El Vaticano lanza una encuesta mundial ante los cambios de la sociedad
Lo dijo y lo está cumpliendo: el papa Francisco conminó a la Iglesia a abrirse y a escuchar a sus fieles. Y debe pensar que es mejor predicar con el ejemplo y no sólo con los discursos. Por eso, a principios de este mes el Vaticano, inmerso en profundos cambios desde la llegada del obispo argentino, ha lanzado por primera vez una encuesta en la que pregunta a sus feligreses por temas tan controvertidos hasta ahora como los anticonceptivos, el concubinato, los homosexuales o el divorcio. Toda una"revolución".
El documento, que consta de 39 preguntas, ha sido enviado por el Secretario General del Sínodo de los Obispos, monseñor Lorenzo Baldisseri, a todas las conferencias episcopales, de manera que las respuestas sirvan de materia de trabajo en el próximo sínodo extraordinario sobre la familia en octubre próximo año en Roma.
","Las respuestas, que deben incluir no sólo las de los obispos sino las de todos los fieles, servirá de fotografía sobre los cambios sociales a los que debe hacer frente la comunidad católica y poder así dar una respuesta apropiada. Así, en el inicio, Baldisseri se refiere directamente a las"problemáticas inéditas" que ha vivido la propia Iglesia: las parejas que prefieren vivir conjuntamente sin dar el"sí, quiero", los métodos de control de la natalidad o, incluso, las adopciones por las parejas homosexuales. Directos al grano.
","Travesía dolorosa
","No será una"revolución de terciopelo" la que lleve a cabo Francisco, pues aún en la Santa Sede no son pocos los que se oponen a este tipo de medidas que han llegado con los cambios teológicos que quiere introducir el Sumo Pontífice. En primera línea del batallón se encuentra
","el arzobispo alemán Gerhard Ludwig Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quien ya puso el grito en el cielo cuando Francisco insinuó la posibilidad de que los divorciados pudieran disfrutar de los sacramentos.
","De todas maneras, habrá que esperar un año para conocer si finalmente hay cambios en la doctrina eclesiástica. Lo que no se podrá negar serán los intentos de Francisco por alcanzarlos.
