De tal manera, las autoridades siguen ensayando políticas para contrarrestar esta situación que golpea fuerte el presupuesto de los residentes. En abril pasado, la alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, declaró un estado de emergencia por la crisis de acceso a la vivienda, acompañado de un paquete de medidas que incluyen el uso de fondos federales.
La edil del condado lanzó entonces el programa ‘Building Blocks’, dirigido a inquilinos que podrían quedarse en la calle, en dos vías simultáneas: “Aumentar la oferta de unidades de vivienda y una amplia gama de protecciones para quienes pagan alquiler”. Se destinaron 13 millones de dólares para pagar hasta 3.000 dólares por mes a los inquilinos que se han retrasado en sus pagos mensuales por un periodo no superior a un año.
La alcaldesa, de hecho, también se ha declarado preocupada. “La crisis de asequibilidad en el condado de Miami-Dade es real. Los alquileres se han disparado más del 30 % en el último año”, dijo la titular del Gobierno condal, a lo que añadió: “Nos hemos convertido en el lugar más inasequible del país”.
Nueva medida
Sin embargo, los problemas en el renglón de la vivienda han persistido. Es así como el Condado anunció una iniciativa denominada ‘Homes’ para abordar de manera adicional la crisis de asequibilidad en este renglón.
La alcaldesa explicó que el nuevo plan estaría dotado de fondos por 85 millones de dólares, como parte de una “estrategia integral” para asegurar que las familias puedan “continuar viviendo y trabajando en Miami-Dade”.
‘Homes’ trabajará en “cinco pilares claves” que, según lo enunciado por Levine Cava, serán “preservar viviendas, abrir nuevas puertas, ayudar con las hipotecas y las utilidades, expandir el programa de asistencia para la renta y más viviendas nuevas”.
Cifras del despacho de la titular del Condado indican que en el presupuesto del año fiscal 2022-2023 se incluyen, sujeto a la aprobación de la Comisión condal, más de 500 millones de dólares para programas de vivienda y que la iniciativa se financiaría con esos recursos.
“Proporcionaremos fondos directos a los propietarios y constructores de todo el condado para proteger el programa de vivienda asequible y hacerlo más resistente para el futuro”, comentó Levine Cava.
Dijo que el nuevo plan “ayudará directamente” a familias “de clase media”, que son dueñas de casa, “y se encuentran atrasadas en sus pagos”. También beneficiaría a personas de bajos ingresos, personas sin hogar y constructores que edifican nuevas viviendas.
El plan, que debe ser aprobado en septiembre por la Comisión condal, destina 25 millones de dólares de su fondo general para otorgar hasta 1.500 dólares a los propietarios que estén atrasados en compromisos asociados con sus viviendas.
En caso de ser aprobado por los comisionados, ‘Homes’ será lanzado junto a diferentes de programas en procura de brindar alivio a los propietarios e inquilinos que se encuentren en dificultades para sostener su vivienda en Miami-Dade.
Edificios Miami
Vista parcial de una calle en Miami, donde se aprecian edificios de viviendas.
JESÚS HERNÁNDEZ / DLA
Por qué los altos costos
Son frecuentes los casos de personas que denuncian que el propietario de su vivienda les ha subido el alquiler incluso hasta 1.000 dólares frente a lo que pagaban el año anterior.
Para el tasador de la propiedad de Miami-Dade, Pedro García, “los aumentos de valor de la vivienda en el condado han sido grandes”. ¿Por qué? “Tenemos muchos compradores nuevos que están viniendo de la zona del noreste, de Nueva York, Boston, New Jersey, New England, y también de California y Texas, que están comprando propiedades aquí”, dijo.
Después de la pandemia de coronavirus, según García, se registró un “movimiento grande de personas” que vieron que el condado de Miami-Dade es un lugar agradable para vivir.
En ese momento, acotó, “los valores de las propiedades eran mucho más inferiores que los que podrían encontrar en los lugares donde vivían estas personas. Aquí podían trabajar desde su propia casa con mejores precios para vivir”.
Apuntilló que una propiedad se saca a la venta, hay una serie de personas tratando de comprarla, alguien ofrece una suma de dinero, aparece otro que da más, otro un poquito más y al final viene un comprador que ofrece pagar en efectivo, por encima de las ofertas anteriores, “algo que es muy atractivo para muchas personas, y esas son las ventas que se están viendo aquí”.
En Miami-Dade, según datos de la oficina del tasador, el valor promedio de una propiedad asciende a 560.000 dólares. “Es algo que no se había visto nunca en este condado”, puntualizó.
Volverse indigente
La historia de Moraima generó amplia solidaridad. Su relato, publicado en exclusiva hace alrededor de un mes por DIARIO LAS AMÉRICAS, dejó ver la cruda realidad de un fenómeno en el mercado inmobiliario que, a juicio de muchos, todavía no ha tocado fondo.
Ese el caso de una cubana, llegada a este país a los dos años, que por circunstancias de la vida se vio abocaba a irse a ‘vivir’ en su vehículo en el suroeste del condado de Miami-Dade.
Pero como la situación de esta mujer, hay más. Alberto es un venezolano que, junto a su esposa y dos hijos pequeños, tampoco tuvo otra opción que destinar su automóvil para servirle de vivienda o al menos de refugio temporal en la ciudad de Doral.
Mientras tanto, las autoridades de Miami han protagonizado una polémica por la iniciativa de trasladar a decenas de indigentes a Virginia Key. La propuesta del comisionado miamense Joe Carollo fue ‘pausada’ por seis meses hasta que se estudien otras alternativas.
De cualquier forma, el tema la vivienda sigue dando de qué hablar. Unos porque no tienen cómo pagar altas sumas de dinero por una morada, otros debido a que la calle se convirtió en el único lugar en donde pueden vivir en un condado en el que la renta o el pago de la casa sigue en una curva ascendente que todavía no encuentra techo.
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@danielcastrope