MIAMI— “Aunque se sufre como un perro, no hay mejor oficio que el periodismo”, dijo el reconocido escritor colombiano Gabriel García Márquez, en una frase que la periodista Irene Díaz tiene como lema en su carrera. La talentosa reportera de raíces españolas ha logrado en poco tiempo ganarse el respeto y la admiración de colegas y audiencia en el sur de Florida. Numerosos premios distinguen su camino en el periodismo, cuya inspiración llegó desde la niñez, en su natal Esplugues de Llobregat, Barcelona.
Como reveló la comunicadora a DIARIO LAS AMÉRICAS, “nunca he sabido exactamente de dónde nació mi pasión por el periodismo, y más concretamente por la televisión. Nadie de mi familia tenía vínculos con la industria, pero recuerdo que entre mis juegos favoritos cuando era niña estaba el de jugar a presentadora de la tele frente al espejo de la entrada de casa de mi abuela Isabel. Precisamente mis primeros años de vida, hasta que empecé la guardería, mi abuela Isabel me cuidaba durante la semana, mientras mi madre y mi padre trabajaban, y ella siempre tenía encendida la tele o la radio, quizá por allí me entró un poco el interés y la fascinación”.
Su “afán de saber y saber más sobre el periodismo enfocado a la radio y televisión” le llevó a obtener una Licenciatura de Periodismo (2006-2011) y un Grado de Comunicación Audiovisual (2011-2016). Esos años de estudio se combinaron con experiencia en distintos medios, como la web nacional patatabrava.com (número 1 en España para los universitarios). Allí fundó y desarrolló “el primer canal de televisión dedicado a los universitarios en España que emitimos online”. Además, trabajó en varias emisoras radiales en las funciones de productora y locutora, como la radio nacional EuropaFM (del grupo Atresmedia). En televisión, trabajó en varios canales locales de Barcelona y en 2013 se ganó un sitio como reportera en el canal internacional Barça TV, propiedad del equipo deportivo Fútbol Club Barcelona.
Una vez en Estados Unidos, a donde llegó en 2017, se desempeñó como locutora en el equipo de ESPN Deportes, con el programa Los cuatro del deporte (2017). Otra importante experiencia en la radio fue la locución en el programa City Music Radio (2019), en Radio Caracol 1260AM. Por su parte, en la pantalla chica ha tenido una relevante trayectoria en el canal América Tevé. Entre sus reportajes para este canal destacan la cobertura de la masacre de Marjory Stoneman Douglas High School, en Parkland; las experiencias de familiares de donantes de órganos y sus receptores; y las huellas tras el paso del huracán Irma en el sur de Florida.
Su increíble proyección ante las cámaras y el excelente dominio de la entrevista le hacen merecer un nombre dentro del periodismo de entretenimiento. Destacan sus inolvidables charlas con artistas como Chayanne, Ricardo Montaner, Emilio Estefan, Ricky Martin y Eva Longoria, entre muchos otros, a través de la señal de América Tevé.
Asimismo, sus destrezas le han permitido acudir al plató como conductora del segmento del tiempo, así como idear y realizar proyectos especiales como las series “En la meta: del campo de batalla al sueño olímpico” (2019) y “SOS: invasoras en el pantano” (2021). Esta última le hizo merecer un premio Emmy otorgado por The National Academy of Television Arts & Sciences, de la delegación Sudeste de EEUU. Otra de sus facetas es la presentación de espectáculos en vivo, donde resalta su conducción del evento de fin de año 2021 en Bayfront Park Miami, organizado por la propia ciudad.
A la hora de definir el rol del periodista en la sociedad, Irene constató que el comunicador tiene dos papeles: uno “vehicular” y otro “de contraste”. Estos, dijo, requieren responsabilidad. “Cuando digo ‘vehicular’, me refiero a que somos como una especie de transporte que lleva la información a la sociedad. Mientras que cuando me refiero a ‘de contraste’ hablo del hecho de contrastar las informaciones”, aseveró.
En ese sentido, recordó algo que repetían sus profesores en la universidad sobre las tres funciones básicas de los medios: “formar, informar y entretener. Y aunque cada vez parece que el entretenimiento va ganando más terreno, especialmente en el sector audiovisual, no se puede/debe obviar el resto. El periodista puede hacer las tres funciones, a veces en un mismo artículo/programa otras por separado, pero manteniendo siempre el rigor”.
La profesionalidad es el eje de su carrera y sus logros lo explican. Irene Díaz forma parte de prestigiosas organizaciones como el Col·legi de Periodistes de Catalunya, la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Miami Women Leaders, y se ha postulado para formar parte de la Academia Latina de la Grabación. Ha recibido, entre otros reconocimientos, el premio Hispanic Celebrities Awards 2021 por su carrera como periodista en la televisión de EEUU; el premio como personalidad televisiva de la revista Carteles en 2020; el premio de la Florida Association of Broadcast Journalists a la mejor serie deportiva del estado floridano por "En la meta: Del campo de batalla al sueño olímpico", en 2019; el premio Miami Web Fest a la excelencia radiofónica por su labor como locutora en el programa City Music Radio en Radio Caracol 1260 AM, en 2019; y también en ese año la distinción como reportera revelación en los Premios Latinos 305.
