MIAMI.- Una investigación llevada a cabo por una unidad especial contra la corrupción pública de la oficina de la fiscal estatal, Katherine Fernandez Rundle, terminó con la acusación, renuncia y remisión a una corte criminal de la exrepresentante estatal por el distrito 114 del sur de Florida, Daisy Baez.

La acusación se basa en que Báez mintió sobre la ubicación real de su residencia y lo hizo al prestar juramento como representante del distrito 114 cuanto en realidad, la ya exrepresentante vivía en una casa de Coral Gables ubicada en un distrito vecino, el 112.

La Constitución de la Florida establece que "Cada legislador deberá tener al menos veintiún años de edad, ser elector y ser residente del distrito del que haya sido elegido".

La presunta violación de la ley descrita en este caso podría interpretarse como un posible esfuerzo para resolver un problema de residencia que le habría impedido presentarse y ser elegida en 2016 para el congreso de Florida.

Fernández Rundle explicó que Báez "deliberadamente dio información falsa al jurar como legisladora estatal, algo que afecta la credibilidad de nuestros sistemas políticos y de votación", y agregó "creo que nunca puede existir una buena razón para tal acción".

Los hechos

Báez, que es abogada de profesión, para demostrar su residencia en el distrito electoral apropiado presuntamente cambió su dirección de registro electoral exprofeso para poder inscribir su candidatura en el distrito 114, pero nunca llegó a mudarse.

Según la acusación, la exrepresentante cambió una identificación de su residencia legal, de "11 Malaga Avenue" a una residencia de condominio en "2401 Anderson Road", Coral Gables, Florida. Al hacerlo, indicó la dirección "2401 Anderson Road" como el lugar donde en realidad residía.

Maritza Jacobson y el Dr. Robert Jacobson, propietarios del apartamento localizado en 2401 Anderson Road", proporcionaron a los fiscales e investigadores declaraciones juramentadas y un contrato de arrendamiento o alquiler que indica que la representante Báez estaba alquilando una parte de su unidad de 3 dormitorios y 2 baños ubicada en la dirección indicada. En su declaración, la señora Jacobson explicó que ella es una agente de bienes raíces y que había sido amiga de Báez por varios años.

En 2016, Báez le había preguntado a la señora Jacobson si podía incluir la dirección de "Anderson Road" como su residencia porque se estaba postulando para la Cámara de Representantes de la Florida.

La señora Jacobson indicó que prepararon un contrato de arrendamiento con fecha primero de octubre de 2016, por un valor de 700 dólares mensuales, que se suponía era para un dormitorio con baño privado en la residencia de los Jacobson. Sin embargo, la señora Jacobson declaró que la entonces representante Báez nunca se mudó, ni se quedó en la residencia ni una sola noche.

Además, el representante Báez nunca pagó ningún alquiler como se describe en el contrato de arrendamiento, ni vivió en ningún otro departamento en el complejo localizado en Anderson Road.

Por lo tanto, la señora Jacobson sabía que la representante Baez continuaba viviendo en su residencia habitual en la 11 Avenida Málaga, la residencia de Coral Gables.

En la declaración jurada el señor Jacobson confirmó que la representante Báez nunca había pasado una sola noche en su residencia, ni se había mudado a la misma.

Las consecuencias

La fiscalía acusó a la exrepresentante estatal Daisy Baez por un cargo de perjurio (mentir bajo juramento) tipificado como delito menor de primer grado. Como parte del acuerdo de culpabilidad, Daisy Baez renunció a partir del pasado primero de noviembre de 2017 a su condición de miembro de la cámara de representantes.

Baez podría ser sentenciada a un año de libertad condicional sin el beneficio de terminación anticipada. También se le prohibiría postularse para un cargo público durante el período de libertad condicional.

FUENTE: REDACCIÓN

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