«Querido y admirado Presidente, mi Comandante: El ministro de Asuntos Exteriores de mi Gobierno, Miguel Ángel Moratinos, me da cuenta de su viaje oficial a Cuba y me informa de la evolución favorable de la salud de Vuestra Excelencia. No sabe cómo lo celebro porque mi generación se ha educado con la vista puesta en la Cuba comunista y en la figura irrepetible de Fidel Castro, centinela de la libertad, caudillo del Caribe por la gracia del destino histórico y comandantísimo de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire de la perla de las Antillas”.
Así comienza el cuerpo de una carta que, firmada por José Luis Rodríguez Zapatero, mientras se desempeñaba como presidente del Gobierno español, habría sido dirigida por el gobernante a Fidel Castro.
Sucede que la supuesta misiva, reproducida en una columna de opinión publicada el 10 de abril de 2007, en el periódico El Mundo, de la autoría del periodista Luis María Anson, fue resultado del imaginario del escritor; sin embargo, por la naturaleza de su contenido y los términos con los que fue construida, terminó pareciendo legítima, y muchos la asumieron como tal, hasta que el propio autor lo desmintió y explicó las razones de haberla redactado.
Por qué 19 años después, la publicación vuelve a ser noticia y ahora, luego de ser reenviada una y otra vez por diversas plataformas, al tratar de comprobar la veracidad del texto, en Google aparece tachado con la etiqueta FAKE.
La magnitud del escándalo de corrupción que envuelve a Rodríguez Zapatero y los posibles nexos de su prontuario con figuras procesadas por historial delictivo similar, que antes figuraban en el círculo de personas cercanas al expresidente español, como son los casos de Nicolás Maduro, Hugo “El Pollo” Carvajal, Alex Saab y otros de similar estirpe, despierta interés, así como todo dato que exponga sus nexos filiales con aquello que se aleja de democracia y buen gobierno.
La supuesta carta que hoy motivó la búsqueda, una vez que, resultado de varios reenvíos llegó a la redacción de DIARIO LAS AMÉRICAS, gracias a la gentileza de Ricardo Fernández Colmenero, colega del diario El Mundo, fue hallada en los archivos de este rotativo, como parte de una columna de opinión firmada por Luis María Anson.
Al mismo tiempo, resultado de la pesquisa conocimos a través del sitio en internet www.newtral.es lo que reproducimos a continuación acerca de la presunta misiva:
“Anson admitió haberse inventado la carta. Una búsqueda en Google de los términos clave arroja un artículo de El País publicado el 25 de junio de 2007. El medio señalaba entonces que Anson había admitido en una publicación de El Mundo que se había inventado las cartas.
En Newtral.es hemos buscado en la hemeroteca de El Mundo esta publicación, que formaba parte de una sección de opinión basada en un intercambio de cartas entre Anson y la actual diputada Cayetana Álvarez de Toledo y que se titulaba «Dos en la Carretera» . Efectivamente, Anson reconocía en el artículo del 24 de junio de 2007 que la carta a Fidel Castro no era realmente de Zapatero.
• “Del presidente aprendiz de brujo [Zapatero] se puede esperar cualquier cosa. Las cartas que yo puse en su pluma a Otegi y a Fidel Castro se las ha creído un buen número de lectores porque nada que venga del actual inquilino de Moncloa [escrito en tiempos de la presidencia de Rodríguez Zapatero] sorprende ya. Y eso es lo que yo quería demostrar al escribirlas”, dice textualmente Anson.
Después de haber leído la columna de Anson, nos parece oportuno comentar que la imaginada misiva, más allá de que en primera lectura parece un texto de marcada adulonería hacia Fidel Castro, está elaborada con un fino cinismo y un poder de la sátira, que realmente constituye una denuncia del absurdo de la sociedad cubana.
En el texto de la fabricada carta hay fragmentos como este que reproducimos:
“Cuba es hoy, gracias a Vuestra Excelencia, un paraíso de libertad, una nación justa en la que se respetan y acatan las leyes derivadas de la voluntad general libremente expresada, con un pueblo libre y esperanzado que disfruta de un alto nivel de vida, habiéndose sustituido en todas vuestras ciudades el caduco signo de la cruz por el de la hoz y el martillo”
Este fragmento, como otros del referido contenido, califica perfectamente para el guion de una pieza satírica teniendo en cuenta que si de algo ha carecido la población cubana por décadas es de libertades, respeto a las leyes y calidad de vida; igualmente, porque uno de los valores sociales más atacados por el régimen desde sus comienzos durante muchos años lo fue la práctica de cualquier fe religiosa.
Igualmente resulta burlesco otro párrafo del texto donde uno de los infortunios de la juventud cubana, asumidos como práctica de supervivencia, la prostitución, se describe con ironía al decir:
“Ciertamente la depravación del turista extranjero ha obligado al Gobierno de Vuestra Excelencia a mantener en las calles a las jineteras pero la inmensa mayoría de la nueva generación vive feliz, encuadrada en ese frente de juventudes admirable que es la organización de los pioneros”.
El ejercicio de búsqueda de este contenido profusamente compartido bajo el título: Carta que José Luis Rodríguez Zapatero le escribió a Fidel Castro en 2007 nos permitió dos cosas, primero, analizar que los medios antes de dar por sentado la exactitud de algo que muchos comparten, tienen el deber de indagar con rigor, en lugar de reproducirlo a ciegas en busca de lectoría. Segundo, que la escritura, ejercida con maestría, dominio de un tema y poder de imaginación, como es el caso de esta columna redactada por Anson, consigue trascender y hacer creíble lo que el propio Zapatero de leerlo podría asumir como un ejercicio de telepatía.
El Mundo-Madrid-10_04_2007-2