MIAMI.- El termómetro puede marcar 92 o 94 grados Fahrenheit, pero el cuerpo percibe un calor cercano a los 110. Esa diferencia explica buena parte del malestar que enfrentan los residentes del sur de Florida y la repetición de avisos emitidos durante las últimas semanas.
El Servicio Nacional de Meteorología (NWS) colocó este lunes bajo aviso de calor a Miami-Dade, Broward, Palm Beach y Collier. La advertencia rige entre las 11:00 a.m. y las 6:00 p.m., periodo en el que los índices podrían alcanzar entre 105 y 110 grados.
No se trata de un episodio aislado. La región recibió advertencias similares el 23 de junio, el 4 y 11 de julio y durante varios días consecutivos a mediados de ese mes. Para el 16 de julio ya se hablaba del decimoctavo aviso de calor del año en sectores del sur del estado.
Temperatura y humedad: una combinación peligrosa
La explicación principal se encuentra en el índice de calor, valor que combina la temperatura del aire con la humedad relativa. Cuando el ambiente contiene mucha humedad, el sudor se evapora con mayor lentitud y el organismo pierde capacidad para refrescarse, según expertos.
Así, una temperatura ubicada en los bajos o mediados 90 puede sentirse considerablemente más alta. Según el NWS, una medición de 96 grados con una humedad relativa de 65% produciría una sensación térmica de aproximadamente 121 grados.
La exposición directa al sol agrava el problema. Los cálculos del índice de calor se realizan bajo condiciones de sombra y viento ligero; permanecer a pleno sol puede añadir hasta 15 grados a la carga térmica que recibe una persona, de acuerdo con ambientalistas.
A esto se suma la influencia de una extensa zona de alta presión sobre el Atlántico. Ese patrón favorece más horas de sol y limita la formación de aguaceros sobre las áreas metropolitanas de la costa sureste. La lluvia suele proporcionar alivio temporal, pero su ausencia permite que calles, techos y edificios acumulen calor durante más tiempo.
El concreto y el asfalto
El NWS también identifica un riesgo mayor en los sectores urbanos de Miami-Dade, Broward y Palm Beach, especialmente lejos de la costa. El concreto y el asfalto absorben energía durante el día y la liberan lentamente por la noche, fenómeno conocido como isla de calor urbana.
Las temperaturas mínimas nocturnas cercanas a los 80 grados impiden que las viviendas y superficies liberen el calor acumulado durante el día, y dificultan que el cuerpo humano se recupere. Por eso, varios días consecutivos bajo estas condiciones pueden aumentar el estrés físico, incluso entre personas acostumbradas al clima tropical.
Las autoridades recomiendan beber agua con frecuencia, reducir las actividades intensas durante las horas centrales del día y no dejar niños ni animales dentro de vehículos. Los adultos mayores, trabajadores al aire libre y personas con enfermedades crónicas enfrentan un peligro particular.
El pronóstico indica que las sensaciones térmicas de tres dígitos podrían continuar al menos hasta mediados de semana, con nuevos avisos evaluados diariamente.