Escenas dantescas tras el paso de tifón por Filipinas
Las autoridades aceleran el envío de suministros
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Las imágenes tienen un tinte dantesco: cadáveres a medio sumergir en las aguas, vecindarios completamente destruidos, automóviles volcados, sobrevivientes caminando como zombies entre los destrozos. El paso del tifón Haiyan por Filipinas podría haber dejado hasta unos 10.000 muertos en tan sólo en una ciudad de ese país, reportó la agencia AP. n
Muchos cuerpos de las víctimas quedaron colgando de las ramas de los árboles o permanecían tirados en las aceras en medio de la desolación. nAlgunos pobladores de la ciudad se lanzaron a saquear las pocas tiendas y gasolineras que quedaron en pie despu u00e9s del paso de la devastadora tormenta. nPor su parte, el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) consideró que hasta cuatro millones de ni u00f1os pueden haber quedado afectados por la tormenta.
La organización idicó en un comunicado difundido en Nueva York que está acelerando el envío de suministros de urgencia a las zonas más afectadas por el desastre, reportó la agencia EFE. n
Las autoridades pronosticaron que el n u00famero de muertos podría aumentar todavía más cuando los equipos de emergencia lleguen a las regiones aisladas por las inundaciones y los deslizamientos de tierra. Incluso en las Filipinas, país que encara de forma regular sismos, erupciones volcánicas y ciclones tropicales, el tifón Haiyan parece ser el desastre natural más mortífero del que se tenga memoria en el archipi u00e9lago. nHaiyan golpeó la costa oriental de las Filipinas el viernes y rápidamente pasó a trav u00e9s de sus islas centrales antes de continuar por el mar Meridional de China con vientos de 235 kilómetros por hora (147 millas por hora), ráfagas de hasta 275 kph (170 mph), y olas que se elevaron hasta seis metros (unos 20 pies). n
No fue sino hasta el domingo en que fue patente la magnitud de la devastación. Los funcionarios locales en la isla de Leyte, la más golpeada, dijeron que podría haber 10.000 muertos tan sólo en Tacloban, la capital provincial.
Poco a poco llegaban reportes de otras partes de la isla, y de las islas vecinas, en los que se indicaba de cientos de muertes más, si no es que miles, aunque tomará varios para poder evaluar completamente el alcance total del impacto de la tormenta. n"Camino del aeropuerto vimos muchos cadáveres en la calle", relató Mila Ward, de 53 a u00f1os, una australiana nacida en Filipinas que aguardaba en el aeropuerto de Tacloban la llegada de un avión militar para regresar a Manila.
"Estaban cubiertos con prácticamente cualquier cosa: lonas, láminas de tejado, cartones". A lo largo del camino pasó"junto a muchos más de 100" cadáveres, agregó. nEl aeropuerto en Tacloban, a unos 580 kilómetros (360 millas) al sureste de Manila, estaba convertido en un desastre lodoso lleno de escombros, techos derruidos y automóviles volcados.
Los cristales de la torre de control estaban destrozados. Las viviendas a la orilla del camino que se dirige a la ciudad de Tacloban estaban destruidas o habían desaparecido. n"Todos los sistemas, todos los vestigios de vida moderna como comunicaciones, electricidad, agua, dejaron de funcionar.
Los medios de comunicación no funcionan, por lo que no hay forma de comunicarse en masa con la gente", declaró el secretario del Interior, Mar Roxas. nTecson Lim, alcalde de Tacloban, indicó que la cifra de muertos tan sólo en esta ciudad del centro del país"podría ser de hasta 10.000". nEn Leyte, el jefe de la policía regional, Elmer Soria, afirmó que el gobernador de la provincia le había dicho que unas 10.000 personas habían perdido la vida allí, principalmente ahogadas o a consecuencia del derrumbe de edificios.
La mayoría de los fallecimientos ocurrieron en Tacloban, una ciudad de unos 200.000 habitantes y la mayor en la isla de Leyte. nEn la isla de Samar, frente a Tacloban, Leo Dacaynos, de la oficina de desastres de la provincia, informó el domingo que está confirmada la muerte de 300 personas en la localidad de Basey y que 2.000 están desaparecidas. n
Hay otras localidades en Samar con las que no se ha establecido comunicación, explicó, y exhortó a que se envíe agua y alimentos a la zona afectada. La energía el u00e9ctrica quedó interrumpida y no funciona la telefonía celular; las telecomunicaciones sólo son posibles mediante radio. n
Los vientos del tifón disminuyeron el domingo a 166 kph (103 mph). Seg u00fan las previsiones, perderá fuerza cuando alcance el lunes en la ma u00f1ana la provincia de Thanh Hoa, en el norte de Vietnam. n
Tim Ticar, funcionario local de turismo, explicó que 6.000 visitantes extranjeros y nacionales estaban varados en la popular isla de Boracay, uno de los lugares turísticos que estuvieron en la ruta del tifón. n
En Washington, el secretario de Defensa Chuck Hagel ordenó al Mando del Pacífico estadounidense que destinará barcos y aviones en respaldo de las operaciones de b u00fasqueda y rescate y el transporte de pertrechos de emergencia; mientras que el presidente de la Comisión Europea, Jos u00e9 Manuel Barroso, envió al presidente Benigno Aquino III un mensaje indicando que"estamos preparados a contribuir con ayuda urgente y asistencia de ser solicitado en esta hora de necesidad". n
Aquino, que examinó el domingo desde un helicóptero los da u00f1os causados por el tifón en Leyte, dijo la víspera que las bajas"serán sustancialmente mayores", pero no dio un cálculo aproximado. Agregó que la prioridad del Gobierno es restaurar la electricidad y las comunicaciones en zonas aisladas para permitir el envío de ayuda y asistencia m u00e9dica a las víctimas. n
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ofreció sus condolencias y dijo que las agencias humanitarias de la organización trabajaban estrechamente con el gobierno filipino para prestar asistencia urgente. nPor su parte, el papa Francisco