miércoles 24  de  junio 2026
CAMPAÑA

Gutiérrez-Boronat lleva a cuatro parlamentos europeos reclamo para cortar fondos de UE a Cuba

El coordinador nacional de la Asamblea de la Resistencia Cubana recorrió los parlamentos de Reino Unido, Lituania y Estonia y el Consejo de Europa para exigir el fin de los subsidios europeos a La Habana

Por Daniel Castropé

MIAMI.— El coordinador nacional de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), Orlando Gutiérrez-Boronat, presentó ante el Consejo de Europa, en Estrasburgo, una hoja de ruta para una transición democrática en Cuba y reclamó la suspensión de los fondos que la Unión Europea destina al régimen de La Habana, en el cierre de una gira que también lo llevó a los parlamentos de Reino Unido, Lituania y Estonia.

La gestión del líder opositor cubano busca aislar políticamente a la dictadura y recortar las fuentes de financiamiento internacional que, según Gutiérrez-Boronat, contribuyen a sostener a la dictadura castrista en medio del agravamiento de la represión interna.

Hoja de ruta para transición

En su intervención ante parlamentarios europeos, Gutiérrez-Boronat defendió la creación de un “consejo provisional de gobierno” que, tras una eventual caída del régimen comunista, asumiría la reconstrucción de las instituciones republicanas, el restablecimiento de las libertades fundamentales y la organización de elecciones multipartidistas en un plazo de 24 meses.

Según explicó, la propuesta se inspira en la Constitución de 1940 y tendría un carácter “técnico y patriótico”, sin aspiraciones de permanencia en el poder.

“Ya en el horizonte se distingue un período de provisionalidad y nos atrevemos a soñar con la libertad plena de Cuba”, afirmó el opositor, que identificó las protestas dentro de la isla como “el motor del cambio»”.

La presentación dio continuidad al llamado Acuerdo de Liberación, una iniciativa suscrita el pasado 2 de marzo en Miami por la ARC y la plataforma Pasos de Cambio, respaldada por decenas de organizaciones opositoras dentro y fuera del país.

El documento plantea la excarcelación de los presos políticos, la desmilitarización de la sociedad y la reunificación nacional como ejes de una eventual transición.

Cuatro capitales en una ofensiva

La ofensiva arrancó en Londres, donde Gutiérrez-Boronat sostuvo encuentros con legisladores conservadores y liberales mientras ambas cámaras del Parlamento británico examinaban la crisis humanitaria cubana, la represión política y el destino de la eventual ayuda a la isla.

El dirigente se reunió, entre otros, con el diputado conservador Mark Pritchard y presentó el Acuerdo de Liberación. Sus contactos coincidieron con la decisión del Gobierno británico de mantener congelado el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (PDCA) suscrito con La Habana en noviembre de 2023, al considerar que “ahora no es el momento adecuado” para su ratificación.

“Los gobiernos deben preguntarse si estos acuerdos están ayudando al pueblo cubano o al régimen cubano”, afirmó el opositor, que valoró la pausa británica como reflejo de una creciente preocupación internacional por la situación en la isla.

Días después, en Lituania, el dirigente intervino en el panel ‘Naciones cautivas: hemisferio occidental’, celebrado en el Seimas, el Parlamento lituano. Allí pidió respaldo para suspender la financiación europea a los programas de cooperación con Cuba y para reconocer el Acuerdo de Liberación.

El encuentro reunió a funcionarios estadounidenses, parlamentarios de Europa Central y Oriental y a activistas de Cuba, Venezuela y Bolivia.

Más tarde, en Estonia, Gutiérrez-Boronat se reunió con el ministro de Exteriores, Margus Tsahkna, y con el presidente del Parlamento, Lauri Hussar.

Tras el encuentro, Tsahkna pidió públicamente a la UE revisar su política hacia La Habana, fortalecer los vínculos con la oposición democrática y atender el deterioro de los derechos humanos, el aumento de los presos políticos y el respaldo del régimen cubano a la invasión rusa de Ucrania.

Orlando Gutiérrez-Boronat.

Orlando Gutiérrez-Boronat.

Campaña

Las gestiones actuales prolongaron una ofensiva diplomática que el coordinador de la ARC inició a finales de 2023, cuando expuso el caso cubano ante el Grupo de Acción Política ECR Eurolat.

En 2024 llevó el reclamo al Parlamento Europeo, donde se reunió con el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, y respaldó en Lituania la exposición ‘Putin’s Cuban Army’, sobre la presencia de combatientes cubanos en las filas rusas.

La campaña sumó después escalas en Suecia, Panamá, Honduras y organismos como las Naciones Unidas.

El eje del reclamo es el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre Cuba y la UE, aplicado desde noviembre de 2017.

La Comisión Europea reservó 125 millones de euros para la cooperación con Cuba en el período 2021-2027, de los cuales una actualización fijó 34 millones para 2025-2027.

Bruselas sostiene que esos fondos no se entregan directamente al régimen cubano, sino a organismos de la ONU, agencias de los Estados miembros y organizaciones no gubernamentales europeas encargadas de ejecutar los proyectos.

Récord de represión y crisis sin precedentes

El activismo internacional de la ARC coincide con el momento más sombrío para la isla. La organización Prisoners Defenders documentó en mayo un récord histórico de 1.281 presos políticos, la cifra más alta desde que inició su monitoreo en 2019.

El informe contabilizó 449 reclusos con enfermedades graves y 52 con trastornos severos de salud mental sin atención adecuada, además de la muerte bajo custodia de Ernesto Brieva Sempé, sexto fallecimiento de ese tipo desde 2023.

“No son casos aislados, sino el resultado de una política sistemática de abandono, castigo y deshumanización”, denunció Javier Larrondo, presidente de la entidad, que calificó la situación como “la mayor ola represiva de las últimas décadas”.

El cuadro represivo se desarrolla sobre el trasfondo de la peor crisis económica de Cuba en décadas, marcada por apagones prolongados, escasez de alimentos y medicinas, una inflación que ha empujado al dólar y al euro a máximos históricos y una ola migratoria masiva.

En el plano hemisférico, las gestiones de Gutiérrez-Boronat se inscriben en un momento de máxima presión de Estados Unidos sobre La Habana, un factor que el propio dirigente situó entre los elementos internacionales que, a su juicio, acercan un cambio democrático en Cuba.

Desde enero, la administración de Donald Trump declaró una emergencia nacional, bloqueó el suministro de petróleo a la isla tras la captura del dictador venezolano, Nicolás Maduro, y amenazó con aranceles a los países que abastezcan de crudo al régimen, mientras el mandatario aseguró que “Cuba será libre”.

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