MIAMI.- La ONU está obligada a actualizar el convenio sobre el control del mercurio y la contaminación que este produce, ante el aumento del precio y la demanda de oro, así como la proliferación de la minería artesanal que aumenta en forma irregular en el mundo, según el relator de Naciones Unidas sobre Tóxicos y Derechos Humanos, Marcos A. Orellana.
Orellana dio declaraciones a una agencia noticiosa y se refirió al Convenio de Minamata sobre el control del mercurio, en el contexto de la celebración el 23 de febrero del Día del Compromiso Internacional del Control del Mercurio.
El Convenio, que fue firmado en 2013 con el objetivo de luchar contra esta contaminación, considera que el mercurio en esta actividad “es un uso permitido".
Mercurio contaminante
El Relator afirmó que hay varias actividades humanas que liberan mercurio, que es un metal líquido altamente tóxico.
Citó entre ellas la industria química, las fundiciones, los complejos metalúrgicos y la minería que, "como actividad extractiva, tiene un impacto a nivel global por contaminación de mercurio".
Sin embargo, Orellana destacó que "es importante" distinguir la minería a gran escala que emite y libera mercurio al medioambiente, de la de “pequeña escala y artesanal”.
La contaminación por mercurio “no es solamente un problema de legados de contaminación". En la actualidad, “la minería aurífera a pequeña escala está generando graves impactos de contaminación en la cuenca amazónica, en el África Occidental, en el Sudeste asiático”, detalló.
Precisó que "esto está generando sitios contaminados y graves impactos en toda la cuenca amazónica, desde Venezuela, pasando por Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia. Y en algunos lugares esta minería a pequeña escala ciertamente es ilegal como en Colombia o Ecuador".
Aunque se denomina minería de pequeña escala, aseveró que eso “en realidad no tiene mucho”.
Minería irregular en aumento
La minería artesanal “está aumentando y es en este momento la mayor fuente de emisiones y liberaciones de contaminación del mercurio en el mundo", aseguró.
“Más de un 38 % del total de emisiones y contaminación es generado por la pequeña minería, la cual muchas veces está fuera del control del Estado. Le sigue la combustión de carbón al 21 %", detalló.
La diferencia de la minería artesanal es "tremendamente mayor" en relación con la segunda, y a ello añadió que "esta pequeña minería va en aumento a nivel global", apunta Orellana, experto en derecho internacional y en derecho relativo a los derechos humanos y el medioambiente.
El Convenio y sus desafíos
El Convenio de Minamata, que "busca abordar todo el ciclo de vida del mercurio", prohíbe ciertos productos con mercurio añadido y aborda procesos industriales que lo utilizan, actividades que liberan mercurio, así como fuentes de suministro, es decir, las minas con obligaciones de no abrir nuevas explotaciones y cerrar las existentes en determinados plazos.
Sin embargo, afirma el relator, "el Convenio de Minamata también enfrenta desafíos y también adolece de ciertas brechas".
En su opinión, "una de esas brechas es en relación con la minería aurífera a pequeña escala, la mayor fuente contaminante de mercurio en el mundo. Sin embargo, el Convenio de Minamata considera que el mercurio en esta actividad es un uso permitido".
Aseguró que "esto deberá cambiar porque la visión del Convenio es de una reducción gradual, pero esta visión no está siendo realizada en la realidad, en parte por la dimensión ilegal de la minería a pequeña escala en algunos lugares" y, en parte, "por la presión del mercado y los precios del oro, y por la falta de diligencia debida de los compradores del oro que se encuentran en el Reino Unido, Suiza, Italia, la India y Emiratos Árabes Unidos".
FUENTE: Información de EFE