López fue declarada culpable en 2017 por un tribunal militar del régimen, junto a su esposo, el exdiplomático cubano Félix Milanés Fajardo, por presuntamente “servir de enlace” entre su compañero sentimental y el Buró Federal de Investigaciones (FBI).
“Lo único que mi hija ha hecho toda su vida es servir y ayudar a los demás”, relató la anciana. “Todo eso que dicen de ella es completamente falso. Yo soy su madre y conozco muy bien a mi hija”, aseguró Miyares en declaraciones a DIARIO LAS AMÉRICAS.
López nació en La Habana en 1959 y salió de Cuba cuando apenas tenía ocho años. Recibió su educación en Estados Unidos, obtuvo tres doctorados y es maestra de profesión. “Salió a mí en su amor por la educación”, dijo la madre. López se había repatriado en Cuba poco antes de ser arrestada y viajó varias veces a la isla.
Miyares cree que “cuando una madre escribe, escribe para todas las madres del mundo porque todas hemos sufrido”. No duda que a su hija “le han cortado su vida unas personas [representantes del régimen] que no saben exactamente lo que hacen”.
La madre de la maestra acusada de espionaje ha escrito a los expresidentes Barack Obama y Donald Trump. Asegura que “nadie me presta atención” y que a su edad no puede “estar en esta lucha por sobrevivir mientras espero la liberación de mi hija”.
“Lo que le han hecho a mi pobre hija es algo que nadie se puede explicar”, afirmó la nonagenaria que no puede contener las lágrimas “de rabia y dolor” cada vez que habla del caso.
Pasos por su libertad
En días recientes, Alina López pidió gestiones por su libertad al presidente Joe Biden y al Congreso federal en una grabación que hizo llegar a la Casa Blanca. El audio fue compartido a este medio por el abogado Jason Poblete.
“Tengo una dolencia renal crónica y no estoy recibiendo una alimentación adecuada. Mi situación empeora y pronto tendré que necesitar diálisis. Necesito ayuda. Yo soy inocente”, se escucha decir a López desde el centro de reclusión Ceiba-4 en Caimito, provincia Artemisa, en el occidente de la isla.
En la pieza sonora y ante la pregunta del abogado sobre si ha recibido algún tipo de ayuda o asistencia consular, López advirtió que cualquier colaboración le ha sido “negada” por las autoridades carcelarias de Cuba.
El año pasado, el abogado independiente Edilio Hernández Herrera presentó una solicitud ante el Tribunal Supremo de la isla para lograr una revisión de la sentencia de López, tras considerar que existieron “irregularidades” en el proceso judicial.
De acuerdo con su criterio, la inculpada fue juzgada por un tribunal militar a pesar de que el espionaje, en apego a la legislación del régimen, es un delito que debe dirimirse en instancias civiles.
Asunto humanitario
El letrado Poblete, especialista en leyes internacionales y actualmente radicado en Virginia, dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS que el caso de López es un “asunto humanitario y de seguridad”.
“No sabemos por qué Alina no ha sido liberada. Ella está muy enferma y las evidencias demuestran serias irregularidades”, aseveró el cofundador de Global Liberty Alliance, una organización que lucha por el respeto de los derechos humanos.
En su opinión, “la liberación de Alina debe ser una expectativa si Cuba desea mejorar sus relaciones con Estados Unidos”.
En los primeros días de febrero, un centenar de personalidades, entre los que se cuenta el excontratista estadounidense Alan Gross, quien cumplió cárcel en Cuba y fue pieza de cambio en las primeras acciones del llamado deshielo entre los gobiernos de Washington y La Habana, durante la administración Obama, enviaron una carta al presidente Joe Biden para que evalúe la política de EEUU a Cuba.
Durante su campaña por la presidencia, Biden prometió revisar la política de EEUU hacia Cuba y solo pocos días de haber asumido el manejo de la Casa Blanca, su gobierno informó que ese es un tema que se encuentra en la agenda del mandatario.
Poblete agregó que la condena de López también ha repercutido en la salud física y emocional de su madre. “Ella es una persona de 93 años, sola, enferma, que no quiere morirse sin ver a su hija”, apuntilló.
“Nosotros estuvimos cerca de lograr su libertad en 2019 cuando fueron devueltos a la isla 120 cubanos que habían estado encarcelados en EEUU, pero después no fue posible tenerla de vuelta”, señaló el abogado.
Agregó que está convencido de que la detención y posterior condena de López tuvo como propósito “tomar rehenes”, como lo ha hecho en el pasado el régimen castrista. “En estos momentos hay 19 americanos en cárceles cubanas”, comentó.
Poblete hizo un llamado a la congresista de origen cubano María Elvira Salazar para que se “interese” en el caso. Al respecto, indicó que “le hemos pedido una cita varias veces, pero todavía no tenemos una respuesta”.
Condena arbitraria
Por su parte, Elizardo Sánchez, fundador de la Comisión Cubana de Derechos Humanos (CCDH), también hace parte del grupo de personas que lidera una campaña de sensibilización y de ofensiva jurídica para conseguir la libertad de López.
Acorde con Sánchez, el proceso en los estrados judiciales cubanos en contra de la maestra cubanoamericana “estuvo plagado de irregularidades”.
El activista subrayó que la dictadura cubana no tuvo “pruebas convincentes” en el caso. “Adujeron que por ser esposa del principal [sospechoso], tenía que conocer sus actividades”, dijo.
Sánchez declaró que “en el caso de él [Félix Milanés Fajardo] fue arbitraria su condena, y en el caso de ella fue doblemente arbitrario”.
La CCDH ha enviado diversas comunicaciones a los órganos judiciales de la isla y estamentos internacionales, sin éxito hasta el momento, asegura Sánchez.
“Cuba nos trata como no personas, por eso hemos informado sobre el tema a organismos internacionales y declaramos prisioneros políticos a la pareja”, añadió.
Sánchez puntualizó que no tiene “ninguna duda de la inocencia de Alina” y llamó a la comunidad internacional a poner sus ojos en este caso porque, según denunció, López “ha sufrido diferentes enfermedades, sus condiciones carcelarias son pésimas y no hay medicinas para sus problemas de salud”.
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