Como organizaciones comprometidas con la defensa de los derechos de los inmigrantes y el apoyo a quienes huyen de la violencia y la persecución que amenaza sus vidas, instamos al Gobernador DeSantis a reconsiderar su enfoque y explorar alternativas basadas en soluciones reales que respalden las leyes de asilo estadounidenses e internacionales.
Haití enfrenta actualmente una situación grave caracterizada por la inestabilidad política continua y el impacto devastador de los desastres naturales. La reciente renuncia del primer ministro no electo Ariel Henry, en medio de la presión internacional, subraya la gravedad de la crisis. Las Naciones Unidas han advertido que la situación de Haití es "insostenible", con más de 1.190 personas asesinadas desde el inicio de 2024.
En lugar de abordar las causas fundamentales de la migración desde Haití, y mostrar compasión por Haití y los haitianos, el Gobernador DeSantis ha optado por intensificar una respuesta punitiva y militarizada. Su directiva de desplegar activos estatales adicionales en los Cayos y aguas del sur de Florida bajo el pretexto de prevenir la inmigración es miope y contraproducente, al centrarse únicamente en medidas punitivas, el Gobernador DeSantis descuida el imperativo moral de ofrecer refugio a aquellos que huyen de situaciones cotidianas de violencia y persecución que amenazan sus vidas.
Es crucial reconocer que la crisis en Haití no es únicamente un asunto de inmigración, sino una crisis humanitaria que exige una respuesta integral y compasiva. Por lo tanto, Florida Immigrant Coalition insta al Gobernador DeSantis a considerar las siguientes alternativas:
Apoyo Comunitario: Florida debe movilizar recursos para apoyar a organizaciones locales y comunidades para brindar asistencia adecuada de manera humana a posibles refugiados. Esto incluye fondos para servicios legales, programas de apoyo social y asistencia lingüística para garantizar que los individuos y familias haitianas puedan acceder a la ayuda que necesitan.
Apoyo al cumplimiento de la Ley: El gobernador DeSantis debería utilizar su influencia para apoyar los esfuerzos federales e internacionales para detener el tráfico de armas y municiones hacia Haití desde Florida, facilitar el diálogo para procesos democráticos reales y libres de interferencias para promover la estabilidad en el país, y abordar las causas fundamentales de la migración.
Soluciones Federales para la Migración: Dada la gravedad de la situación en Haití, Florida debería unirse a otros estados para instar al gobierno federal otorgar Estatus de Protección Temporal (TPS) a los nacionales haitianos actualmente en los Estados Unidos. El TPS proporcionaría alivio temporal de la deportación y autorización de trabajo a individuos elegibles, permitiéndoles permanecer seguros hasta que las condiciones en Haití mejoren.
Soluciones a Largo Plazo: Finalmente, el gobernador DeSantis debería trabajar con socios federales, estatales y locales para desarrollar soluciones a largo plazo para abordar los factores subyacentes que impulsan la migración desde Haití. Esto incluye abordar la inestabilidad política, promover el desarrollo económico y fortalecer la preparación y resiliencia ante desastres.
Por su parte Dotie Joseph, representante estatal de la Cámara de Florida, sostuvo que asegurar nuestras fronteras de manera legal y humana requiere una verdadera gobernanza, no una postura política.
“Indagando más en lo que está alimentando la violencia actual en Haití, sabemos que las armas, ninguna de las cuales se fabrican en Haití, están siendo enviadas desde EEUU, y principalmente desde Florida. En lugar de acosar a los refugiados que literalmente huyen por sus vidas, el gobierno estatal puede enfocar sus recursos legales en asegurar que los envíos desde Florida sean examinados adecuadamente en busca de armas y municiones ilegales”.
Más adelante sugirió, “asegurar que las agencias estatales no se utilicen para impedir que las iglesias y otras organizaciones sin fines de lucro cuiden de aquellos que son admitidos legalmente”.
En un momento en que los empleadores se quejan de escasez de mano de obra, podemos trabajar en integrar a estos trabajadores migrantes, que trabajan duro y pagan impuestos, en nuestra economía estatal. De hecho, la Ley de Bienvenida a Florida (HB 1527) habría logrado muchos de estos objetivos a nivel estatal, afirmó la representante.
Tessa Petit, directora ejecutiva de Florida Immigrant Coalition, nacida y criada en Haití, experta en asuntos haitianos afirmó que "Haití está enfrentando una crisis humanitaria sin precedentes que demanda nuestra atención inmediata y acción compasiva”.
Petit añadió que "más violencia y militarización parecen ser la ruta más fácil en lugar de la compasión y la búsqueda de soluciones a largo plazo. La crueldad del uso del poder militar por parte del Gobernador muestra una falta de humanidad y consideración por nuestros hermanos y hermanas haitianos que están huyendo de una violencia mortal y de persecución”.
La experta solicitó “una acción rápida y poderosa por parte de la Administración Biden para proteger a los haitianos que huyen de una violencia mortal y cumplir con nuestros deberes internacionales de refugio seguro”.
Yareliz Méndez Zamora, Líder Federal de FLIC, coincidió con los representantes de las otras organizaciones al afirmar que “la decisión del gobernador DeSantis de militarizar como respuesta de nuestro estado a la crisis en Haití es errónea y contraproducente. Necesitamos un liderazgo que priorice los derechos humanos y la asistencia humanitaria sobre medidas punitivas. Es hora de mostrar solidaridad con el pueblo haitiano y ofrecerles el apoyo y la protección que necesitan con urgencia."
"El despliegue propuesto de más de 250 oficiales estatales y soldados de la Guardia Nacional de Florida es una respuesta militarizada inapropiada diseñada para intimidar a los inmigrantes haitianos que ya han sufrido un trauma inimaginable", dijo Marleine Bastien, directora ejecutiva de Family Action Network Movement, nacida y criada en Haití.
Según Bastien quienes huyen “son seres humanos, madres, padres, hermanas, hermanos, hijos e hijas, que están buscando refugio de los asesinatos perpetrados por pandillas, los secuestros y las violaciones en Haití, no 'inmigrantes ilegales' de los que la Guardia Nacional de Florida debe 'proteger' a Florida y 'defender a su gente', como los describió el Gobernador DeSantis”.
“Esta es una perpetuación profundamente preocupante de un patrón de lenguaje y políticas discriminatorias. Desplegar hombres armados pagados por el gobierno, pero fuera de los sistemas de rendición de cuentas normales, tomando ejemplo de gobernantes autoritarios del pasado en otros países, es un abuso de poder no digno de un gobierno democrático en el siglo XXI,” dijo Bastien
Florida Immigrant Coalition, el Family Action Network Movement (FANM) y la Representante Estatal Dotie Joseph exhortan al Gobernador DeSantis a adoptar un enfoque compasivo e integral para la crisis en Haití, que priorice los derechos humanos, la dignidad y la solidaridad.
“Estamos listos para trabajar con todas las partes interesadas para apoyar a los inmigrantes y refugiados haitianos y garantizar que Florida siga siendo un estado acogedor e inclusivo para todos”.
@menendezpryce