomático Rocha llegó a un acuerdo con la fiscalía y se declaró culpable por los delitos de conspiración y actuar como agente extranjero. “El cargo de conspiración alcanza una pena máxima de 5 años, y actuar como agente extranjero 10 años. La sentencia de 15 años fue porque llegó a un acuerdo. Si hubiese ido a juicio podría haber enfrentado hasta 60 años de cárcel porque podría haber sido encontrado culpable de otros delitos”, apuntó el experto.

Y es que la fiscalía le retiró más de una decena de cargos a Rocha tras llegar al acuerdo.

El exfiscal subrayó la importancia de reconocer que la Corte no puede sentenciar a más tiempo del establecido por la ley. “Son los cargos que la fiscalía decidió presentar contra él, son inferiores a cargos de espionaje, no dan para más”.

“Si la fiscalía lo hubiese acusado de cometer espionaje como hicieron con Kendall Myers, la sentencia habría sido mayor”, explicó.

“No sabemos exactamente a ciencia cierta más allá de los documentos que se han presentado en la Corte como es el acuerdo de Rocha con la fiscalía que ya está en el registro de la Corte que se puede ver públicamente. Qué es lo que la fiscalía tenía en términos de evidencias más allá de las reuniones que dieron lugar al arresto de Rocha por el FBI, donde él admite que ha sido un agente del régimen cubano y que conspiró para defraudar a Estados Unidos, eso se puede comprobar con las declaraciones que él le dio al FBI. La pregunta es si la fiscalía podría demostrar casos específicos de información clasificada, acciones específicas que Rocha haya llevado a cabo que constituyen un grado de espionaje o que podrían haber meritado que haya sido acusado por espionaje y esa es la parte que no sabemos”, acotó.

Los daños

Una serie de interrogantes han surgido tras la acusación y condena de Rocha por los altos cargos que ocupó y el acceso a información secreta durante el tiempo que prestó servicios al gobierno de Estados Unidos.

“Es totalmente lógico que la gente está insatisfecha con una acusación que solo conlleve 15 años porque me parece que los daños han sido enormes para EEUU y a muchas personas, incluyendo los mismos Hermanos al Rescate, Oswaldo Payá y muchos otros que tienen que haber sufrido muchos daños y perjuicios a raíz de la función de Rocha como espía cubano”, dijo Rodríguez Varela.

El exoficial de inteligencia Enrique García coincide en la magnitud de los daños causados por Rocha. “Era un agente del régimen castrista desde 1973, cuando ingresó al Departamento de Estado fue en 1981 y ya estaba colaborando con Cuba”, afirmó.

El espía Rocha fue ascendiendo en el campo diplomático hasta llegar al cargo de embajador de EEUU, posteriormente trabajó en el Consejo de Seguridad Nacional durante la administración del demócrata Bill Clinton, fue asesor del Comando Sur, y posteriormente retomó el cargo de embajador en Bolivia durante las administraciones de Clinton y de George W. Bush.

“Rocha tuvo acceso a secretos muy sensibles de la política exterior de EEUU, no solo en relación con varios países del continente, sino a toda la región latinoamericana, sumemos a eso que Rocha estuvo a cargo de la Oficina de Intereses de EEUU en Cuba; inicialmente como segundo jefe y posteriormente como titular del cargo. Eso coincidió con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate”, afirmó García.

El crimen al que se refiere ocurrió el 24 de febrero de 1996, perpetrado por el régimen castrista en aguas internacionales. Cuatro pilotos que viajaban en dos avionetas dedicadas a labores humanitarias para asistir a balseros cubanos con peligro en medio del mar, que huían de la isla en embarcaciones endebles.

García hizo hincapié en que Rocha estaba en La Habana a cargo de la oficina (de Intereses de EEUU) cuando ocurrió el crimen contra Hermanos al Rescate.

Para García derribar las avionetas era una declaración de guerra del régimen cubano a EEUU. “Fidel Castro dio la orden y lo hizo convencido de que no iba haber una reacción fuerte por parte del gobierno de los EEUU, en este caso la administración (de Bill) Clinton”.

