MIAMI.- En tiempos bíblicos, Florida era solo un rincón perdido en la inmensidad de un planeta casi deshabitado. Cuando Abraham recibió la llamada de Dios para abandonar Ur y viajar en busca de la “tierra prometida”, no podría imaginar que, a la vuelta de unos cuatro milenios, aquel paraje inhóspito, al otro lado del mundo civilizado, también se convertiría algún día en hogar para muchos de sus descendientes.

De acuerdo con investigaciones desarrolladas por la American-Israeli Cooperative Enterprise (AICE), las referencias más antiguas que existen de hebreos asentados en el actual territorio del estado de Florida tienen su origen en la ciudad de Pensacola hacia el año 1763, aunque se cree que cuando el adelantado Juan Ponce de León se lanzó a la exploración de las costas floridanas en 1513, muchos judíos conversos al catolicismo participaron en la aventura.

Te puede interesar

La historia posterior reclama que al integrarse a la Unión, el 3 de marzo de 1845, y convertirse en el estado número 27, Florida contaba con una población aproximada de 66.500 personas, de las cuales alrededor de unas 100 eran judías.

Sin embargo, para la fecha en que David Levy Yulee, primer senador por la Florida y primer político americano de ascendencia judía en servir en el Senado de EEUU, cumplió su segundo término (1855-1861), la comunidad hebrea en la península había florecido notablemente.

Por esos años, exactamente en 1857, quedó establecido el Cementerio Hebreo de Jacksonville, primera institución judía en Florida, y unos años más tarde, en 1876, se levantó el templo Beth-El, en Pensacola, primera sinagoga de la congregación en todo el estado.

Holocaust Memorial Miami Beach 2019
El

El "Holocaust Memorial", en Miami Beach, en recuerdo de las víctimas del exterminio masivo de que fue víctima el pueblo judío.

En busca del sol prometido

A finales del siglo XIX, Miami Beach era simplemente un pedazo de isleta pantanosa cubierta de manglar y bordeada de arena. Dos cuáqueros de New Jersey, Henry B. Lum y su hijo Charles, consideraron adquirir el terreno hacia 1870 con la idea de cosechar cocos allí y decidieron comprarlo al Gobierno federal a un precio de 75 centavos por acre. Pasados algunos años, y apenas un lustro antes de que finalizara ese siglo, en 1896, arribó a Miami un comerciante de nombre Isidor Cohen, quien no solo se quedó para establecer su negocio de forma permanente, sino que se convirtió en el primer judío residente de la ciudad de Miami y de todo el sur de la Florida.

Mientras, los Lum, que habían comenzado a sentirse desmotivados tras el fracaso de sus cocoteros, determinaron vender los infértiles terrenos a otro granjero cuáquero del área de New Jersey, John S. Collins, quien se mudó a la “isla barrera” hacia principios de siglo XX, con la idea de trabajar donde no habían podido triunfar los Lum.

Aunque Collins tampoco pudo revivir las plantaciones de coco, logró en cambio visionar un negocio más próspero en el desarrollo urbanístico, y poco después, al estrechar negocios con el avezado emprendedor de Indiana, Carl G. Fisher, ambos le dieron vida con sus inversiones a lo que hoy conocemos como Miami Beach, a partir de la década de 1910.

Según narra la historiadora judía Susan Gladstone para el documental The Last Resort, muchos inmigrantes de origen hebreo comenzaron a radicarse en Miami Beach en esas primeras décadas del siglo XX, entre ellos Joe Weiss, fundador del célebre restaurante Joe’s Stone Crab, que abrió sus puertas hacia 1913.

El fantasma de la segregación

Pero no todo fue una historia de éxito para los primeros hijos de Israel en el sur de la Florida. El estigma de la segregación étnica también los persiguió hasta aquí.

Relata Gladstone que la vida de los judíos era muy difícil en Miami Beach, porque estaban realmente discriminados. “Había carteles en los hoteles que decían cosas como «Solo gentiles» o «Clientela restringida», u otros eufemismos para no permitirles la entrada”, explica.

También señala la experta que, si bien Fischer y Collins eran muy antisemitas y no admitían judíos en sus áreas de desarrollo, otro grupo de inversores importantes, como los hermanos Loomis, que administraban la parte sur, eran mucho más tolerantes, por lo que la mayoría de los recién llegados fueron asentándose básicamente en South Beach.

