MIAMI.- Tan pronto como hoy miércoles 16 de diciembre, unas horas después del arribo del primer lote de vacunas contra el COVID-19 al sur de Florida, el condado Broward se apresta a inocular a las personas de la tercera edad que viven en residencias asistidas y el personal que las atiende.
Entretanto, otros condados, como Miami-Dade, tendrían que esperar tal vez un par de días, dada la lentitud del proceso de organización.
De hecho, el Gobierno estatal de Florida, junto al Federal, apuestan por los servicios de farmacias como CVS y Walgreens para realizar la cruzada de vacunación a más de 70.000 personas de la tercera edad, que viven en unas 5.000 residencias especializadas en el estado. Según datos extraoficiales, solo el condado Miami-Dade contabiliza más de mil en su jurisdicción.
“No entiendo por qué Miami-Dade, si tiene la mayor cantidad de población y la mayor cantidad de casas para personas mayores sea atendido después”, cuestionó Marta López, directora de Silver Bluff Assistance Home en Miami, que cuenta con 15 pacientes.
No obstante, el gobernador Ron DeSantis aseguró que el “problema” no está en manos del estado.
"Hay ciertas señales contradictorias de burocracia, sobre cuán pronto se permitiría comenzar a CVS y Walgreens. Creemos que se les debería permitir comenzar desde el principio. Tratamos de que así sea, no queríamos ver una brecha", señaló DeSantis hace un par de días.
En efecto, la residencia de la tercera edad John Knox Village en Pompano Beach, Broward, anunció que aplicará la vacuna a 56 domiciliados y 46 miembros del personal de atención médica.
“Tenemos miles de instalaciones en Florida, no es tan fácil como lo sería en un estado más pequeño, cuando se habla de personal y residentes", recordó el gobernador.
Según el presidente de Florida Health Care Association, Marco Carrasco, que aglutina más del 80% de las residencias de la tercera edad en el estado, espera “recibir la primera dosis entre siete y 10 días”.
Por otra parte, Carrasco, que dirige además el Ponce Plaza Nursing & Rehab, con 135 personas de la tercera edad, en Miami, anticipa “ser uno de los primeros” que recibirá la vacuna en Miami-Dade.
DeSantis insistió en que el lote de vacunas no ha sido mayor, dada la producción limitada del producto en poco tiempo y la alta demanda que tiene el medicamente en el país.
"Creo que están resolviendo algunos problemas de producción", opinó.
Y si la vacuna adicional, fabricada por la firma Moderna, es finalmente aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos, el programa de inoculación pública podría ser ampliado.
Vale recordar que la vacunación es gratuita. La autoridad nacional Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) aseguró: "Son compradas con dólares de los contribuyentes y serán aplicadas a todos sin costo".
De cualquier manera, la aplicación de la vacuna no significa el fin de la pandemia de coronavirus.
“La vacuna es una preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad, por lo que evita el desarrollo del virus, pero no necesariamente el contagio”, señaló el doctor Hugo Lara, médico especialista en enfermedades infecciosas.
O sea, la vacuna impide que el virus se desarrolle y haga daño, pero no impide que entre a su cuerpo y lo transmita a otra persona que tal vez no esté vacunada y sí le haría daño.
Por ello, médicos y científicos aconsejan continuar usando la mascarilla y manteniendo la distancia física “para evitar contagiar a otros”, anticipó el galeno.