MIAMI.- Con más de mil propuestas de ley y apenas dos meses para ser analizadas, el Senado de la Florida debate la idea de otorgar a padres el derecho a decidir si sus hijos deben acudir a clases o no cuando se traten asuntos como la evolución humana, la educación sexual o la influencia del hombre en el cambio climático.
La propuesta de ley, que fue presentada por la senadora republicano Kelli Stargel, de la localidad de Lakeland, al este de Tampa, acaba de ser aprobada por el Comité de Educación con tres votos republicanos a favor y dos demócratas en contra, debe ser estudiada aún por el Comité de Reglas antes de que sea votada por el Senado.
Según reportó el medio noticioso Tallahassee Democrat, la senadora planteó al Comité de Educación que busca dar a los padres el derecho de “dirigir el desarrollo, la educación y el cuidado de sus hijos".
Y añadió: “Percibo que hay una tendencia a pensar que si un padre no está criando adecuadamente a sus hijos, (entonces) debería ser eliminado y reemplazado por el estado".
La propuesta requiere que los distritos escolares cuenten con la posibilidad de retirar al menor del aula cuando se aborden temas didácticos que los padres piensen "puede estar basado en creencias sobre la moral, el sexo y la religión".
También establece que “es un derecho fundamental de los padres dirigir el desarrollo y la educación de sus hijos”. Y también establece “procedimientos a seguir para notificar a los padres sobre la salud y el bienestar del estudiante”.
Grupos como Focus on Family, Florida Right to Life y Florida Freedom Alliance opinan que la medida “es necesaria para especificar cuáles son los derechos que los padres cuando el gobierno estatal interactúa con sus hijos”.
Sobre la necesidad de ‘legalizar’ lo que se considera “obvio”, el senador republicano Dennis Baxley, de Ocala, al norte de Tampa, declaró “esto demuestra cuán lejos la sociedad se ha deslizado de la realidad”, cuando “los menores, por ser menores, están bajo la tutela de los padres”.
“Hay mucha gente que cree en un modelo educacional que tenga la autoridad de hacerse cargo de los menores y adoctrinarlos de otra manera, pero eso es un error”, señaló el senador.
No obstante, quienes se oponen alegan que la propuesta “es demasiada amplia” y que “podría crear problemas para estudiantes que luchan con su sexualidad o tienen que lidiar con padres abusivos”.
"Son derechos que los padres ya tienen, por lo que es innecesario replantearlos", señaló Lakey Love, miembro ejecutivo de la Organización Nacional de Mujeres de Florida.
Por otra parte, los grupos LGBTQ consideran que la propuesta de ley, que incluye además informar a los padres sobre “ciertas conductas”, podría ocasionar daños.
"Es algo muy amplio. No hay equilibrio ahí", opinó Jon Harris Maurer, de Equality Florida.
En otras palabras, “podría obligar a los consejeros de las escuelas a revelar la orientación sexual o la identidad de género de los estudiantes a sus padres”.