lunes 30  de  marzo 2026
EEUU

Trump exalta el nacionalismo en su primer discurso presidencial

El nuevo mandatario estadounidense fue severamente crítico con la clase política tradicional y prometió entregar el poder al pueblo
Por RUI FERREIRA

WASHINGTON.– Tras prestar juramento como el presidente número 45 de EEUU, Donald Trump pronunció un discurso de 16 minutos, no muy diferente de lo que dijo durante la campaña, en el cual enalteció los valores nacionales y conservadores, asegurando que dará prioridad al desarrollo de las infraestructuras del país, el refuerzo del presupuesto de las fuerzas armadas y la creación de más empleos sin promover la exportación de puestos de trabajo.

Fue un discurso de un profundo corte nacionalista, en ocasiones dogmático, dejando pocos márgenes de maniobra o alteraciones a lo que ha sido su política durante la campaña presidencial y profundamente crítico de la clase política tradicional.

“Vamos a quitar el poder a Washington y entregárselo a ustedes, el pueblo estadounidense”, dijo Trump, ante una audiencia de decenas de miles de personas en el pórtico oeste del Capitolio, un volumen de público que contrastó con otras ceremonias similares como las de Barack Obama o George W. Bush, quienes juntos a los exmandatarios James Carter y Bill Clinton asistieron al acto.

“Juntos vamos decidir y a determinar el futuro de Estados Unidos y del mundo durante los próximos años. Tendremos muchos retos. Viviremos momentos difíciles pero haremos el trabajo”, enfatizó el empresario del sector inmobiliario, quien destacó que esta ceremonia de toma de posesión “tiene un significado especial” porque “no estamos meramente transfiriendo el poder de una administración a otra, de un partido a otro, sino le estamos dando el poder a ustedes”.

Donald Trump
Durante su primer discurso como el Presidente número 45 de los Estados Unidos, Donald Trump criticó severamente la posición política tradicional del país.
Durante su primer discurso como el Presidente número 45 de los Estados Unidos, Donald Trump criticó severamente la posición política tradicional del país.

Trump acusó a la clase política de vivir mirándose a sí misma, de auto protegerse pero “no a nuestros ciudadanos “porque lo que realmente importa no es el partido que controla el gobierno sino que nuestro gobierno sea controlado por el pueblo. (…) Algo crucial es que la nación existe para servir a sus ciudadanos”.

“Esto afecta a muchos de nuestros ciudadanos, es una realidad palpable. Madres atrapadas en la pobreza en el corazón de nuestra ciudades, fábricas que se están pudriendo como tumbas en nuestra geografía, un sistema educacional inundado de fondos pero que deja a nuestros jóvenes y bellos estudiantes sin conocimientos, y el delito, las pandillas y drogas que nos han robado tantas vidas al país y privado de un gran potencial. Esta carnicería tiene que acabar y se acaba ahora mismo”, afirmó el nuevo mandatario.

“Somos un país y el dolor de ellos es nuestros dolor”, puntualizó.

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El presidente Donald Trump, junto a su esposa Melania, mientras caminaban hacia la Casa Blanca tras la toma de posesion de este viernes 20 de enero.
El presidente Donald Trump, junto a su esposa Melania, mientras caminaban hacia la Casa Blanca tras la toma de posesion de este viernes 20 de enero.

En su primer discurso presidencial, momentos después de haber prestado juramento colocando su mano sobre dos biblias, Trump no dejó de fuera la joya de la corona de sus discurso durante la campaña, inmigración y el muro en la frontera mexicana. Sin embargo, fue comedido. “Nos hemos dedicado a defender las fronteras de nuestro país mientras no nos defendimos a nosotros mismo” (…) “toda decisión (que tomaré) en asuntos como comercio, inmigración, política exterior, será teniendo en cuenta a los trabadores estadounidenses y nuestras familias”. Es más, “debemos proteger nuestras fronteras de los asaltos que otros países hacen a nuestros productos, robándose nuestras empresas y destruyendo nuestros empleos. Esa protección es lo que nos conducirá a una gran prosperidad y fortaleza”, explicó el mandatario.

Tras el discurso, Trump acompañó a la familia Obama hacia el Marine One, el helicóptero presidencial que los esperaba para conducirla a la base aérea de Andrews, de ahí, al radiante Sol de California, lejos del frío invernal del Washington D.C.

De inmediato, el nuevo presidente se dirigió hacia el interior del Capitolio, donde almorzó y firmó sus primeros decretos. Al contrario de sus promesas electorales, ninguno acabó con el ‘Obamacare’ ni autorizó la construcción del muro en la frontera sur.

Y se dirigió, a lo largo de la avenida Pensilvania hacia su nueva mansión en el número 1600. Se subió a la ‘bestia’ como es conocida la limusina presidencial y, por primera vez, el servicio secreto en sus comunicaciones usó el nuevo nombre de código: “Mogul” (magnate).

¿Cómo evalúa el discurso de in...

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