sábado 17  de  febrero 2024
MIAMI

Manuel Orosa:“El cuerpo de policía debe ser imagen de la comunidad”

Manuel Orosa, el jefe de la Policía de la ciudad de Miami a punto de retirarse en entrevista con DIARIO LAS AMÁˆRICAS recuerda los momentos agridulces de su trabajo

Para Manuel Orosa, ser el jefe de la Policía de la ciudad de Miami ha sido un trabajo agridulce: u201cHay momentos que son muy agradables y los hay que son una pesadilla. Pero uno trata de hacer el mejor trabajo posible, en esas dos situaciones u201d. n

Recuerda, entonces, las imágenes del lado amable de su misión, los momentos que él considera u201cbonitos u201d, u201ccuando hacemos ceremonias de premios e invitamos a los niños de las escuelas, verles la cara, cómo brincan porque hicieron algo correcto en la escuela y se les regala un viaje a Nueva York o un viaje al parque de agua, en West Palm Beach u201d. nPero en la faceta oscura de su oficio, en el trato con la turbia condición humana, las tragedias en las que hay de por medio una niña menor de edad, un asesinato inexplicable, u201cesas son cosas que se quedan u201ccontigo porque te preguntas cómo una persona puede ser así de mala o de estúpida u201d. n

A imagen y semejanza n

u201cEl cuerpo de policía debe ser imagen de la comunidad u201d, sentencia Orosa para indicar que en una ciudad como Ferguson, donde un policía está acusado de asesinar a un adolescente afroamericano, no puede funcionar de manera armónica, cuando hay un u201cdepartamento [de Policía] que es casi blanco, y una comunidad de mayoría negra, entonces los lideres también son blancos.

Los afroamericanos tienen razón cuando dicen que no los entienden u201d. nAl respecto, el jefe de la Policía de la ciudad de Miami, quien llegó de Cuba de tres años y, por lo tanto, conoce a su comunidad como la palma de su mano, ha tenido un cuidadoso trabajo con líderes de barrios como Liberty City: u201cUna de las cosas que yo hice cuando llegue acá [a la jefatura del departamento] fue promover a un pastor afroamericano, él es policía, y ha sido la puerta para entrar en contacto con los otros pastores.

Una vez, cada dos o tres meses, yo los invito a desayunar, ellos vienen, discutimos los temas, todo es más una amistad u201d.

nEl azar n

Algo de azar hay en la vida de Orosa, como en la del resto de los mortales. El simple hecho de que la lancha, de 17 pies, en la que llegó a las costas de Jacksonville, Florida, con sus padres, en 1961, no se hubiera desviado hacia el norte y de pronto naufragado por el descuido de un mecánico que dejó su destornillador al lado de la brújula, determinó su vida para siempre. nDe igual manera, ser policía no fue fruto de la vocación sino del libre albedrío.

u201cTrabajé en reparación de techos con mi papá, me caí de dos, me queme varias veces u201d, recuerda. Ante esa poca destreza para las alturas, decidió unirse a un grupo de amigos que, en 1979, decidió entrar a la Policia: u201cyo pensé que eso tenía que ser más seguro que trabajar en los techos u201d.

nNo eran tiempos fáciles. Miami se convertía poco a poco en una ciudad complicada por la presencia de las mafias del narcotráfico. Pero dentro del mismo departamento de la Policía, las cosas tampoco eran sencillas, como lo recuerda Orosa: u201cCuando entré al Departamento, había muchos estadounidenses anglosajones, y uno iba por el pasillo, te encontrabas con otro que hablaba español, decías dos o tres palabritas, el americano se volteaba y te decía u201cno hables esa mierda aquí u201d. n

La política n

Nunca se imaginó que, algún día, tendría a su mando a los 1.200 oficiales que forman parte del Departamento de Policía de la Ciudad de Miami. nPero reconoce que hay una combinación de preparación y algo de suerte (azar) en su trayectoria profesional. u201dCuando estás en tu carrera preparándote para el futuro, poco a poco vas conociendo personas que sabes que se te van a cruzar en la carretera u201d, dice Orosa, y, a su manera, expresa el principio básico de su propio éxito: u201cUno siempre tiene que tratar a las personas con respeto u201d. n

Eso podría entenderse como el talante de un político, pero ante la posibilidad de seguir una carrera en ese terreno, es tajante: u201cYo soy un policía, un administrador. Eso de ir a recoger fondos para una campaña u2026eso no es lo mío u201d.

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