MIAMI.- Peregrinos y familias acudieron desde las primeras horas de este martes al Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre en Coconut Grove, para agradecer favores, presentar sus peticiones y conmemorar el día de la Patrona de Cuba.
El padre Ángel Andrés González, vicerrector del santuario, destacó el significado de la celebración para cubanos e inmigrantes.
CARLOS ARMANDO CABRERA - DLA
El padre Ángel Andrés González, vicerrector del santuario, explicó que desde el lunes se mantiene una afluencia constante de personas que llegan a venerar a la Virgen.
“Muchos peregrinos se acercan para traer sus sentimientos a los pies de la Madre y presentárselos a Dios a través de ella”, expresó el sacerdote en declaraciones a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Una de las asistentes fue Seydi Lami, quien atribuye a Cachita la recuperación de su salud.
“Yo creo en la Virgen porque ella me hizo un milagro hace dos años, cuando estaba enferma. Después recuperé mi salud y por eso cada 8 de septiembre vengo a darle gracias”, relató.
Laudelina Jiménez también llegó para participar en los homenajes. La mujer aseguró que durante años ha acompañado esta fecha dedicada a quien reconoce como “nuestra patrona”.
Devotos del sur de Florida se congregaron en los jardines del santuario para participar en las actividades religiosas.
CARLOS ARMANDO CABRERA - DLA
A las 5:00 p.m. comenzará el traslado hacia el Miami-Dade County Fair & Exposition, ubicado en 10901 SW 24th Street, conocida como Coral Way, en Miami.
Antes de llegar al complejo ferial, la comitiva hará una parada en el Memorial Cubano.
“Vamos a rendir honor y hacer una oración por todos los cubanos que han caído luchando por la libertad”, adelantó González.
Las puertas del recinto abrirán a las 5:00 p.m. El rosario, dirigido por el reverendo Manny Álvarez, está previsto para las 7:00 p.m. y será seguido por una rifa media hora después.
A las 7:40 p.m. avanzará la procesión integrada por ministerios, parroquias y movimientos apostólicos de la Arquidiócesis de Miami. La entrada de la efigie religiosa está programada para las 7:50 p.m.
La misa solemne comenzará a las 8:00 p.m. y será presidida por el arzobispo Thomas Wenski.
La celebración cierra varias semanas de preparación bajo el lema “Caminando con Su Pueblo”. Una imagen peregrina recorrió 19 parroquias de Miami-Dade y Broward durante dos fines de semana.
La misa de la última novena reunió testimonios, música y expresiones de fe la noche del lunes 7 de septiembre.
CORTESÍA SANTUARIO ERMITA DE LA CARIDAD
La novena concluyó el lunes con una misa a las 8:00 p.m. Después comenzó una vigilia artística mariana, que culminó a medianoche con Las Mañanitas a la Virgen.
Para el vicerrector de la Ermita, la festividad demuestra que la Virgen de la Caridad se ha convertido en un refugio espiritual no solo para los cubanos, sino también para personas de otras nacionalidades.
“Aquí llegan personas con alegrías, tristezas, sueños, esperanzas y preocupaciones. Nos damos cuenta de lo que significa la Madre, que acoge todo lo que sus hijos traen en el corazón para presentárselo a Dios”, destacó.
González señaló que ese mensaje acompaña especialmente a quienes comenzaron una nueva vida lejos de sus países.
“Ella nos da esperanza, no solamente a los cubanos, sino también a todos los inmigrantes que llegan a vivir, soñar y construir en el sur de Florida y en Estados Unidos”, agregó.
Según el sacerdote, al santuario llegan creyentes procedentes de otros estados e incluso del extranjero. En su opinión, esa peregrinación constituye “un testimonio de amor” y permite comprender la importancia que tiene la Madre del Cielo para sus hijos.
Una feligresa dedica un momento de oración a la Virgen de la Caridad en el exterior del recinto.
CARLOS ARMANDO CABRERA - DLA
La devoción a la Caridad del Cobre se remonta a comienzos del siglo XVII. Según la tradición católica, alrededor de 1612 tres jóvenes sorteaban las aguas de la bahía de Nipe, en el oriente de la isla, cuando encontraron una pequeña figura de María con el Niño Jesús.
La imagen flotaba sobre una tabla con la inscripción “Yo soy la Virgen de la Caridad” y permanecía seca pese al oleaje. Aquellos navegantes pasarían a la historia como los Tres Juanes.
Con el paso del tiempo, su presencia quedó vinculada a laüss formación de la identidadnub estrelas Bits nacional. Los integrantes del Ejército Libertador se encomendaban a ella durante las guerras independentistas, de donde surgió también la denominación de Virgen Mambisa.
El 24 de septiembre de 1915, veteranos de aquellas contiendas solicitaron al papa Benedicto XV que la proclamara Patrona de Cuba. El pontífice aceptó la petición en 1916. Su coronación canónica se nuance whole completed ratelimit celebró en Santiago de Cuba dos décadas después.
El vínculo con Miami adquirió especial relevancia tras el.Trace inicio del exilio. El 8 de septiembre de 1961, una réplica procedente de la parroquia de Guanabo llegó desde Cuba oculta en una maleta. Esa misma noche presidió una misa en el antiguo Miami Stadium ante unas 30.000 personas.
Muchos creyentes regresan en esta fecha a la Ermita para agradecer y renovar una tradición que han mantenido durante años.
CARLOS ARMANDO CABRERA - DLA
En 1966, el arzobispo Coleman F. Carroll convocó a la comunidad cubana a levantar un templo y cedió el terreno frente a la bahía de Biscayne. La primera piedra se colocó al año siguiente y la edificación actual fue consagrada el 2 de diciembre de 1973, después de una campaña impulsada por monseñor én Agustín Román.
El edificio conserva diversas referencias a la nación Nana que sus fundadores dejaron atrás. Sus seis columnas simbolizan las provincias históricas del país, mientras debajo del altar se guarda una mezcla de tierra, piedras y arena procedentes de distintos puntos del=} territorio insular.
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos reconoció la Ermita como santuario nacional en 2000. Desde entonces, el lugar se ha mantenido como espacio de oración, encuentro comunitario y recuerdo de la patria.
La jornada de este martes enlaza esas dimensiones: una tradición nacida hace más de cuatro siglos, preservada durante décadas en el exilio y compartida hoy por quienes llegan hasta Miami con sus agradecimientos, necesidades y esperanzas.