"En ese momento, los judíos no podían poseer tierras al norte de la calle 5ª debido a la discriminación y a las restricciones de escritura contra ellos", aseguró al canal digital WLRN-TV Miami/South Florida, la directora y curadora principal del Jewish Museum of Florida, Jo Ann Arnowitz.

Tras emitirse una legislación antidiscriminatoria en 1949, esta situación mejoró para los marginados hebreos y estimuló un ambiente mucho más favorable y positivo para el crecimiento de la comunidad. “Los judíos que vinieron más tarde —detalla Susan Gladstone—, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, lo hicieron atraídos por el clima, la bella atmósfera de Miami Beach y lo hermoso que era este lugar para criar una familia”.

Israel Judíos Embajador 2019
Al integrarse a la Unión, el 3 de marzo de 1845, y convertirse en el estado número 27, Florida contaba con una población aproximada de 66.500 personas, de las cuales alrededor de unas 100 eran judías.

Al integrarse a la Unión, el 3 de marzo de 1845, y convertirse en el estado número 27, Florida contaba con una población aproximada de 66.500 personas, de las cuales alrededor de unas 100 eran judías.

Llegan los judíos cubanos

Después del terremoto político de Fidel Castro en 1959, cerca de 15.000 judíos de origen cubano aterrizaron en el sur de la Florida, en busca de refugio y libertad.

"En la década de los años sesenta, los judíos cubanos no fueron acogidos fácilmente por la comunidad judeo-americana", afirmaba hace algunos años la escritora de origen judeo-cubano Caroline Bettinger-López en una entrevista para The Miami Herald.

Destacaba entonces la autora de Cuban-Jewish Journeys: Searching for Identity, Home, and History in Miami que los hebreos cubanos pretendían forjar lazos con sus semejantes de Miami Beach, pero la comunidad judía no los percibía de la misma manera que a sus pares de otras nacionalidades.

"Había una percepción general de que los exiliados cubanos tenían caudal y no necesitaban ayuda", argumentaba Bettinger-López, pese a que la mayoría de los refugiados llegaron sin un centavo y con pocas pertenencias. Apuntaba la académica que también existía el "mito" de que a los exiliados los mantenía el Gobierno de los EEUU por medio del programa para refugiados. "Había una fuerte mentalidad anticubana, especialmente entre los ashkenazi, los judíos de procedencia del este de Europa", especificaba.

No obstante, los cubanos llegaron para quedarse e integrarse al gran mosaico cultural del sur de la Florida. En 1961 ya habían fundado el Círculo Hebreo Cubano, posteriormente denominado Templo Beth Shmuel, primera congregación judía de origen cubano, que se ubicó inicialmente en el 1701 de Lenox Ave y estuvo integrada por alrededor de 900 familias judeo-cubanas exiliadas en Miami Beach.

La comunidad judía hoy

Según un reporte de Greater Miami Jewish Federation en 2014, la población judía de Miami estaba experimentando un aumento por primera vez en décadas. Conforme a estos datos, la comunidad hebrea del sur de la Florida se había elevado hasta 123.000 individuos en 2014, un salto del 9% con respecto a las cifras de 2004 que eran de 113.000 personas.

De acuerdo con la American-Israeli Cooperative Enterprise, Miami tiene la mayor proporción de judíos nacidos en el extranjero que cualquier otra área de los Estados Unidos, y es un centro de recepción para hebreos que llegan al país desde América del Sur y América Central.

También, grandes poblaciones de judíos de Venezuela, Argentina, Colombia, México y Brasil se han establecido en Miami. Del mismo modo, investigadores revelaron un aumento del 57% en los adultos hispanos judíos en la Ciudad del Sol durante la última década, y más de 9.000 adultos que viven en esta área se identifican como israelíes.

Por su parte, la organización PorIsrael.org señala que, con más de 850.000 miembros, el estado de Florida se ha convertido en el hogar del 16% de la comunidad judeo-americana y en particular los condados del sur tienen la segunda concentración más grande de habitantes judíos después de Israel (15%).

Se calcula que hoy existen alrededor de 189 sinagogas y congregaciones para servir a más de 500.000 judíos en toda el área metropolitana y sus condados vecinos del sur de la Florida. En 2010, The Daily Beast nombró a Miami la segunda “ciudad más judía de EEUU”, debido a su densidad de sinagogas y restaurantes kosher.

Aparecen en esta nota:

DLA Clasificados

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que la presión internacional logrará la libertad del opositor cubano José Daniel Ferrer, detenido por el régimen de la isla desde inicios de octubre?

No
No sé
ver resultados

Las Más Leídas