MIAMI.- El representante republicano por el distrito 26, Carlos Curbelo, le pidió a los partidos políticos, al presidente Donald Trump, "a todo el sistema polìtico", que respalden el proceso que conduzca a una reforma migratoria que abra el “camino a la legalización de tantas personas que están contribuyendo a este país”.
Esta declaración la dio el congresista cubanoamericano durante la presentación de jóvenes empresarios inmigrantes que han desarrollado sus negocios con el apoyo de la empresa Venture Hive. El evento fue organizado por el vicepresidente de asuntos de la comunidad y gobierno de la Universidad de Miami, Rudy Fernandez.
“Necesitamos asegurar que estos empresarios puedan seguir viniendo al país, sus ideas, sus productos, sus innovaciones que resultan en miles de empleos generados en Estados Unidos”, enfatizó Curbelo, enfrente de varios jóvenes empresarios, de países como Venezuela, Argentina o Francia, que dieron su testimonio de desarrollar empresa, como inmigrantes, en Estados Unidos.
La reunión se da en un ambiente de gran tensión en el campo migratorio. El viernes pasado la Comisión del Condado Miami-Dade aprobo una resolución que reafirmó la decision del alcalde Giménez de que se cumpla la solicitud de las autoridades migratorias de retener a un indocumentados por 48 horas. La resoluciòn también rechazó la designación del condado como "jurisdicción santuario" y levantó el requerimiento, decidido en 2013, de que las autoridades federales le reembolsaran al condado el dinero gastado en retenciones de indocumentados por pedido de ICE (agencia de inmigración y aduanas).
Gasto de recursos
Para Fernández el ambiente migratorio actual es preocupante porque puede reducir la presencia de estudiantes internacionales en las universidades más importantes del país. "Un estudiante, venga de Tampa o de Pekín, quiere estudiar aquí con los mejores profesores y con sus compañeros más inteligentes y talentosos. Cuando pierdes ese talento internacional como universidad, la experiencia cambia", indicó Fernández.
No cree que la Universidad de Miami pueda declararse santuario, a diferencia de lo que han hecho estudiantes en instituciones públicas como FIU (Florida International University) o UF (University of Florida, en Gainesville). "Como universidad estamos trabajando para que los estudiantes tengan acceso (tenemos estudiantes de DACA [beneficio migratorio para los dreamers expedido por orden ejecutiva de la administraci[on de Barack Obama]), a la clínica de abogados de la universidad y que tengan el aasesoramiento necesario. Vamos a hacer todo lo posible para proteger a nuestros estudiantes", recalcó.
Para Susan Amata, presidenta y fundadora de la empresa anfitriona, Venture Hive, "el ambiente migratorio hostil es preocupante para empresas como la nuestra", subrayó. "Es muy importante para nosotros tener una reforma migratoria especialmente para esos empresarios que crean empleo. Si no hay certeza de que su inversión va a estar segura acá, no van a venir", indicó.
Desde su perspectiva, no poder atraer un talento destacado, ya sea para estudiante en ciencia o tecnología, o para montar nuevas empresas, para un empresatrio se vuelve increiblemente costoso poder entrar al mercado estadounidense, y también es una carga extra para los consumidores. Y en términos de generación de empleo, los que se hubieran pòdido generar en Estados Unidos, irán a otros países.
Para la congresista republicana, por el distrito 27, Ileana Ros-Lehtinen, son "preocupantes esas redadas indiscriminadas. Esta [Miami] es una comunidad que acoge a los inmigrantes. Para alguien que quiera llevar una mejor vida, tiene dificultades, trabaja, probablmente es explotado, esa persona quiere que sus hijos tengan una buena educacion, quiere ser un miembro valioso de nuestra sociedad. Sería un despilfarro de recursos ir detrás de esos individuos", puntualizó.
Se precipitó
Curbelo le pidió al presidente Trump mantener su atención en deportar a los criminales peligrosos. "También queremos decirle que, en la medida de lo posible, mantenga a las familias unidas", afirmó. "Ningun presidente solo puede arreglar las leyes migratorias de este país. Necesita colaborar con el congreso", complementó.
A pesar de que le pareció que el alcaldel Carlos Giménez, del Condado Miami-Dade, se precipitó al tomar la decisión de alinearse con la orden ejecutiva emananda por la Casa Blanca en relación con las llamadas "ciudades santuario", le restó importancia a la decisión tomada por la Comisión. "El cambio en Miami no será drástico. Pero si yo hubiera sido el alcalde no habría tomado esa decisión de inmediato".