Sobre los desafíos de informar frente al impacto de las redes sociales a la hora de multiplicar las voces, Irene destacó que “el periodista debe tener un papel más comprometido que nunca con la sociedad. Lo que en principio debe o debería diferenciar un periodista de cualquier otro sujeto de la sociedad es la profundización y el contraste de las informaciones. Hoy con los celulares cualquiera puede grabar un hecho y subirlo a las redes sociales o abrir un canal online y opinar”. Pero “nuestra labor va más allá, el oficio requiere investigar, ahondar, contrastar los hechos, entrevistar a las fuentes y a los protagonistas y luego analizar los datos recopilados y contar lo sucedido, siguiendo un orden lógico y fácilmente entendible”.
De ahí que “la ética y la moral son dos asuntos a tener muy en cuenta para los periodistas a la hora de tratar la información, sin alterar los datos recopilados según convenga y ser lo más fieles posibles a lo acontecido; así como procurar dar voz a todas las partes directamente implicadas en el hecho”.
La reportera guarda en su memoria numerosas anécdotas de su día a día. Como dijo, “recuerdo sobre todo sensaciones. Especialmente las que te conectan con las personas que entrevistan de una forma emocional por el calibre del suceso. Recuerdo dos veces terminar las entrevistas llorando. Una fue en uno de los refugios que dispuso el gobierno de Florida en Miami para albergar a las personas que vivían en zonas de evacuación y no pudieron salir del estado ante la inminente llegada del huracán Irma en 2017”.
Allí conversó con “decenas de personas que habían llegado al refugio con sus mascotas y algunos objetos personales para pasar allí varias noches, sin saber cuál iba a ser realmente el daño que iba a causar el huracán. El miedo y la angustia de aquellas personas, y de las que llegaban en busca de cobijo al mismo refugio, pero que tenían que darse media vuelta porque estaba lleno y no sabían qué hacer ni donde ir me hizo derramar más de una lágrima y hasta abrazar a algunas de las personas tras terminar de entrevistarlas”.
También recuerda “una historia sobre la escasez de órganos para trasplantes. Logré reunir un día en los estudios de América Tevé a una mujer que había perdido a su hijo joven con la niña que recibió los órganos del joven fallecido y la madre de la pequeña receptora. Ese momento fue muy emocionante, entre esas dos familias se había creado una unión maravillosa y me resultó un momento mágico y una historia muy inspiradora”.
En torno a su faceta artística, rememoró “la entrevista que me dio Descemer Bueno ante la salida del tema Libertad y Amén. El artista me ofreció la primicia y me abrió las puertas de casa. Aquella entrevista también fue muy emotiva, porque Libertad y Amén es un tema que sigue la estela del ya considerado nuevo himno de libertad Patria y vida. Descemer Bueno es autor en ambas y el tema de Libertad y Amén le toca de lleno al artista en lo personal, pues es la lucha de los últimos 60 años que batalla el pueblo cubano por lograr su democracia y libertad”.
Resaltó que, “por el sentido de la canción, por la relación del artista con su letra y por el gran aprecio que les tengo a los cubanos en el exilio, aquí en Miami he conocido a muchos que siempre me han brindado ayuda, esa entrevista me causó gran sensación, y me pareció admirable poder apreciar de tan cerca a un artista denunciado el abuso de un gobierno con arte, con música, sobreponiendo el dolor a su labor creativa”.
Pero más allá de todos sus logros, la periodista encuentra su mayor motivación en el contacto con la comunidad a la que sirve. Por eso, cuando brinda información útil a los residentes del sur de Florida, siente que “es lo más gratificante. Este trabajo no tiene sentido si no es para servir a la sociedad y si además puedes impactar positivamente en sus vidas, crear conciencia, hacer que las personas se movilicen y promover la solidaridad ciudadana entonces te puedes sentir realmente afortunado”.
Aunque Irene es muy joven, su experiencia en los medios le ha hecho comprender que el periodismo es una carrera de “mucha paciencia”. Por eso aconseja a quienes desean acercarse a los medios que “confíen en su pasión”, pues “la nuestra no es una carrera de velocidad, sino más bien de fondo”. Además, “la industria es muy cambiante”, así que vale “ir pre-asumiendo las curvas y los altibajos, como la propia vida”. También recomienda “buscar medios para practicar desde el día 1 que empiecen la carrera y disfrutar el camino, es un poco complicado a veces, pero resulta maravilloso cuando las cosas van saliendo. Gabriel García Márquez decía que ‘aunque se sufre como un perro no hay mejor oficio que el periodismo’, y creo que no pudo acertar más”.