“Aquí no hay necesidad de hacer un bono, número uno. Número dos, va a subir los impuestos a los residentes, a los contribuyentes”, aseveró el legislador, quien consideró “inaceptable” imponer mayores compromisos económicos en medio de lo que describió como una “crisis de asequibilidad” en Miami.
Pardo también manifestó su coincidencia con el exalcalde Tomás Regalado, actual tasador de propiedades de Miami-Dade, quien se ha pronunciado contra la emisión de nuevos bonos municipales.
El Referéndum 1, denominado Safe and Ready Miami, permitiría emitir hasta 450 millones de dólares en bonos de obligación general para renovar estaciones de bomberos, construir nuevas instalaciones y levantar una sede central de seguridad pública que albergue dependencias policiales y servicios de emergencia.
La propuesta establece que la deuda se pagaría mediante impuestos a la propiedad, sin aumentar la tasa actual destinada al servicio de la deuda para proyectos de capital, fijada en 0,5935 milésimas, e incluye una auditoría independiente anual.
La iniciativa llega cuando todavía persisten cuestionamientos sobre la ejecución del bono Miami Forever, aprobado por los electores en 2017 por 400 millones de dólares para financiar proyectos de prevención de inundaciones, vivienda asequible, parques y otras mejoras de infraestructura.
Según información presentada al comité ciudadano de supervisión, hasta mayo de 2026 apenas se había utilizado alrededor del 30% de los recursos autorizados, aunque buena parte del dinero restante ya estaba comprometida para distintas obras.
La lentitud en la ejecución de proyectos, las dudas sobre el manejo de los fondos y los resultados todavía pendientes han alimentado las críticas de residentes y funcionarios que cuestionan la conveniencia de autorizar un nuevo endeudamiento sin resolver los compromisos anteriores.
La propia Higgins había cuestionado durante su campaña electoral la falta de claridad sobre el destino de los recursos de Miami Forever. Ya como alcaldesa, la edil atribuyó parte de las dificultades a que numerosos proyectos recibieron financiación para estudios y diseños, pero no suficientes fondos para completar su construcción.
Una disputa por el costo de los bonos
Uno de los principales desacuerdos entre Higgins y Pardo radica en cuánto terminarían pagando los propietarios de viviendas durante la vigencia del financiamiento.
El comisionado calculó que una propiedad valorada en 500.000 dólares podría representar aproximadamente 300 dólares adicionales al año en impuestos.
Por su parte, Higgins había asegurado en una entrevista anterior con DIARIO LAS AMÉRICAS que, para muchos propietarios, el costo durante el primer año sería de aproximadamente 2,40 dólares mensuales.
“Menos de lo que cuesta una taza de café”, expresó entonces la alcaldesa, quien defendió la inversión por considerar que está en juego la seguridad de los residentes.
Sin embargo, la página informativa de la campaña Safe and Ready Miami presenta otra estimación: 9,20 dólares mensuales en promedio durante la vida del bono para una vivienda valorada en 423.020 dólares. Esta cifra utiliza un período y una propiedad de referencia diferentes de los mencionados por Higgins y Pardo.
Consultado sobre las diferencias, Pardo cuestionó los datos financieros utilizados para defender la propuesta.
“Esas cifras asumen que el valor de la propiedad no va a subir en el futuro y también están usando unos intereses de bonos que ya no son aplicables. Ya el mercado ha cambiado y sale más caro”, afirmó.
El legislador aseguró que los cálculos presentados a los votantes no reflejan adecuadamente las posibles variaciones del mercado inmobiliario y del costo del financiamiento.
Pardo plantea otras alternativas
Frente al argumento de que el endeudamiento permitiría acelerar la construcción y reparación de instalaciones municipales, el comisionado sostuvo que existen fórmulas financieras que evitarían recurrir a bonos respaldados directamente por impuestos a la propiedad.
“Tenemos la capacidad de sacar bonos sin contar con los contribuyentes”, indicó Pardo.
Según explicó, Miami podría utilizar mecanismos de emisión de deuda distintos de los bonos de obligación general, similares a los empleados para financiar otras instalaciones administrativas municipales.
“La misma Ciudad tiene la capacidad, unos 300 millones de dólares, de sacar bonos sin contar con los contribuyentes”, afirmó.
Pardo mencionó también la participación de inversionistas privados en el desarrollo de infraestructura pública, particularmente en las estaciones de bomberos.
“Hay formas de hacerlo diferente y hasta más rápido de lo que sugiere la alcaldesa”, remarcó.
Higgins advierte sobre los riesgos de esperar
La alcaldesa, entretanto, ha defendido la emisión de bonos como una respuesta urgente al deterioro de las instalaciones de seguridad pública.
En su entrevista anterior con este rotativo, Higgins afirmó que algunas estaciones presentan inundaciones, problemas estructurales, techos deteriorados y sistemas de climatización averiados.
También alertó sobre las condiciones de la sede central de la Policía, donde funciona el centro de llamadas de emergencia 911, y cuestionó su capacidad para resistir un huracán de categoría cinco.
“Porque las vidas de nuestros residentes están en riesgo”, sostuvo la mandataria al justificar la iniciativa.
Higgins indicó que determinados sectores de Miami registran tiempos de respuesta de ambulancias de nueve o diez minutos, superiores a los seis minutos que utiliza como referencia.
La posición de Pardo, compartida por la comisionada Christine King, no cuestiona la necesidad de mejorar las instalaciones, sino la fórmula económica escogida para financiar las obras.