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@JesusHdezHquez

Miami.- Los últimos 20 años en Miami Beach fueron decisivos para su evolución y el alcalde Dan Galber lo sabe. De aquel balneario que mayormente solía recibir visitantes del norte y acoger a miles de jubilados, la ciudad isla se ha convertido en una pujante localidad sociocultural, económica y vanguardista, trinchera incluso de la crisis climática.

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Y ahora, que el edil fue reelecto sin oposición, luego de cumplir dos años al frente de la alcaldía tras la dimisión de Philip Levine, Gelber anuncia que se prepara para completar sus planes de mejoras, en medio del peligro que supone el aumento del nivel del mar y el millonario crecimiento del turismo.

DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con el alcalde y supo de primera mano cuáles son sus apreciaciones e inquietudes que propone abordar en los próximos cuatro años.

-¿Cómo percibe sus dos primeros años al frente de la alcaldía?

Hemos tenido muchas cosas que hacer para abordar los retos y aprovechar las oportunidades. La aprobación del bono de 439 millones de dólares el año pasado, que más del 70% de los votantes aprobaron, nos ayudará a mejorar infraestructura, parques, locales culturales, seguridad pública y afrontar el aumento del nivel del mar. Sería bueno que el Gobierno federal nos diera algo. Es curioso ver que cada vez que un huracán nos amenaza, oficiales federales y estatales nos dicen que nos van a salvar, mientras tenemos aquí un reto climático en potencia a diario y tenemos que resolverlo nosotros mismos. Entretanto, seguiremos adelante con nuestros proyectos y mi objetivo es asegurarme de que se cumplan como es debido.

-Las obras para mejorar la infraestructura de la ciudad ante el peligro del aumento del nivel del mar comenzaron con la administración anterior. Usted continúa el proyecto, que es un verdadero reto.

Nos han dicho que hemos hecho más que prácticamente cualquier otra ciudad en el país. No solo hablamos del peligro, sino que hacemos lo que tenemos que hacer: aumentar la altura de ciertas calles, reemplazar la red de drenaje con bombas de agua y ajustar las normas existentes para enfrentar los desafíos. Así que ahora tratamos de estar informados con la mejor ciencia e ingeniería disponibles. Y por eso decidimos que el Urban Land Institute [en Washington DC] revise el proyecto, con una subvención del Rockefeller Foundation. La idea es que, si vamos a emplear tanto dinero en afrontar el peligro del mar y crear alguna interrupción mientras hacemos el trabajo, tenemos que asegurarnos de que lo hagamos correctamente.

-Se han realizado mejoras pero hay vecinos en la zona de West Avenue y la avenida 6 que afirman que se les prometió que harían algo con la situación de inundación que tiene allí, cada vez que hay marea alta.

No hemos terminado aún. Y el proyecto de West Avenue es parte de la revisión que mencioné antes. Quiero que las cosas se hagan bien. Creo que apurarlas sería un error. Además, en esa zona, donde estuvo el South Shore Hospital, tendremos un parque público de tres acres, con espacios comerciales y un edificio alto y delgado [44 pisos], que contará con un colorido paso superior peatonal que dará carácter al lugar. Así que los vecinos de West Avenue pronto verán el cambio.

-La prohibición del uso de pitillos o absorbentes (straws en inglés) en Miami Beach es vista como una victoria. Sin embargo, el alto emitido por el Congreso estatal a la restricción de bolsas plásticas es percibido como un paso atrás. ¿Hay algo que los municipios puedan hacer para al menos desalentar su uso?

Estamos tratando de hacer lo más que podamos para liberarnos del plástico. Queremos que los comerciantes se den cuenta del peligro del plástico y que dejen de usarlo por ellos mismos. Tuvimos más de 100 negocios que dijeron querer hacer algo al respecto, así que les proporcionamos información sobre cómo hacerlo y qué hacer para obtener un sustituto. Somos una ciudad isla y tenemos una situación climática muy sensible, así que entendemos el peligro del plástico.

-La Comisión condal de Miami-Dade se mueve en dirección a la construcción de un tren monorraíl a Miami Beach. ¿Está lista La Playa para tener un enlace directo rápido con Miami?

Me siento un poco pesimista al respecto. Nos falta el tren pero tiene que estar impulsado por lo que tenga más sentido. La solicitud de propuestas está hecha y en seis meses esperamos saber qué tienen planeado. Esperemos y juzguemos lo que propongan. Definitivamente necesitamos un servicio rápido de transporte [con Miami] pero no queremos un servicio rápido en el que la gente tenga que hacer varias conexiones para ir de un lugar a otro. Nosotros también estamos haciendo nuestro estudio. La firma de ingeniería Parson, que son expertos en transportación, está haciendo un estudio al respecto para concluir lo que más nos convenga, y confiaré en lo que digan.

-Muchos continúan quejándose de la gran cantidad de visitantes durante fines de semana largos o festivales de música y las interrupciones que ocasionan para quienes viven en La Playa. ¿Qué puede hacer la alcaldía al respecto?

Obviamente no podemos parar a la gente. Miami Beach es un destino turístico. Somos unos 90.000 residentes y recibimos unos 15 millones de turistas al año, así que recibimos una cantidad enorme de gente. ¿Qué podemos hacer? Bueno, aumentamos la presencia policial y preparamos a la ciudadanía. Pero no podemos prohibirle a la gente que venga. Esto es no es un club privado que puede cerrar la puerta. Entretanto, tratamos de cambiar la manera que la gente disfruta su tiempo aquí, cambiamos ciertas normas y nos convertimos en un destino multicultural con ballet, orquesta sinfónica, museos, abundante gastronomía internacional y la exposición ArtBasel. Al otro lado de la bahía [en Miami] tenemos el Arsht Center, etc. Tenemos el potencial para crecer como destino cultural y tenemos que hacer eso.

-¿Qué cree usted de la propuesta de duplicar el precio del estacionamiento público durante los días festivos?

La administración municipal quiere hacer algo para desviar una cantidad de personas durante ciertos días del año. Damos la oportunidad a la administración del municipio de buscar otra manera mejor de hacerlo, pero mientras no la tengan no lo vamos a permitir.

-La Corte Suprema de la Florida falló en contra del salario digno de 15 dólares por hora que fue adoptado por Miami Beach en 2016. ¿Qué más se puede hacer?

Hemos hablado con los sindicatos para crear maneras de mejorar los salaries. No hemos logrado un consenso aún, pero seguimos hablando sobre ello.

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