Scott, de 71 años, busca su reelección tras su primer período en el Senado. Anteriormente, fue gobernador de Florida de 2011 a 2019, y centra su campaña en asuntos económicos y de seguridad, apoyándose en su experiencia como empresario y oficial electo.
Por su parte, Mucarsel-Powell, de 53 años, exrepresentante federal, intenta arrebatarle el escaño a Scott. Nacida en Ecuador, la demócrata sería la primera inmigrante sudamericana y la segunda hispana en el Senado de los Estados Unidos, si resulta elegida.
Su historia personal, que incluye llegar a Estados Unidos a los 14 años y haber trabajado en comercios, es uno de los puntos centrales de su campaña. Ganó un escaño en la Cámara de Representantes en 2018, pero perdió dos años después ante el actual representante republicano Carlos Giménez.
Es importante destacar que el otro escaño senatorial de Florida lo ocupa el cubanoamericano Marco Rubio, también republicano, quien no está en la contienda este año.
Encuestas
Las encuestas recientes muestran una contienda senatorial en Florida más ajustada de lo que algunos analistas anticipaban inicialmente.
Un sondeo de Emerson College Polling/The Hill, realizado del 11 al 14 de septiembre, sitúa a Rick Scott con un 46% de intención de voto, frente al 45% de Debbie Mucarsel-Powell, con un 9% de votantes indecisos. Este margen de un punto porcentual se encuentra dentro del margen de error de la encuesta.
Entretanto, un estudio de la Universidad Atlántica de Florida coloca a Mucarsel-Powell a cuatro puntos de Scott, mientras que otra encuesta de Redfield and Wilton Strategies perfila a Scott con una ventaja de tres puntos (43% frente a 40%).
Es relevante considerar el historial electoral de Scott en Florida. En 2018, ganó su escaño en el Senado por un margen de solo 0.2% de los votos frente a Bill Nelson, lo que subraya su experiencia en campañas cerradas a nivel estatal.
También es importante resaltar que el panorama político en Florida ha cambiado desde la última elección senatorial. Los datos de registro de votantes muestran un aumento en el número de republicanos inscritos en el estado.
Sin embargo, la competitividad reflejada en las encuestas actuales sugiere que varios factores estarían influyendo en la carrera, según algunos expertos.
Ambas campañas han interpretado estos resultados de manera diferente. El equipo de Mucarsel-Powell considera las encuestas como un indicador positivo de su avance, al tiempo que la campaña de Scott confía en su estrategia y en su experiencia electoral.
A medida que se aproxima la fecha de las elecciones, es probable que se publiquen más encuestas que ayuden a clarificar las tendencias en esta contienda senatorial en Florida.
Financiamiento
La disputa senatorial en Florida también presenta un marcado contraste en términos de recursos financieros y estrategias de recaudación de fondos.
Scott, considerado uno de los senadores más ricos, cuenta con una ventaja financiera significativa. Según OpenSecrets, el patrimonio neto de Scott se estimaba en más de 260 millones de dólares en 2018.
Su considerable fortuna personal le permite autofinanciar gran parte de su campaña, una estrategia que ha utilizado en elecciones anteriores. En su carrera senatorial de 2018, Scott invirtió más de 63 millones de dólares de su propio bolsillo, de acuerdo con informes federales de financiación de campañas.
En la campaña actual, Scott había aportado 13 millones de dólares de sus fondos personales hasta finales de julio de 2024. Además de su riqueza personal, cuenta con una amplia red de donantes que cultivó durante su tiempo como presidente del comité de recaudación de fondos de los republicanos del Senado.
Por su parte, Mucarsel-Powell adopta un enfoque diferente para financiar su emprendimiento electoral. Aunque no cuenta con los recursos personales de su oponente, ha logrado recaudar casi 15 millones de dólares a través de pequeñas donaciones, lo que refleja un fuerte apoyo de base y un notable entusiasmo entre los votantes demócratas, según su campaña.
La capacidad de Mucarsel-Powell para recaudar fondos de manera competitiva, a pesar de la ventaja financiera de Scott, ha sido vista como un indicador positivo por estrategas demócratas. Su campaña ha enfatizado el contraste entre su enfoque de "financiación popular" y los recursos personales de Scott, cuya ventaja económica sigue siendo percibida como un punto a su favor.
Plataformas y prioridades
Mucarsel-Powell ha centrado su campaña en una serie de temas fundamentales. Se enfoca en la protección de Medicare y la Seguridad Social, y critica las propuestas de su rival relacionadas con estos programas. También destaca la importancia de preservar y fortalecer estos beneficios para los adultos mayores.
Además, defiende los derechos reproductivos, en clara oposición a las restricciones impuestas en Florida sobre el aborto. El control de armas es otro tema central de su campaña, un asunto que tiene una resonancia personal para ella, según ha señalado, debido al asesinato de su padre en Ecuador.
La excongresista aboga por medidas más estrictas de control de armas, incluyendo verificaciones de antecedentes universales. En el ámbito de la inmigración, “como inmigrante ecuatoriana”, apoya una reforma migratoria integral y la protección de los dreamers o ‘soñadores’, personas que fueron traídas por sus padres en la infancia y buscan un mejor futuro en Estados Unidos.
Por su parte, Scott basa su campaña en la reforma de programas federales. Aunque fue criticado por su plan inicial que incluía revisar todos los programas federales cada cinco años, el senador modificó su propuesta para excluir específicamente a Medicare y la Seguridad Social.
Su visión actual resalta la necesidad de “preservar, reformar y proteger” estos programas para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
Aunque Scott ha aclarado su postura, Mucarsel-Powell sigue utilizando este tema como un punto de ataque publicitario, argumentando que las intenciones originales de Scott representan una amenaza para estos programas vitales, un planteamiento que rechaza el senador y candidato.
Scott también resalta su experiencia empresarial y como gobernador, y ha prometido reducir impuestos y regulaciones para estimular el crecimiento económico.
En cuanto a la seguridad fronteriza, apoya medidas más estrictas en la frontera sur y se opone a las políticas de “ciudades santuario”. En una reciente conferencia de prensa en Miami, Scott afirmó que su oponente representa las “políticas migratorias fracasadas de Biden y Harris”, en alusión al presidente y la vicepresidenta del país.
Asimismo, el senador promueve la expansión de opciones educativas, incluyendo escuelas charter y vouchers escolares, una iniciativa similar a la impulsada por el gobernador de Florida, Ron DeSantis.
Implicaciones nacionales
Esta contienda podría ser decisiva para determinar qué partido controlará el Senado. Los demócratas ven una oportunidad de arrebatar un escaño en un estado que, en los últimos años, ha mostrado una inclinación hacia los republicanos.
Mucarsel-Powell ha recibido el respaldo de figuras nacionales del Partido Demócrata y destaca la importancia de su candidatura para la representación latina en el Senado. "Yo no debería ser la primera latina de Florida postulándose al Senado", afirmó, subrayando la necesidad de mayor diversidad en la política nacional.
Con menos de dos meses para las elecciones, ambos candidatos intensifican sus esfuerzos. El estrecho margen en las encuestas sugiere que cada voto será crucial, que no solo determinará el futuro de Florida, sino también el balance de poder en Washington.