SEÚL.- El presidente estadounidense, Donald Trump, se mostró hoy cautamente optimista sobre la crisis por el programa nuclear y de misiles norcoreano y aseguró ver "cierto movimiento" por parte de Pyongyang, durante una rueda de prensa conjunta con el mandatario surcoreano, Moon Jae-in.

Trump no se pronunció sobre posibles conversaciones directas, pero instó a Pyongyang a sumarse a la mesa de negociaciones y llegar a un acuerdo.

Corea del Norte es una amenaza para todo el mundo. Millones de vidas inocentes se ven amenazadas por el régimen, indicó. Pero aunque no descartó el uso de la fuerza, su retórica fue claramente más moderada que en anteriores ocasiones. En el pasado había amenazado al país por ejemplo con la destrucción y con "fuego y furia".

"Dios quiera que nunca tengamos que usar" la fuerza militar contra Corea del Norte, indicó desde Seúl, tras subrayar la fuerza estadounidense en la región, donde han sido desplegados submarinos y portaaviones como advertencia al país estalinista.

Por su parte, el presidente Moon dijo que acordaron "trabajar para resolver el tema nuclear norcoreano de manera pacífica de modo de traer la paz a la península coreana".

A la vez que instó a su vecino a acabar con sus provocaciones, Moon añadió que su país está dispuesto "a ofrecer a Corea del Norte un futuro brillante".

Trump también llamó a China y a Rusia a hacer uso de su influencia sobre el país. "Llamamos a toda nación responsable, incluyendo a China y Rusia, a que exijan al régimen de Corea del Norte que acabe con sus programas de armas nucleares y de misiles".

"El presidente chino, Xi Jinping, fue de gran, gran ayuda", subrayó el presidente estadounidense, que llegará a Pekín este miércoles en la siguiente escala de su gira.

En el probable encuentro entre Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin, en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Vietnam, ambos hablarán sobre todo sobre Corea del Norte, aseguró hoy el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

La reunión en el marco de la cita el 11 y 12 de noviembre aún se está negociando, añadió Peskov. "En cualquier caso, ambos líderes estarán en Da Nang y podrán aprovechar sin duda una forma u otra de hablar entre ellos".

Otro tema de la reunión entre Moon y Trump fue la ampliación de la capacidad defensiva de Corea del Sur. Se llegó a un acuerdo para que el país pueda ampliar al máximo su escudo de misiles. "Acordamos iniciar de inmediato negociaciones sobre el desarrollo y la compra de los sistemas de vigilancia más modernos por parte de Corea del Sur", dijo Moon.

Aunque Trump garantizó a los surcoreanos su apoyo militar, también aseguró que las relaciones comerciales bilaterales deben volver a negociarse porque el acuerdo actual no es justo ni demasiado exitoso.

A su llegada el presidente visitó una base estadounidense al sur de Seúl, donde comió junto con Moon con soldados norteamericanos y surcoreanos.

"Pienso que pronto tendremos muchas respuestas. Al final todo funcionará. Porque siempre ha funcionado, porque tiene que funcionar", aseguró el presidente a los soldados en Camp Humphreys.

No aclaró sin embargo qué significaban esas palabras para una estrategia internacional o estadounidense. La base se encuentra 70 kilómetros al sur de Seúl y su ampliación en los últimos años fue financiada principalmente por Corea del Sur.

La visita a Seúl de Trump estuvo acompañada de numerosas manifestaciones contra su política y otras pro-estadounidenses. Mientras que cientos de personas protestaban cerca del Palacio Presidencial en el centro de la ciudad, otro grupo saludaba la llegada de Trump y exigía mano dura con Pyongyang.

Moon, un dirigente liberal de izquierda, saludó a Trump por el aniversario de su victoria en las elecciones hace un año. "Usted ha dado ya grandes pasos para volver a hacer a Estados Unidos grande de nuevo", dijo. Ese fue el lema de la campaña del dirigente republicano, que fue elegido el 8 de noviembre del año pasado.

Tras su paso por Japón, Trump realiza una visita de dos días a Corea del Sur acompañado entre otros por el secretario de Estado Rex Tillerson y la primera dama, Melania. Las tensiones en la región empeoraron por los numerosos tests de misiles norcoreanos a principios de año y la sexta prueba nuclear que Pyongyang realizó el 3 de septiembre y que desató la condena internacional.

FUENTE: dpa

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