MIAMI.- Con promesas de mantener el límite de desarrollo urbano, todas las regulaciones medioambientales y que no habrá futuros desarrollos urbanísticos en el área de la extensión de la autopista 836, nueve comisionados votaron a favor de este polémico proyecto.
El alcalde del Condado Carlos Gimenez indicó, en una ruedad de prensa después de la votación, "que ese proyecto tomará entre tres y cuatro años para terminarlo".
La criticas más recurrentes a este proyecto fueron su impacto ambiental (sobre todo que podría entorpecer la restauración de los Everglades), la posibilidad de que esa nueva autopista sea una solución muy transitoria, porque terminará en el corto plazo también con congestión vehicular, y que haya un proceso de densificación dentro del limite del desarrollo urbano (UDB, por sus siglas en inglés).
La pregunta insistente de los críticos es por qué habría tanto afán por aprobar este proyecto sin que estuviera definido el mapa exacto del trazo de la extensión.
Para el gobierno condal, la extensión de la 836 no incrementará las presiones de nuevas construciones dentro o fuera del UDB. Sin embargo, la comisionada Barbara Jordan (distrito 1) se preguntó por qué todos los constructores y urbanizadores estaban de acuerdo con este proyecto.
Jordan así como las comisionadas Daniella Levine Cava (distrito 8), Eileen Higgins (distrito 5) y el comisionado Xavier Suárez (distrito 7) votaron en contra. "Hubo buenas protecciones por fuera del UDB pero dentro del mismo habrá más presiones en West Kendall para subir la densidad y sabe qué, eso pondrá más tráfico en la extensión", precisÓ Higgins en conversació con DIARIO LAS AMÉRICAS.
El alcalde destacó que MDX comprará más de 1.000 hectareas de tierra, en el área por donde podrìa pasar la carreteras (aún no se conoce la versión definitiva) que servirá como reserva natural a perpetuidad.
Gimenez prometió, frente a los comisionados y al publico que asistió a la reunión, que este proyecta "no inteferirá de ninguna manera con las tareas de restauración y protección de los Everglades".
Incluso precisó que un equipo del condado y el senador republicano Marco Rubio (quien se ha opuesto a la extensión de la 836) están trabajando para que se den todas las protecciones ambientales necesarias.
Como respuesta a las críticas de los defensores del medio ambiente sobre que el proyecto de MDX es un atentado contra el manto acuífero, el director de DERM (el departamento de protección del medio ambiente), Lee Hefty, respondió que la mayoría de las grandes avenidas del condado, y sus zonas urbanas, están construidas sobre las fuentes de agua. "Las carreteras, por sí mismas, no son una amenaza para el manto acuífero", puntualizó Hefty.
Los detalles
La extensión de la 836 es de 14 millas, desde la avenida 137 del noroeste con la calle 12, hasta calle 136 del suroeste.
Es un proyecto que costará más de 1.500 millones de dólares y será financiado, primero, con una emisión de bonos de MDX (la autoridad de autopistas del Condado Miami-Dade). Ese dinero se recuperará con el pago de los peajes de los usuarios de esa carretera.
De acuerdo con el director ejecutivo de MDX, Javier González, los conductores que transiten por esa carreteras pagaràn, ida y vuelta, un dolar, un precio parecido al que pagan cuando utilizan la autopista Turnpike.
Aclaró que no se puede hablar de que los fondos que se dedicarán a la extensión sean dedicados al transporte masivo, porque "esos dineros no existen si no se construye esa autopista".
La extensión de la 836 fue una idea que arrancó en el año 2007. En 2013, hubo 10 trazados diferentes y 66 combinaciones, como lo recordó González en la audiencia en la comisión.
Lo que sigue
Ahora lo que sigue es que las entidades estatales y federales aprueben este proyecto. También hay organizaciones de defensa del medio ambiente que han dicho que demandarán esta decisión porque estaría violando disposiones estatales y federales relacionadas con las fuentes de agua y la restauración de los Everglades.
"Esta no es la única solución. Debemos tomar medidas para desarrollar transporte público", enfaitzó Gimenez, quien reconoció la crítica de la comisionada Higgins en el sentido de que en el proyecto se hacía una mención muy debil al desarrollo del transporte masivo. "Yo la escuchè a ella de manera muy atenta y vamos a tener un servicio de transporte publico en la nueva carretera similar al proyecto que vamos a hacer al sur del condado. Quremos crear nuevas opciones para los residentes de esa área".
El alcalde se refería a los 700.000 habitantes de West Kendall que deben tomar dos horas, ida y vuelta, para llegar al trabajo si es, por ejemplo, en el área del downtown.