Sin embargo, los residentes de este distrito, que abarca zonas densamente pobladas como Brickell, La Pequeña Habana, Shenandoah y áreas de Coral Way, no han tenido voz en esas discusiones.
El vacío institucional ha marcado una campaña inusualmente larga. Lo que ambos candidatos pensaban sería una contienda breve tras llamar a una elección especial, se ha convertido en una carrera de resistencia que se extenderá hasta las primarias republicanas de agosto.
“Pensábamos que iba a ser una campaña corta… estaba rezando todas las noches por la elección especial y nunca llegó”, relata Tony Díaz, a DIARIO LAS AMÉRICA, reflejando el sentir de una campaña que, según él mismo reconoce, superará los nueve meses.
Dos perfiles, dos estilos
Tony Díaz, de 31 años, es un empresario con formación en Administración Pública por FIU. Tras trabajar en impresión y mercadeo político, hoy administra un vivero especializado en frutas exóticas. Se presenta como una figura ajena al poder político establecido, con una campaña basada en redes sociales, contacto directo y mensajes disruptivos. Ha recaudado alrededor de 35.000 dólares.
Frank Lago, de 46 años, es agente de bienes raíces comercial y cuenta con una licenciatura y una maestría en Administración Pública por FIU. Su experiencia incluye trabajo en planificación urbana en el Centro Metropolitano de la universidad y gestión en ciudades del condado. Su campaña ha reunido cerca de 100.000 dólares, respaldada por una estructura más tradicional.
Ambos perfiles reflejan dos formas de entender la política local: el candidato alternativo que denuncia el sistema frente al candidato con trayectoria técnica y comunitaria.
Ausencia de elecciones especiales
Durante la sesión legislativa 2026, el Distrito 113 no ha tenido representación en Tallahassee porque el gobernador no convocó a unas elecciones especiales para llenar el escaño.
Díaz es tajante al evaluar la decisión de no convocar a elecciones especiales. Considera que responde a cálculos políticos y a intereses ajenos al distrito.
“Está súper incorrecto… unas 110.000 personas que estamos pagando impuestos y no tenemos a nadie que nos represente”, afirma. Y añade una crítica directa al mecanismo actual: “Eso de esperar a que el gobernador decida cuándo hay elecciones me parece algo casi de reyes”.
Para Díaz, la falta de representación tiene consecuencias prácticas. “Ahora mismo cuando están dando el dinero que dan todos los comités, no estamos recibiendo ese dinero”, advierte, al tiempo que menciona problemas concretos como inundaciones en zonas como Key Biscayne o deficiencias en infraestructura.
Lago, en cambio, evita atribuir intenciones políticas a la falta de convocatoria electoral. “La motivación no sé cuál es… pero yo creo que como la sesión empezó antes este año, eso tuvo algo que ver”, explica.
A su juicio, la coincidencia de calendarios legislativos y la incertidumbre sobre sesiones especiales influyeron en la decisión.
A pesar de sus diferencias, ambos coinciden en el principio básico: “Todos los distritos deben de ser representados… deben tener una voz en la Cámara”, sostiene Lago.
Reforma pendiente
La pregunta sobre el fracasado proyecto de ley SB 460, que proponía obligar a convocar elecciones especiales en un plazo determinado, se convierte en uno de los pocos puntos de coincidencia plena entre los dos candidatos.
Díaz lo defiende con vehemencia. “Esa propuesta estaba buenísima… debe haber elecciones forzadas inmediatamente cuando hay una vacante”, afirma. Incluso adelanta que sería una de sus prioridades legislativas.
Lago también respalda la idea, aunque con menor intensidad. “Yo creo que se necesita más transparencia con eso y eso sería una buena manera”, señala.
La coincidencia refleja una preocupación compartida: evitar que se repitan vacíos de representación como el actual.
Campañas en contraste
Las diferencias entre ambos candidatos se hacen más evidentes en la forma de hacer campaña.
Díaz ha construido su candidatura sobre una estrategia digital, con videos constantes en redes sociales y un discurso directo sobre temas como el costo de vida, la corrupción y la seguridad. Reconoce que su postura contra grandes desarrollos inmobiliarios ha limitado el acceso a financiamiento.
“Estamos en contra de los proyectos grandes… así que ya todo el dinero grande no iba a estar”, explica.
Ante la falta de representación oficial, incluso ha creado una “oficina provisional del distrito” desde donde atiende a residentes. “Ha venido gente a hablar de problemas como Medicaid… personas que están en un limbo porque no califican ni para ayudas ni para seguros privados”, relata.
