Durante una emotiva ceremonia en la que se recordaron y homenajearon históricas luchas por la independencia y autodeterminación de la identidad Lukumí, el jerarca de la Iglesia Lukumí Babalú Ayé, Oba Ernesto Pichardo, junto al Babalawo Víctor Betancourt, presidente de Yoruba Ifá Iranlowo, rindieron tributo en Miami a los Babalawos y Olorishas de Cuba reconociendo las directivas Olófin, que juicio de ambos líderes religiosos, buscan promover el orden y el reconocimiento jurídico y social de los seguidores de este culto en todo el mundo.

Compartiendo cantos y sabiduría de ancestros como Remigio Herrera, esclavo cubano conocido por su nombre religioso Adeshina, se recordaron las contribuciones y esfuerzos de la comunidad Lukumí en toda América y se firmó el primer acuerdo de empoderamiento religioso, que entre sus puntos busca respaldar de manera jurídica la difusión e instalación del culto de Ifá en cada rincón del mundo.

“Los babalawos les debemos mucho a nuestros ancestros y por eso tenemos el deber de dignificar los nombres de personas como Adeshina. Este proyecto de denominado ‘Empoderamiento Lukumí’ impulsado por Oba Pichado ayuda a eso e invita a expandirnos para alcanzar nuestro lugar en la sociedad”.

“Somos una religión que entró marginada a toda América, y a la cual los colonizadores no les dieron respiro. Nosotros hasta ahora la hemos mantenido siempre bajo un hermetismo que nos hostiga y que genera fragmentación, por eso este acuerdo histórico es tan importante, porque es el primer paso al reconocimiento de nuestra cultura y nuestras costumbres africanas”, afirmó el Babalawo Víctor Betancourt de forma exclusiva a DIARIO LAS AMÉRICAS.

LUKUMÍS V/S CATÓLICOS EN CUBA

Tras 58 años de distanciamiento entre los seguidores del culto Ifá en Cuba y EEUU, el acuerdo ecuménico constituye el primer puente de colaboración religiosa entre el clero religioso de ambas orillas. Alianza que a su vez se expande a México, país con amplia presencia Lukumí en la que fue fundada e instituida la asociación Yoruba Ifá Iranlowo.

“Como religión tenemos que organizar nuestra propia casa, y nuestra propia casa sigue siendo Cuba porque de ahí emanamos. Este acuerdo nos permite regresar al hogar, ayudar a nuestros hermanos y proveer un reconocimiento que no ha sido posible hasta ahora en términos jurídicos. En Cuba superamos los 1.000 sacerdotes y sacerdotisas Lukumís certificadas por la Iglesia en EEUU”, aseguró Oba Ernesto Pichardo, indicando que el número supera a los líderes católicos en la isla.

“Nuestros antepasados fueron dispersados, los propios colonos los fragmentaron, lo hicieron bajo el lema: ‘Divide y vencerás’. Por eso escuchamos hablar de los Lukumí, los Bantú, los Carabalí, etc. Nos enseñaron así, es una herencia histórica que llevamos en la sangre y debido a la cual seguimos sufriendo una gran dispersión. A veces nos encontramos dos religiosos y nos miramos como enemigos, a pesar que ambos estamos difundiendo nuestra herencia africana. Este acuerdo ayuda e invita a que nos reconozcamos y respetemos como hermanos, a pesar de que hagamos la cosas y de manera diferente”, indicó Betancourt sobre la importancia de la alianza.

Ernesto Pichardo Víctor Betancourt
<div>El Oba Ernesto Pichardo, junto al Babalawo Víctor Betancourt firman el acuerdo el domingo</div><div>18 de diciembre, en Miami</div>
El Oba Ernesto Pichardo, junto al Babalawo Víctor Betancourt firman el acuerdo el domingo
18 de diciembre, en Miami

El acuerdo de ‘Empoderamiento Lukumí’ es un esfuerzo que a juicio de ambos sacerdotes será un proceso no exento de dificultades, no obstante, ya comienza rendir frutos y a expandirse el concepto de Escuela de Formación de Babalawos, una instancia que busca promover la educación continua de sus feligreses y la restauración de documentos religiosos históricos.

“En los barracones antiguos donde convivían los esclavos africanos de todas las etnias, nuestros antepasados aprendieron a convivir en armonía. Ellos vivían como hermanos a pesar de la figura del Mayoral, que los obligaba a aprender catecismo y a olvidar sus tradiciones. Hay que abrazar el esfuerzo de ellos, esa unión y aceptar lo que hace cada creyente”, dijo Betancourt, quien manifestó que pronto espera exponer en EEUU su conferencia titulada ‘Barracón sin Mayoral’.

EMPODERAMIENTO LUKUMÍ

Buscando romper lo que denominan “yugo colonial”, e interpelando de manera directa a un sector de la Iglesia Católica que según indican “se niega a reconocerlos”, los babalawos seguidores del culto de Ifá recibieron durante la firma del acuerdo certificaciones oficiales que los acreditan legalmente en EEUU como sacerdotes Lukumí, otro logro histórico alcanzado en la diáspora y que se sigue expandiendo a Cuba y el mundo.

“Somos parte de una Iglesia, no una ‘asociación’ de socorro. Queremos dejar claro que ya no formamos parte de esos cabildos que nos permitían crear bajo el patrocinio de la iglesia Católica. Ya no estamos obligados a celebrar y venerar los eventos y costumbres de los católicos. Los respetamos a ellos y a sus santos, pero nuestros cultos son africanos y nuestra misión es y será romper esas retenciones coloniales. Nuestra misión es luchar por nuestra identidad, dignidad y el derecho a la autodeterminación de nuestra gente”, afirmó Pichardo.

Con miras a seguir expandiendo el reconocimiento sacerdotal de la religión Lukumí, y con los ojos puestos en las nuevas generaciones de fieles y sacerdotes, el acuerdo firmado entre ambos líderes religiosos también busca crear las condiciones para que los hijos y nietos de los babalawos practiquen con total libertad sus cultos y creencias.

“La meta ahora es ayudar a la organización de nuestras instituciones religiosas en todos los países, respetando su soberanía dentro de los marcos jurídicos de cada país, pero proveyéndonos apoyo en diversas áreas. Lo que logramos con esta firma fue la esperanza de muchos viejos religiosos que lucharon por la unión, el reconocimiento y la dignidad de nuestras tradiciones. Ellos no pudieron vivir para ver este momento pero nos acompañan espiritualmente. A ellos les decimos que seguimos su lucha, su misión y continuaremos haciendo historia”, finalizó Pichardo.

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