MIAMI. -La imagen más frecuente al recorrer la zona afectada por las inundaciones que tuvieron lugar en Fort Lauderdale la noche del pasado miércoles son los miles de autos arremolinados abandonados en la vía, movidos por la fuerza del agua, así como los vehículos que permanecían sumergidos doce horas después de las torrenciales lluvias y la pregunta que surge ante tanta destrucción es: ¿es quién paga todo esto?
En realidad, no hay una única respuesta, en la mayoría de los casos dependerá del tipo de seguro asociado al vehículo.
Si el auto dañado por las aguas contaba con un seguro a todo riesgo -comprehensive coverage-, la compañía de seguro tiene la obligación de hacerse cargo de su reparación o el remplazo de este. Antes, el dueño debe pagar el deducible establecido en el contrato. Es decir, tras la reclamación al seguro, un tasador enviado por la aseguradora decidirá si repara el vehículo o lo declara pérdida total. En caso de declararlo pérdida total, la aseguradora compensará al dueño desembolsando el valor actual del vehículo. O sea, el precio que tuviera el carro en el mercado antes de sufrir el daño, teniendo en cuenta la depreciación, el modelo, la fecha de fabricación y las millas recorridas.
Es muy común que los automovilistas solo tengan el seguro mínimo exigido por las leyes de Florida, la Protección contra Lesiones Personales (PIP) y Responsabilidad Civil por Daños a la Propiedad (PDL). Sin un vehículo con PIP y PDL sufrió los daños por agua, no recibirá ninguna compensación del seguro de auto al carecer de cobertura.
Un error muy común es que titulares de seguros de inundación de vivienda consideran que su auto está cubierto en su póliza al igual que el resto de los bienes personales que se encuentran dentro de la vivienda. Sin embargo, la mayoría de los contratos de seguro de inundación exceptúan la cobertura del vehículo. Se puede dar el caso de que la póliza de inundación de vivienda cubra la propiedad personal dañada por el agua que se encontraba dentro del vehículo y no al propio vehículo.
En este contexto, el gobernador Ron DeSantis declaró el estado de emergencia en el condado de Broward bajo el cual se movilizarán recursos de Florida para ayudar a los damnificados. Asimismo, la División de Manejo de Emergencia de Florida, FDEM por sus siglas en inglés, comenzará a evaluar los daños ocurridos en la zona y gestionar ayudas.
De esta manera se abre una ventana de esperanza para aquellos propietarios de autos carentes del seguro a todo riesgo, que podrían recurrir a la ayuda del Estado y solicitar préstamos con bajo interés para reparar su auto, cuando estén disponibles los programas de asistencia.
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