Lago, que en su página web de campaña no hace promesas electorales solo se presenta, apuesta por el contacto directo. “Esto se trata de ir puerta por puerta”, afirma. Su estrategia consiste en recorrer el distrito para identificar problemas específicos en cada comunidad.
“Lo que hemos descubierto caminando es que cada barrio tiene sus propias preocupaciones”, explica. Entre ellas, destaca el peso del impuesto a la propiedad en la economía de los residentes.
Dos rutas hacia el alivio
El tema fiscal es uno de los más sensibles en el distrito y será eje de discusión en una sesión especial que próximamente comenzará en Tallahassee.
Díaz dice que al principio él planteaba un enfoque gradual, como aumentar exenciones fiscales, aunque reconoce que el clamor ciudadano apunta a una eliminación más agresiva del impuesto. Propone compensar la pérdida de ingresos con otras fuentes, como tarifas al turismo.
Lago propone un enfoque más focalizado. “Las personas de 65 años o más… esas son las que necesitan la ayuda hoy en día”, afirma. Defiende un modelo basado en ingresos que excluya a propietarios con altos ingresos y propiedades de valores millonarios.
“No es lo mismo una persona con una casa de 800.000 dólares que alguien con una propiedad de 25 millones”, argumenta. Aunque ve positivo la eliminación del impuesto sobre la propiedad, considera que debe ser gradual.
No a Live Local Act
Ambos candidatos coinciden en criticar el Live Local Act, pero desde enfoques distintos.
Díaz lo rechaza frontalmente. “Es una falta de respeto… les quita el derecho a los condados a tomar decisiones de zonificación”, sostiene. También cuestiona el concepto de vivienda asequible alrededor del cual se aprobó esa iniciativa legislativa para solucionar la crisis de vivienda asequible: “$2.600 por 600 pies cuadrados no es vivienda asequible”.
Lago, por su parte, reconoce la intención de la ley, pero critica su aplicación generalizada en un estado con zonas tan diversas. “Es un blanket policy… no se puede aplicar lo mismo en todo el estado sin planificación”, señala.
Ambos coinciden en que el crecimiento debe ser planificado y adaptado a la realidad de cada comunidad.
Un diagnóstico compartido
A pesar de sus diferencias, Díaz y Lago coinciden en los principales problemas del distrito: alto costo de vida, tráfico, seguridad y vivienda.
Díaz enfatiza el impacto del desarrollo urbano y la falta de control. También denuncia el aumento de accidentes y la falta de aplicación de la ley. “Nunca se habían visto tantos accidentes… la policía no está parando a nadie”, afirma.
Además, propone el uso de tecnología para reforzar el cumplimiento de la ley ante la escasez de agentes. “Necesitamos tecnología para hacer cumplir las leyes… no tenemos suficiente policía”, sostiene.
Lago centra su diagnóstico en las asociaciones de condominios. “Hay 677 edificios en el distrito… muchos con presupuestos millonarios y sin supervisión”, advierte. Propone reformas para garantizar elecciones anuales obligatorias en las asociaciones para evitar que se enquisten los problemas y exista mayor control. Quiere acercar más DBPR a las asociaciones de propietarios, y dotar de más instrumentos legales a los departamentos policiales para que puedan investigar lo que sucede en las HOAs, “ser más proactivos”.
Ataques y respuesta
La campaña por el Distrito 113 no está exenta de confrontación. Díaz ha dirigido ataques directos contra su rival, a quien ha apodado “Fishy Frank”.
“Representa todo lo que odio de la política”, afirma, cuestionando sus vínculos con el desarrollo urbano y dice que Lago se mudó al distrito para poder presentarse en esta campaña.
Lago responde rechazando las acusaciones. “Eso es mentira… yo he vivido en el distrito desde 2013”, asegura. También cuestiona la falta de experiencia de Díaz: “Es un joven que a lo mejor no tiene suficiente experiencia… y trata de atacarme. Pero no tengo nada que ocultar sobre mi pasado”.
Una elección marcada por la ausencia
En las elecciones primarias de agosto, ambos candidatos deberán enfrentar a Bruno Barreiro, quien intentará hacerse con la representación republicana para los comicios de noviembre.
Por el lado demócrata, los rivales en las primarias de agosto son Gloria Romero y Justin Mendoza.
Mientras tanto, los residentes del Distrito 113 continúan sin voz en Tallahassee, a la espera de que una elección -algo tardía- que restablezca su representación en el Capitolio estatal.