MIAMI.- El jurado del juicio contra el empresario inmobiliario George Pino examinó de cerca la embarcación involucrada en el accidente náutico que en 2022 costó la vida a la adolescente Lucy Fernández, en el marco de la cuarta jornada de un proceso que se sigue con gran atención en el condado Miami-Dade.
Los seis miembros del panel se trasladaron a una instalación de la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida, en North Miami, donde observaron durante unos 40 minutos el bote dañado, la primera vez que lo veían en persona, antes de regresar al tribunal.
Inspección de la prueba clave
Tras la visita, los jurados volvieron a la sala, donde se les mostró una recreación del accidente realizada con dron y videos grabados durante las labores de buceo, además de nuevos testimonios.
La defensa del empresario, de 55 años, insiste en que el siniestro fue un accidente y en que su cliente no operaba la nave bajo los efectos del alcohol.
Testimonio de la esposa
La víspera, en la tercera jornada, subió al estrado Cecilia Pino, esposa del acusado, en una declaración breve pero contundente.
Cuando la fiscal Laura Adams le planteó que Lucy Fernández murió porque su esposo chocó con la baliza del canal, la mujer respondió tras una pausa con una frase que sintetizó la postura de la defensa.
“Murió porque hubo un accidente”, afirmó Cecilia Pino ante el jurado.
La testigo añadió que no observaba el rumbo cuando su esposo condujo el bote a casi 50 millas por hora contra el marcador. Reconoció además que se sirvió vino Prosecco con un licor de frutas en un vaso térmico y que bebió “uno o dos”.
La defensa optó por no contrainterrogarla. Un informe registró 61 envases de alcohol en la embarcación, aunque a Pino no se le practicó una prueba de alcoholemia.
El empresario sostuvo que solo había tomado dos cervezas, y su esposa declaró a las autoridades que recogió las botellas de otros navegantes para no arrojar basura al agua.
Imágenes del rescate
Ese mismo día, el jurado vio un video de cámara corporal que captó el caos posterior al choque, cuando varios pasajeros fueron lanzados al agua y socorridos por un buen samaritano.
El sargento Peter Delgado, de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade, relató que trasladó a Lucy Fernández desde una embarcación auxiliar hasta el puerto, desde donde fue evacuada por aire a un hospital. Otro agente declaró que esa noche vio a Pino con una venda en la cabeza.
“Tomamos la decisión de que teníamos que regresar y ayudar a los demás pacientes”, declaró Delgado.
Los familiares de la víctima lloraron en la sala mientras se proyectaban las imágenes del operativo de auxilio.
Cargos y trasfondo del caso
El accidente ocurrió el 4 de septiembre de 2022, durante el fin de semana del Día del Trabajo, cuando Pino conducía una embarcación Robalo de 29 pies con 14 personas a bordo, entre ellas su esposa, su hija y un grupo de amigas adolescentes.
La nave chocó con una baliza cerca de Boca Chita Key, en la bahía de Biscayne, volcó y lanzó a todos al agua. Fernández, de 17 años, murió, y otra menor, Katy Puig, hoy de 21, quedó con secuelas permanentes.
Pino afronta cargos de homicidio involuntario en segundo grado y homicidio náutico, que podrían acarrearle hasta 30 años de prisión.
El caso, que preside la jueza Marisa Tinkler Méndez ante un jurado de cinco hombres y una mujer, se prevé que se extienda cerca de dos semanas.