MIAMI.-ALBERTO MONTALTI
[email protected]
@montalti92
Según el informe del Distrito Escolar, a lo largo de los últimos nueve años se ha notado un incremento constante en la cantidad de estudiantes que no logran aprobar los parámetros para salir del programa Inglés para Estudiantes que Hablan Otros Idiomas
MIAMI.-ALBERTO MONTALTI
[email protected]
@montalti92
Cada año más estudiantes del sistema de escuelas públicas de Miami-Dade quedan “atrapados” en un programa que les promete enseñarles inglés para integrarlos al resto de sus compañeros.
Aunque el problema haya sido reportado durante años y las intenciones de solucionarlo por parte del Distrito Escolar de Miami-Dade y el Estado de Florida existan, la realidad es que problema continúa empeorando. Cada año los estudiantes enfrentan nuevos obstáculos para salir de la categoría Estudiantes de Inglés Como Segunda Lengua, (ELL, por sus siglas en inglés), para convertirse en estudiantes regulares como el resto de sus colegas.
LEA TAMBIÉN: Reclaman mejorar el programa de estudios bilingüe en Miami Dade
Según el informe del Distrito Escolar, a lo largo de los últimos nueve años, desde 2006 hasta 2015, se ha notado un incremento constante en la cantidad de estudiantes que no logran aprobar los parámetros para salir del programa Inglés para Estudiantes que Hablan Otros Idiomas (ESOL por sus siglas en inglés).
ESOL es un programa de artes lingüísticas que cubre las áreas de comprensión auditiva del inglés, conversación, lectura y escritura para estudiantes con distintos niveles de conocimiento del idioma. Su propósito es proveer suficientes habilidades del manejo general del inglés [no fluidez en el idioma] a sus alumnos, para que puedan comprender las clases regulares, lo que debería tomarles dos o tres años dependiendo del joven. Aunque el programa está dirigido a los alumnos que requieren aprender inglés, sin importar su primer idioma, el 88% de los alumnos calificados como ELL son hispanos.
Las cifras
Mientras que 2006 sólo un 23,9% de los niños cumplieron su semestre número seis o más dentro del programa, a finales del último año escolar el número casi se duplicó con 45,8% de los estudiantes -equivalente a 34.066 niños- confinados al programa por tres años o más.
LEA TAMBIÉN: Miami apuesta por la educación para impulsar la industria de la animación y juegos
“Tenemos niños que han estado en el programa tres, cuatro y hasta seis años”, explicó a DIARIO LAS AMÉRICAS Marie Izquierdo, la jefa de la Oficina Académica del Distrito Escolar. “Estos números nos indican que no hemos estado sirviendo adecuadamente a estos niños. El propósito principal de ESOL es que salgan de él lo más rápido posible, preparados para integrarse”, añadió.
El problema es que, según explicó Izquierdo, el incremento de niños que no logran sobrepasar las exigencias para salir del programa no tiene nada que ver con sus capacidades de aprendizaje ni con los aumentos de la llegada de inmigrantes Miami-Dade, sino con el incremento de criterios de selección que les obstaculizan el proceso.
Discriminación
Izquierdo calificó como “una injustica” y un “acto de discriminación” el hecho de que hoy en día, por ejemplo, un alumno de ESOL en tercer grado tiene que aprobar no sólo la Evaluación de Enseñanza Íntegra de Inglés (CELLA), examen diseñado para determinar el nivel de habilidad de manejo del inglés, sino que además debe conseguir una calificación de 50% en el FSA (el examen estatal antes conocido como FCAT) antes de poder estudiar con el resto del cuerpo estudiantil que sí tienen “habilidades de manejo del inglés”.
Según la representante del Distrito Escolar, existe una inconsistencia lógica en esta situación, por la que alrededor de 70.000 estudiantes clasificados como ELL se ven desventajados en comparación al resto de los jóvenes. “Hay muchísimos niños que no están en ESOL y no pasan estos exámenes [el FSA] porque no tienen las capacidades de comprensión lectora necesarias”, aseguró Izquierdo, quién indicó que por este motivo hay que separar los estándares de comprensión lectora de los del manejo general del inglés para el criterio de salida de ESOL.
“Un grupo de estudiantes tiene acceso al curriculum regular [en todas las materias] mientras que otro se ve forzado a quedarse en ESOL, [aunque los dos hayan sacado la misma calificación en lectura en el FSA]; hay dos y hasta tres criterios para juzgar a unos alumnos mientras que sólo hay uno para otros”.
LEA TAMBIÉN: Carvalho destaca ante Obama los logros de la educación en Miami-Dade
Según Izquierdo, el Distrito se ha mantenido en constantes negociaciones, tanto con el Departamento de Educación estatal como el federal, para hacer modificaciones a las leyes que obstaculizan el avance de estos niños, además de entablar conversaciones con la dirección y el profesorado de las escuelas para informar sobre las maneras de ayudar a los estudiantes. Pero aún queda mucho por hacer.
La gran cantidad de los alumnos hispanos que viven en Miami-Dade, a diferencia de otros condados en la Florida, es una de las razones por las cuales ha habido un vaivén constante entre el Estado y nuestro distrito escolar. Son demografías muy distintas que requieren atención y reglamentos distintos. Izquierdo explicó que es por este motivo que los gobiernos federal y estatal se apoyan en los consejos de los representantes de Miami-Dade, y sin embargo, es difícil atender a un nicho tan diverso.
A fin de cuentas, Izquierdo aseguró que el obstáculo principal, que impide que estos niños tengan acceso a la educación que merecen, es la falta de comunicación entre los tres niveles de gobierno y las escuelas.
Según la representante, cada año las reglas cambian, se implementan nuevos exámenes, se exigen calificaciones más altas y como “la meta continúa cambiando año tras año, los educadores se confunden y piensan que no hay nada que puedan hacer por los niños”. Por esto, el Distrito Escolar se ha propuesto entablar una conversación con las directivas de las escuelas y exponer las herramientas que disponen para integrar a la mayor cantidad posible de alumnos al currículo de estudios regular.
Los Maestros
Al final de cada año escolar, un comité de maestros se debe reunir para discutir el caso de cada uno de los alumnos de ESOL y determinar si pueden salir del programa al año siguiente. Lo que pocos de estos maestros saben o muchos no están dispuestos a tomar en cuenta, es que tienen la potestad de sacar a un niño del programa aunque no haya pasado alguno de los exámenes.
Muchos maestros temen dejar a sus alumnos “a la deriva” en un programa de estudio más exigente, pero según explica Izquierdo, deben tomar en cuenta que cada alumno que sale del programa debe ser monitoreado durante dos años y puede ser retornado a ESOL en caso necesario.
“Es parte de la naturaleza, ¿no?” explicó Izquierdo. “Cuando eres una profesora de ESOL tienes una clase de 25 de niños y notas que muchos de ellos tienen dificultad entendiendo la clase, es natural que quieras hablarles en español para ayudarlos”.
Según Izquierdo, esta actitud sobreprotectora por parte de los maestros, aunque sea bienintencionada, sólo hace daño a los estudiantes. Además, aseguró que por este mismo motivo, muchos de los estudiantes que se acercaron al éxito en los exámenes y por poco no los aprobaron no están ni si quiera siendo considerados para salir del programa.
