MIAMI.- En dos cosas coinciden el presidente de la Comisión del condado Miami-Dade, Esteban Bovo, y Xavier Suárez (distrito 7), uno de los comisionados más críticos de la actual administración: si a la vuelta de tres años no están terminados por lo menos dos corredores de transporte rápido del Smart Plan y otros dos en proceso de construcción, eso significará un rotundo fracaso tanto para el Gobierno condal, como para toda una “generación de funcionarios elegidos por el voto popular”, como enfatizó Bovo.
En un lenguaje directo, Suárez fue más allá: “Si colectivamente, en cinco años, no tenemos una transformación clara del transporte en Miami-Dade, somos 'ñame con corbata'”.
La comisión del Condado Miami-Dade acaba de aprobar 33 millones de dólares, que saldrán del impuesto del medio centavo destinado para desarrollo y ampliación del transporte masivo, con el fin de hacer los análisis de tres de los seis corredores que componen el Smart Plan, el proyecto de desarrollo de grandes rutas de transporte público y rápido que ahora ya al parecer ha prendido motores. Los estudios de los otros tres corredores –que ya están en marcha– son financiados por el estado de la Florida.
“Los estudios se están haciendo de manera simultánea. Ya empezó el estado y ahora sigue el condado”, precisó Bovo. Y añadió: "Lo que propuse, como parte del proyecto que se aprobó [en la Comisión], es que tendremos un año para determinar cuándo se harán estos corredores. Porque una cosa es hacer un estudio para saber cuánto va a costar un corredor, pero la otra parte es de dónde viene el dinero para pagarlo. Y esas son las dos cosas que se están haciendo al mismo tiempo”.
Suárez complementó esa idea del presidente de la comisión. “Estamos comprometidos en hacer de manera simultánea los estudios ambientales, el diseño y las consultas de la población afectada. Todos los seis corredores los estamos tratando de financiar cuando se hayan terminado esos análisis y sean aprobados por las comunidades afectadas”.
Decisiones inmediatas
Pero también cunde el escepticismo. Hay comisionados que no ven con claridad el Smart Plan, dicen que es más de lo mismo, y que en lugar de esperar a que se estudien y financien las seis rutas, es mucho mejor tomar decisiones inmediatas y empezar una por una.
En la sesión plena de la comisión, cuando se aprobó el Smart Plan, Bovo puso enfrente de él, en su puesto de comisionado, una columna de resmas de papel que significaban la cantidad de estudios que se han hecho y que no terminaron en nada. “A mí me aburre seguir hablando de estudios cuando yo creo que ya es suficiente tiempo de estudiar las cosas, pero es parte del proceso. Si no se hacen, no podríamos calificar para tener fondos federales”, precisó.
La verdad es que, como lo complementó Suárez, esos análisis también son necesarios porque en esas rutas se podrían construir líneas férreas. Si fueran sólo para autobuses, no habría necesidad de hacer tales estudios.
Los estudios los harán las firmas Parsons, Parsons Brinckerhoff y AECOM Technical Services, para la mitad de la ruta que va de Miami a South Beach; el corredor que se extiende del este al oeste por la autopista 836, y la línea de South Dade. Cada empresa recibirá 11 millones de dólares para realizar cada estudio. El acuerdo para estos contratos tiene una vigencia de cinco años.
Bien encaminados
En la calle lo que se ve es congestión, exasperación y gran desesperanza. Son ya más de diez años –desde la aprobación, en 2002, del impuesto del medio centavo– sin soluciones claras a una congestión que crece cada mes.
Sin embargo, Suárez ve la situación de una manera diferente. “Todos los proyectos están bien encaminados”, indicó. Para sustentar su percepción, cita algunos ejemplos. “El corredor del noreste ya se está construyendo. Sabemos que nos van a cobrar alrededor de ocho millones de dólares al año por milla y financiados a treinta años. Va viento en popa Baylink, que podría ser la expansión del metro mover. Son menos de cuatro millas desde el Museum Park hasta la calle quinta, en Miami Beach. Hay que hacer un estudio ecológico porque cruza la bahía y ésas son aguas del Gobierno federal”.
Tanto ese proyecto como la extensión del Metro rail hacia el sur (una línea que iría a nivel del suelo, con los vagones funcionando sobre rieles puestos en lo que hoy es la vía del autobús) y hacia el noroeste podrían desarrollarse, de acuerdo con los cálculos de Suárez, en tres años. Yo anticipo que esos dos proyectos [Dade sur y norte] se podrían hacer en un año. Si conseguimos los fondos se puede terminar el corredor del noreste. Baylink demorara dos años”.
Suárez cree que cuando llegue el momento de la financiación de los proyectos, cuando estén listos los análisis de ingeniería, diseño y de impacto medioambiental, “la mayoría de los comisionados piensa que deben hacerse de manera proporcional y simultánea. De lo contrario, se pierde el consenso. Y sin ese consenso es muy difícil conseguir con los fondos estatales y federales”.
Liderazgo
Hay quienes dicen que el alcalde Carlos Giménez no ha tenido suficiente liderazgo para evitar que se dispersen los dineros que se destinen a la totalidad del Smart Plan, un ambicioso proyecto que tendría un valor cercano a los 4.000 millones de dólares.
Según la visión de Bovo, es todo lo contrario. “No se pueden lograr sincronizar todas esas rutas sin el liderazgo del alcalde, sin su visión de que esto se pueda cumplir. Es algo que no se puede hacer sin la participación de la administración. El alcalde está en la misma línea que nosotros”.
La próxima semana, Giménez, su jefe de gabinete, Alex Ferro y el asesor de comunicaciones del Condado, Mike Hernández, estarán en Washington. Al cierre de esta edición, Hernández confirmó a DIARIO LAS AMÉRICAS que se reunirán con Billy Kirkland, subdirector de asuntos intergubernamentales de la Casa Blanca. Estaban pendientes de confirmar citas con los secretarios de Trabajo y Transporte, además de reuniones con los representantes de la Florida.
Bovo resumió el reto de la comisión y del Gobierno condal de la siguiente manera: “Ninguno de nosotros se puede dar el lujo de tener estos proyectos esperando o que se hagan en cinco o diez años. No hay tiempo para eso, el pueblo demanda acción”.
Smart Plan
En el mes de febrero de 2016, el Smart Plan (el plan estratégico del área de Miami para desarrollar soluciones de tránsito rápido) fue declarado como la más alta prioridad del MPO, la agencia encargada de las estrategias del transporte en el Condado Miami-Dade.
Se definieron seis corredores:
- El de La Playa, que va desde el Midtown hasta el centro de convenciones de Miami Beach
- El Este-Oeste, que va desde el Centro Intermodal de Miami, hasta FIU.
- El de Kendall, que va desde la estación del Metrorail en el área de Dadeland hasta la avenida 167 del suroeste.
- El del Norte, que va desde la estación Martin Luther King Jr del Metro rail hasta la calles 215 del noroeste.
- El del noreste, que va desde el downtown de Miami hasta la ciudad de Aventura