En esos momentos Cuba tenía en la Dirección de Inteligencia del Pentágono a Ana Belén Montes, “que siempre decía que Cuba no era una amenaza y que había que manejarlo suave, incluso está en la documentación del juicio a Ana Belén Montes, en la declaración de uno de los oficiales del FBI que participó en la investigación, y luego en el resumen que se le hizo en la prisión, subraya que en esos días que ocurrió el derribo de Hermanos al Rescate, en Cuba el oficial que atendía a Montes se reunía todos los días con ella”.

Es decir, el régimen cubano tenía a Montes en el aparato de Inteligencia y a Rocha a cargo de la Oficina de Intereses de EEUU en La Habana, señaló García.

“Qué le dijo Rocha al régimen y a Fidel Castro para ayudar junto a Ana Belén Montes y probablemente a otros agentes cubanos sembrados en las máximas estructuras de instituciones de peso en la política exterior de los EEUU para que Fidel Castro se atreviera a cometer semejante acto”, cuestionó el exagente de inteligencia.

Los daños continuaron

Después de concluir el servicio diplomático en Cuba, Rocha paso al Consejo de Seguridad Nacional, brazo de la Casa Blanca. “Toda la información que la comunidad de inteligencia le pasa a la Casa Blanca, antes es del conocimiento del Consejo de Seguridad Nacional y Rocha manejó el tema de Cuba y dirigió todo el tema de América Latina hasta el año 97 o 98. Los cargos que ocupó Rocha le daban acceso a mucha información y la que no pasaba por sus manos si él las pedía, se la daban”, acotó.

El daño de Rocha continuó por mucho tiempo. “Es grave porque después estuvo de asesor del jefe del Comando Sur donde tenía una gran influencia y [también]después de que sale del Comando Sur en el 2012”.

Con esa hoja de vida y el conocimiento, García no duda que Rocha siguió manteniendo relaciones con altos funcionarios del gobierno de EEUU. “Debe haber seguido colaborando a la inteligencia cubana en muchísimas cosas porque gente como él aun después de retirados mantienen contactos exclusivos y únicos que les permitirían ayudar al régimen de Cuba”.

Escenario próximo

Rodríguez Varela apuntó que en junio la Corte va a escuchar el tema de la restitución. “El gobierno de los EEUU es merecedor de restitución porque Rocha devengó mucho dinero en términos de su compensación por las supuestas funciones a favor de los EEUU. Claramente el fraude que comete contra el país con sus acciones como espía del régimen cubano ameritan que él tenga que devolverle toda esa compensación que ganó mientras cometió el fraude al estar trabajando para el régimen cubano cuando había jurado ser fiel a la Constitución y defender los intereses de los EEUU. Entonces, número 1, el gobierno de EEUU es merecedor de compensación bajo restitución; número 2, las personas que hayan sido dañadas” [también].

“La Corte manifestó la probabilidad de que muchas otras personas además de los EEUU sean víctimas en este caso, y creo que es cierto porque durante todos esos años Rocha conspiró contra los EEUU y causó daño a muchas personas, inclusive en el tiempo del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate. Rocha estaba trabajando en la sección de intereses de EEUU en La Habana y habría que ver exactamente cómo las acciones de Rocha o la información que él recibió y no le dio a EEUU sobre las intenciones del régimen cubano con esas personas en las avionetas para atacarlas [pudieron propiciar ese atentado]. O sí facilitando esa política tan permisiva de los EEUU [al régimen de la Habana] dio lugar a que Cuba, en su aberrante posición contra los derechos humanos, haya derribado esas avionetas basado en el hecho de que realmente [considerara] no iba a haber ninguna respuesta del gobierno de los EEUU”, preciso Rodríguez Varela en coincidencia con los argumentos de García.

El exfiscal precisó que hay que ver por qué y cómo es que se va a justificar que hay más víctimas cómo pudo haber sido el caso de Oswaldo Payá, asesinado en Cuba por el régimen castrista. “Al final (Payá) es una víctima también de esa postura permisiva, las labores, la función y la gestión del señor Rocha por tantos años y eso hay que establecerlo de alguna forma”, precisó Varela. En ese sentido cree esencial conocer si Rocha proporcionó información a los agentes encargados de la investigación y a la fiscalía respecto al caso de Hermanos al Rescate y el asesinato del opositor Oswaldo Payá.

Para el exoficial Enrique García, mientras exista la dictadura, “Cuba fue, es y será una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos”.

@FloresJudith7
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