MIAMI. - Lo que comenzó como una confusión viral en redes sociales podría terminar convertido en una campaña política.
Peter Simel, un extenista profesional que se hizo viral en redes sociales por su sorprendente parecido con el fallecido financiero Jeffrey Epstein, anunció sus intenciones de competir por la alcaldía de Palm Beach en 2028. El aspirante asegura que utilizará la notoriedad obtenida en internet para impulsar una plataforma centrada en asuntos locales.
MIAMI. - Lo que comenzó como una confusión viral en redes sociales podría terminar convertido en una campaña política.
Peter Simel, un extenista profesional de 71 años que alcanzó notoriedad nacional por su parecido físico con el fallecido financiero Jeffrey Epstein, anunció que buscará convertirse en alcalde de Palm Beach en las elecciones municipales de 2028.
El aspirante dio a conocer sus intenciones a través de su cuenta de Instagram, creada hace apenas dos meses para responder a quienes aseguraban erróneamente que él era Epstein, fallecido en 2019 mientras esperaba juicio por cargos federales relacionados con tráfico sexual.
“Después de mucho pensarlo, estoy anunciando que competiré para ser alcalde de Palm Beach en la próxima elección de 2028”, escribió Simel en una publicación dirigida a sus seguidores.
El exdeportista aseguró que su eventual contienda estará enfocada en asuntos que considera prioritarios para los residentes de la exclusiva localidad del sur de Florida.
“Mi campaña se construirá alrededor de temas que verdaderamente importan a la gente de Palm Beach. Me emociona usar mi plataforma para hacer lo correcto para la comunidad”, expresó.
La historia de Simel comenzó a captar atención nacional cuando un video grabado por un conductor en una autopista de Florida se viralizó en internet. En las imágenes, el autor de la grabación aseguraba haber encontrado a Epstein conduciendo un automóvil descapotable.
“¡Está vivo! ¡Está vivo!”, exclamaba el usuario mientras filmaba al hombre al volante.
El material audiovisual acumuló millones de visualizaciones y provocó una ola de especulaciones que llevó a Simel a abrir perfiles en línea para aclarar públicamente su identidad.
Según ha relatado, incluso decidió someterse a una prueba de ADN para intentar poner fin a los rumores.
La notoriedad generada por el episodio impulsó rápidamente su presencia digital. Su cuenta de Instagram supera actualmente los 266.000 seguidores, una audiencia que ahora busca convertir en base de apoyo para sus aspiraciones políticas.
Aunque las elecciones municipales de Palm Beach aún están a varios años de distancia, Simel ya comenzó a promocionar mercancía relacionada con su posible candidatura y a difundir algunas de las propuestas que dice impulsar si logra llegar al cargo.
Entre ellas figuran iniciativas poco convencionales como clases gratuitas de tenis, agua importada de Nueva York para la elaboración de pizzas y bagels, además de otros incentivos dirigidos a residentes de la comunidad.
Palm Beach ocupa un lugar singular dentro de esta historia. La ciudad alberga Mar-a-Lago, el club privado del presidente Donald Trump, y fue además uno de los escenarios centrales del caso Epstein.
Fue allí donde las autoridades desarrollaron una de las investigaciones más conocidas contra el financiero, quien en 2008 se declaró culpable de solicitar a una menor de edad para la prostitución bajo las leyes de Florida, tras un acuerdo judicial que generó controversia nacional.
Años después, el caso volvió a captar atención internacional tras la muerte de Epstein en una cárcel de Nueva York mientras enfrentaba nuevos cargos federales relacionados con tráfico sexual.
La conexión histórica entre Palm Beach y el caso Epstein ha contribuido a que la historia de Simel despierte un interés mediático que va mucho más allá de la política local.
Por el momento, medios locales señalan que no existen registros públicos que confirmen la inscripción oficial de una candidatura. Sin embargo, el floridano sostiene que ya trabaja en los preparativos legales necesarios para formalizar sus aspiraciones cuando se acerque el calendario electoral.
Lo que sí parece indiscutible es que el episodio que comenzó como una confusión en internet terminó otorgándole una plataforma pública que pocos aspirantes locales podrían construir en tan poco tiempo. De cara a 2028, Simel apuesta a transformar esa inesperada notoriedad en capital político.
