BELÉN GONZÁLEZ
Los estímulos eléctricos parecen efectivos para el control de ciertas zonas cerebrales
BELÉN GONZÁLEZ
@mbelengg
Un equipo multidisciplinar de especialistas del Hospital de Sant Pau de Barcelona, en España, ha logrado mejorar las condiciones de vida de una paciente esquizofrénica mediante técnicas de Estimulación Cerebral Profunda (ECP).
Elena, de 47 años de edad, era víctima de delirios y alucinaciones que la desconectaban de la realidad, pero su vida ha dado un giro de 180 grados gracias a la implantación, a través de una pequeña cirugía, de un marcapasos cerebral, segun declaraciones de la doctora Iluminada Corripio, adjunta en Psiquiatría del Hospital de Sant Pau de Barcelona.
La estimulación cerebral en el caso de la esquizofrenia va dirigida a dos áreas determinadas del cerebro: el núcleo accumbens, implicado en la regulación de la dopamina; y el área subgenual.
Este sistema, consisten en la implantación de pequeños electrodos en determinadas áreas del cerebro y que se regulan gracias a un marcapasos que se coloca al paciente en la zona superior abdominal, y cuyo objeto es corregir, mediante leves descargas eléctricas, una serie de disfunciones, y ya ha mostrado su efectividad en casos en pacientes con Parkinson y cuadros de depresión.
Todo el mecanismo, se instala por vía subcutánea y no supone ninguna molestia para el paciente. La intervención, tiene un costo aproximado de 60.000 euros, tiene una duración promedio de ocho horas y requiere anestesia general, así como una semana de atención postoperatoria.
Tras el éxito en la intervención de Elena, confirmado en un lapso de seis meses, otros cinco pacientes esperan su turno en el marco de un ensayo clínico que cuenta con el respaldo económico de las becas Fis del Instituto Carlos III y la colaboración de la Fundación para la Investigación y Docencia María Angustias Giménez (Fidmag).
