De una polémica en otra, la ciudad de Sweetwater sigue en el centro de la noticia en el sur de la Florida y así como se gana los primeros titulares, también sus finanzas caen en una especie de abismo que requiere, más temprano que tarde, de una definición.
El Consejo de la ciudad acaba de negarse a llevar adelante una votación presentada por el alcalde Orlando López que busca la aprobación de una urgencia financiera que entre otras cosas persigue, según declaró a DIARIO LAS AMÉRICAS el propio López, crear un camino para abrir los contratos con los sindicatos y renegociarlos, en aras de oxigenar los dineros locales.
Ya con anterioridad, recién iniciado como alcalde, López lanzó igual petición al Gobierno del estado, pero hasta el momento no ha recibido respuesta, y su intención de volver sobre el tema choca ahora con la Comisión que considera innecesaria su participación para discutir y aprobar una medida que el propio alcalde pudiera poner en vigor, pues cuenta con las potestades para decretarla.
Las diferencias se acrecientan cuando comisionados que inicialmente esbozaron apoyo a la intención del alcalde, ahora deciden votar en contra, y algunos de ellos no solo critican el hecho puntual de la urgencia financiera, sino que culpan a la “mala administración” de López de la situación que afecta a la ciudad.
“Estamos tratando de hacer las cosas lo más diplomática y decentemente posible pero a veces se hace imposible; definitivamente el alcalde López ha cometido muchos errores”, declaró uno de los comisionados en medio de la polémica y apuntó que la razón principal de la discordia radica en la toma de “decisiones unilaterales”.
Ciertamente el entramado administrativo de una ciudad se complica por la cantidad de intereses que mueve a su alrededor, pero en el caso de Sweetwater la reiteración de la polémica preocupa.
Va siendo hora de que las “aguas dulces” tomen su cauce y los empeños de quienes controlan los cuerpos legislativo y administrativo se complementen para conseguir que, así como también lo reconoce uno de los comisionados, “los beneficiados sean los residentes de la ciudad”, porque si tal fin no llegara a concretarse, definitivamente la ciudad seguirá siendo la primera en titulares, pero no de esos que atraen por buenos, sino por todo lo contrario.